sábado, 29 de diciembre de 2007

In-de-pen-den-cia

En estos últimos días de este año tan cambiante, donde los acontecimientos le han dado a mi vida giros vertiginosos con cada día que pasaba, me he dado cuenta de que ya era hora, que ya toca hacer el esfuerzo, que ya ha llegado el momento de dar el salto: me independizo.

Acontecimientos que me han hecho decidirlo:

- En junio mi mejor amiga se queda sola en su piso de alquiler y me propuso irme con ella y buscar a alguien más.
- Mis padres, cada día me parecen más padres... y mi madre no acaba de entender que si no quiero comerme un yogur después de la cena no voy a quererlo 1 minuto después ni tampoco pasados otros 3.
- Las ocho llamadas perdidas de mi padre encontradas a las 7 de la mañana al salir de la discoteca, con mi ligue al lado preguntando que pasaba dada mi exclamación: jodeeeeer.
- Tener que dar falsas explicaciones de donde pretendía ir después.
- Tener 25 años y seguir en casa de los papis...

En fin, el resumen de mis últimas razones podría ser ese, a parte de otras más que me están viniendo a la cabeza, pero tampoco es plan de ocupar todo un post criticando a mis progenitores que al fin y al cabo lo de hacer de padres les sale del alma sin poder evitarlo...

Así que he empezado a planear el salto a la independencia. He pedido un aumento de horas en el trabajo para cobrar un poco más... mi jefe en principio no me dijo que no aunque aun no me ha dado el si... tendré que esperar unos días para saberlo con seguridad.

Hoy al levantarme también le he dado la noticia a mi madre, que no se la ha tomado demasiado bien pese a que yo pensaba que iba a verlo de otra manera. Su frase con tono sombrío: bueno, si estás tan mal en casa, allá tu, ya te puedes ir si quieres. Así que he estado un rato intentando hacerle ver que no era por eso, que ya era hora, que ya tengo una edad y que la independencia simplemente me apetece y ya está. Ella ha repetido unas cuantas veces, aun con tono sombrío: que vale, que si, que no me enfado, que no pasa nada... Así que le he dejado espacio para que lo asimile. Porque al fin y al cabo por mucha edad que tenga para ella siempre voy a ser su niña y eso de marcharme de casa le debe sonar a un abandono total de mis deberes de hija, pero de hecho, creo que si me voy de casa podré ser más simpática y mejor persona con ellos que ahora, que me siento como ahogada más de la mitad del tiempo que paso en mi casa y más bien soy algo así como una hermitaña de mi habitación, mi portatil y mis cascos.

En fin... el 2008... a este me lo como también con patatas...

Y feliz año nuevo a todaaaaas!

viernes, 28 de diciembre de 2007

jueves, 27 de diciembre de 2007

Romances casuales

Los romances casuales a veces resultan ideales, cedes una parte de ti pero sin ceder demasiado, sabes lo que hay y lo que no habrá después y sabes que simplemente tienes que dedicarte a disfrutar del momento y de la persona y ya está, porque por algo son romances casuales, porque ocurren sin esperarlos, porque surgen por sorpresa, momentos de atracción revoloteando alrededor de dos personas hechizadas por una sola noche...

Besos y caricias relativamente desconocidas que colman ese punto de necesidad de ser mimada un ratito... esa sensación de estar, justamente en ese momento, profundamente conectada a alguien... creando una secuencia perfecta de acciones complementadas, de partes del cuerpo asociadas a otras partes gemelas no idénticas pero similares y perdidas todas ellas en un amasijo de sábanas y edredón y almohada y oscuridad relativa que deja entrever y silencio relativo que envuelve lo único audible del momento... mensajes cifrados recogidos por manos ajenas y mensajes encriptados recogidos por las tuyas propias... todo a una en una misma proporción de 2 entre 2 igual a 1.

Y en esa danza invisible la secuencia se calma al final, como siempre y en ello que dos se entrelazan compartiendo el sueño y la tranquilidad... así entrelazadas... y la emoción de haberse entregado algo casual pero real, sensato, secreto, compartiendo la intimidad de un abrazo cargado del ambiente que lo ha hecho nacer, de besos tiernos y palabras suaves, que acompañan al devernir del encuentro efímero en una cadencia serena que se prolonga hasta el amanecer...

lunes, 24 de diciembre de 2007

La mañana de las compras compulsivas...

Si es que el consumismo es una enfermedad latente, la tenemos ahí y por mucho que no queramos aceptarlo nos sale de dentro cuando se encuentra en las condiciones adecuadas... y esta mañana las condiciones se han convertido en propicias:
- Tiempo libre.
- Dinero en la cuenta.
- Centro comercial o gran superficie.

Véase, que como al coche le estaban haciendo la revisión no he tenido más remedio que matar el tiempo entre tiendas... así que las cosas han ido cayendo inevitablemente, como en un efecto dominó...

Después de diversos consejos que me hicieron plantear la capacidad del ipod, me he acabado comprando uno de más capacidad de lo que tenía pensado porque la diferencia tampoco era demasiado escandalosa... así que ya tengo ipod y estoy muy emocionada... ya soy de la comunidad ipotiense :)

Luego ha venido el capítulo estresante de la compra de la Wii... mi hermana me ha dicho de buena mañana que mis padres le iban a regalar una así que he pensado que su regalo de cumpleaños de mañana podría ser un juego... yo en principio iba a comprar un juego, solo el juego... a mitad de mañana comienza la acción, la llamo para hablar de que juego le gusta más y me dice que no encuentran la Wii por ninguna parte porque está agotada (pedazo de tirón que está teniendo el producto por cierto) y que están recorriendo Barcelona y no la encuentran por ninguna pare y ya se ven desistiendo...

A mi que minutos después me da por entrar en una tienda y pregunto si quedan y me dice el dependiente que si, pero que mejor me vaya poniendo a la cola porque se acabarán en breve... conecto de nuevo con la sister que me dice que por favor-por favor-por favor intente conseguirlas (porque la niña quería dos, una para su novio y otra para ella) así que me pongo a la cola cual oveja siguiendo al resto de ovejas... me empiezo a impacientar... y eso que bien bien no son para mi... la gente delante mio la compraba como el agua y las cajas que se iban vaciando y cuando yo llego solo quedaban dos!!!!! Así que me he llevado las dos últimas!!!!!...

Llamo de nuevo a la sister que venía de camino para donde yo estaba y le digo que he comprado las dos últimas y la niña alucinaba porque se las había conseguido por los pelos y se descojonaba de risa porque la familia entera estábamos buscándolas en plan compulsivo... así que hoy he sido una supersister de todas todas y no ha estado nada mal la sensación :) Y quien diga que esto de las compras no produce estrés se equivoca, porque si se me hubiese intentado colar algún incauto cuando estaba en esa cola me lo como a bocados!! Así que me he gastado un pastón de golpe y porrazo (pastón que es de vuelta, eso si)... pero ya he entrado en la orbita y he comprado un juego para la Wii bailongo total y una colonia, todo para la sister para que luego se queje de hermana...

Y este es la crónica de mi desfase compulsivo-navideño, así todo junto... que es como tiene que considerarse todo en si... y que conste que normalmente no soy así...

domingo, 23 de diciembre de 2007

Tareas...

Tareas realizadas:
- Ya he comprado el regalo del amigo invisible del trabajo... espero que le guste porque con esto del amigo invisible una no sabe si se está quedando corta o se está pasando...
- Me he comprado el GPS de parte de mis padres y estoy muy emocionada... espero que funcione bien y toda la pesca... tengo que probarlo.

Tereas por realizar:
- En breves momentos y en cuanto publique este post voy a poner patas arriba mi habitación y a hacer una super limpieza (desinfectante) porque cada vez hay más parajes extraños entre los huecos de cacharros, papelajos y ropa acumulada...
- El lunes tengo que llevar el coche al mecánico para hacerle una revisión. Conclusión: sablazo que me van a dar... y no en las fechas más apropiadas... aunque pensándolo bien los sablazos nunca te parece que vengan en fechas apropiadas.
- Comprar el regalo de cumpleaños de mi hermana, que la puñetera fue a nacer el día de navidad, así que le acaban lloviendo regalos por todos los flancos...
- Comprar los regalos de reyes en general... este año tengo ganas de ser muy generosa y creo que voy a tirar la casa por la ventana... o desparramar mis euros si queremos llamarlo así.
- Comprarme un ipod (aipod... ejem, ejem...) porque se me ha roto el mp3 cutrex que tenía y como esto ya me sirve de excusa para comprármelo de una vez me lo voy a autorregalar yo misma ya que este año no tengo ningún amor que se vaya a dejar los euros por mi.

Frase de la semana: voy a dejar a mi novia en breve.
Contexto: una chica que me lo ha dicho tantas veces que ya ni me lo creo.
Mi respuesta: esa es tu frase favorita no? Lo siento pero no me la creo, la he escuchado demasiadas veces.

P.D.: era evidente pero no, la lotería no me ha tocado... mi ansiada independencia ha vuelto a quedar descartada...

P.D.2.: Quién vive en Ripollet¿? ¿? ¿? Alguien me visita mucho desde allí y estamos a un tiro de piedra! Me hace gracia la situación en sí... mira que si me cruzo con esa persona y no lo sé... que curioso.

Saludos a todas y feliz año nuevooooo....

viernes, 21 de diciembre de 2007

Apareció por fin el anillo!!!

El 22 de noviembre, hace casi un mes, escribía alegremente el descubrimiento de un anillo antiestrés que me habían prestado para probar. Tan solo un día después volvía a escribir otra vez, esta vez compungida, que había perdido ese anillo, que además no era mio, aunque estaba segura que debía estar por narices en alguna parte de mi cuarto y sus alrededores, dado que las últimas noticias de su paradero se remontaban a los minutos anteriores a irme yo a dormir esa noche.

Esta noche, a las 03:15 de la madrugada, casi un mes después de interrogarme a mi misma una y otra vez sobre que narices había hecho con ese anillo, recién bajada de un taxi, medio tajada, intentando sacar las llaves de mi bolso, el anillo ha salido disparado de su escondite secreto... y es que siempre me pasa, que guardo las cosas para no perderlas y luego no me acuerdo donde narices las he guardado. El caso es que por fin apareció el anillo aunque, apareció a trompicones, porque salió enganchado de la cuerda del llavero y como resultado disparado hacia el suelo... lo malo es que vivo en un sitio donde no hay manera de encontrar una superficie plana prolongada y pongas donde pongas el pie en la calle o estás cuesta arriba o estás cuesta abajo... según tu posición... y en este caso el anillo ha salido rodando cuesta abajo... ahora es cuando nos imaginamos a la Tania, medio borracha, en un intento por mantener en el bolso todo lo que había resultado disparado junto con el anillo (los klinex y algo más que no recuerdo) y el anillo que ha comenzado a rodar y yo que pensaba: es él!!!... puñeterooo.... ahí estaba!!!... no, ahora no, ahora que te he encontrado, detenteeee!!!... gritaba yo mentalmente.. y el anillo me ha hecho caso y se ha detenido debajo de un camión.. y ahora es cuando volvemos a visualizar a mi persona, medio tajada, con dificultares para mantener su delicado equilibrio, reptando a las 03:15 de la madrugada, bajo el camión de las patata Matutano para recuperar el puñetero anillo que ha aparecido después de un mes... y que ni siquiera es mio.. sino de una amiga que esta esperando pacientemente su retorno... así que allí me he lanzado con irremediable desenfreno... hacia el anillo y al fin, pese a que todo daba alguna que otra curiosa vueltaa mi alrededor, lo he recuperado... y mañana se lo devolveré a su dueña a la que por cierto me he encontrado esta misma noche, más borracha que yo, bailando en plan extásico y muy graciosa en conjunto por cierto... hay que ver, las casualidades de esta puñetera vida!

jueves, 20 de diciembre de 2007

Cuenta atrás

Como sentía que mis manos estaban desnudas esta mañana he ido a comprarme un anillo para mi... así que me he comprometido actívamente conmigo misma. He estado apunto de reciclar uno que tenía muy olvidado en algún lugar perdido en el mapa de mis cosas guardadas, pero luego he decidido que mis manos merecían un anillo nuevo. Nuevo. He ido a unas cuantas joyerías y similares y no acababa de encontrar el mío... no hacían más que preguntarme si era para chico... que manía... no, no es para un chico (esta manía de adjudicar que tenía que ser para un chico ha acabado molestándome un poco a la quinta o sexta vez que me lo han preguntado). Al final he comprado uno de plata, el más sencillo, liso, sin relieves de ningún tipo... es como más me gustan... y lo he comprado en una joyería donde la dependienta no me ha preguntado para quien era, solo si me lo envolvía para regalo o prefería llevármelo puesto... así que he escogido la segunda opción y me lo he llevado puesto.

Llevo todo el día mirando mis manos y me parecen ínfimas, muy ínfimas. Son muy pequeñas y creo que se acentúa más, o a mi se me acentúa más la evidencia comparándola con el nuevo anillo que las ocupa desde esta mañana. Mis manos que no son más que la extensión de mi persona, pequeña como ellas, pero capaces, muy capaces.

Se acerca entre tanto el sorteo de la lotería de navidad y yo que miro mi décimo como invocando a algún espíritu de la buena suerte, como si existiera alguno de ellos, pasando por alto que en la vida todo sucede por el más puro y absurdo azar, aunque inventemos mil historias para convencernos a nosotros mismos de que no es así. Si me tocará la lotería o no, solo lo decidirá la estadística y la casualidad... aunque estoy tan segura de que no me va a tocar que ni siquiera me he permitido pensar lo que haría con el premio... aunque con ello pudiese iniciar mi ansiada independencia doméstica... mejor dicho... ahora si estoy pensando en ello y me estoy imaginando la historia... que humana soy, no tengo remedio alguno.

En todo caso suerte a todas con esos décimos... a ver si cae algo aunque sea de refilón... aunque sea solo un poquito.

martes, 18 de diciembre de 2007

Se acabó

Hay películas que no impactan para nada las mires desde el punto que las mires, pero a veces hay momentos o imágenes o frases en algunas de esas películas que causan más efecto que todo el metraje de la misma en si. De golpe y porrazo la lógica aplastante de algunas palabras te rebota en el cerebro inmediatamente después de entrar como un torrente por tus oídos: "a veces es necesario perderse en mundos desconocidos para llegar a entender el tuyo propio"... y yo que últimamente me pregunto que tiene de malo saltarse tus propias normas para entender porque un día las escogiste de entre muchas otras. Me quedo con la frase, me ha impactado sin esperarlo, ha dado una solidez extrema a mis actuales sentimientos justo en el momento en que se han saltado a la torera algunos de mis antiguos principios, unos cuantos de los más rancios y extremos, unos cuantos de esos que necesitan ser revisados y actualizados o hasta tirados a la basura o hasta quemados hasta la más mínima partícula elemental. Porque me apetece, porque quiero y porque no tengo porque tenerme miedo. Que al fin y al cabo nadie me va a entender jamás más de lo que yo consiga hacerlo.

Hoy por fin he acabado con todas las entregas, todos los trabajos ya están hechos y entregados y todos los exámentes ya están más que liquidados y por fin voy a poder pasar una puñetera noche perdiendo el tiempo sin tener que hacer nada posteriormente evaluable. Un trimestre más. Un trimestre menos. Y unos cuantos kilos menos también de regalo.

Y este jueves, pese al frío nocturno que pueda existir, voy a salir a pasármelo bien que ya me toca. Mini cena de empresa donde asistimos los que no hemos ido a la oficial, mini cena familiar con una parte de las personas con las que más me río en el trabajo y salida a algún local a bailar y desfogar todas las estúpidas tensiones acumuladas este último mes. Y como dije ayer: el jueves lo único que me apetece hacer es pasármelo bien... y el viernes las notas trimestrales que espero sean todo lo positivas que creo que van a ser. Y después a descansar... d e s c a n s a r... qué bien suena esa palabra cuando la necesitas de verdad.

lunes, 17 de diciembre de 2007

Un día más para el bote

Las distancias son graciosas... hay personas que sientes irremediablemente cercanas aun teniéndolas matéricamente lejos o muy lejos y otras que se te antojan alarmantemente alejadas aunque entre ambos cuerpos solo existan varios metros de distancia. Es lo curioso de las personas, que no sabemos traspasar las distancias más cortas pero nos lanzamos al descubrimiento de las más lejanas.

Tengo un desorden tan grande en la habitación que hasta me da miedo mirarlo... no sé si alguna vez lograré tener esa facultad innata en muchas personas de mantener sus espacios en orden y en pulcritud absoluta... yo lo intento pero el desorden acaba inundándolo todo por derecho propio y a mi se me acaba olvidando que tengo que mantenerlo a raya cada día... seguiré confiando en esos prontos que me dan de vez en cuando y que me hacen ponerlo todo patas arriba y limpiarlo todo de una.

Estoy absolutamente enganchadísima a Damien Rice... creo que por estos lares no es demasiado conocido, pero a mi me tiene absolutamente robada la atención musical... es tan profundo que me cala hasta los huesos, uno por uno... estoy emocionada... como siempre que descubro a algún cantante o grupo que me impacta de todas todas.

Y mis deberes está semana consisten en aprenderme de memoria una canción en griego... se lo prometí a una chica y no me voy a poder negar, porque he tenido que aceptar con resignación que las mujeres son mi debilidad... pero almenos lo positivo de esto es que estoy aprendiendo algunas palabrejas nuevas y si me da por dejarme caer en Grecia no me faltarán dos cosas básicas, el amor y la comida, porque se decir te quiero y pan... y por algo se empieza, la verdad... así que me aprenderé esa canción a ver si así la consigo impresionar aunque sea solo un poquito.

Y entre todo esto ya ha llegado el frío en este desordenado medio ambiente que hemos creado nosotros solitos y mi nariz vuelve a declararse tempano de hielo las 24 horas del día como siempre me pasa... como cada invierno.

sábado, 15 de diciembre de 2007

Se está acabando ya... otra vez

El calendario me ha dicho que solo fantan 15 días para que acabe el año y yo me he vuelto a sorprender, como me viene pasando cada fin de año, porque los días se pasan realmente volando. Y no quiero ser exagerada al decir que no me doy cuenta pero que si, que me estoy haciendo mayor por segmentos computables de vida, que van añadiendo a mi veintena un decimal marginal a la derecha que va aumentando con los años, camino ya de la treintena...

Mi lote de navidad vuelve a ser mísero de todas todas. Y este año se me hace más evidente cuando miro el lote de mi hermana, siete años menor que yo, siete años más rebelde que yo, siete años menos asentada que yo misma... y tiene un lote de navidad que debe hacer el triple del mío... así que vuelve a hacérseme evidente esa moraleja tan decepcionante que me explica que las cosas no tiene ningún puñetero sentido en realidad y que aunque para mi no sea igual 8 que 80 al fin y al cabo que más da... mi lote es el más mísero de este año en mi hogar.

Una parte importante de las personas con las que más me comunico últimamente está de viaje... dos en una punta del mundo y la otra en la otra punta del otro... y yo desde aquí pienso en las diferencias alarmantes que a veces me dan collejas en la cabeza... y también pienso en que uno de estos días, cuando pueda, me voy a pegar unas santas vacaciones donde voy a desconectar de todo lo desconectable posible elevándolo todo al cuadrado... para que la desconexión sea absolutamente total y hasta me olvide si es posible de mi nombre.

Y las navidades vuelven a ser un año más nada navidables para mi, simplemente trabajables. Trabajo el día 24, trabajo el día 25, trabajo el día 26, trabajo el día 31, trabajo el día 1 y trabajo el día 6... además de los días normales laborales que evidentemente también voy a trabajar... pero no sé de que me quejo, si luego mi jefa se equivoca apuntándome como festivo uno de esos días y yo voy como una idiota a decirle que quiero trabajar también ese festivo... total, que voy a hacer el día 26 en casa con todo cerrado, pudiendo ganar más dinero con las horas extras... y al fin y al cabo una buena parte de mis amigas está en ese trabajo.

Y entre las siguientes cosas que voy a hacer próximamente está ir a comprar los regalos de reyes de mi familia, a quien les voy a regalar la luna y las estrellas si me caben en las bolsas y a comprarme mi regalo de navidad de parte de mis padres: un GPS. Vale una pasta perooooo... carretera y manta... carretera y manta...

jueves, 13 de diciembre de 2007

Cumplemes de mi blog y otras cosas...

No me había dado cuenta. Se me ha escapado dos días la fecha de mi cumplemés con este blog... y parece poquito tiempo, lo sé, de hecho no es mucho, pero creo que han sido los tres meses más determinantes de toda mi vida porque he crecido más como persona que en 25 años de deambular por el mundo... supongo que era simplemente el momento adecuado de mi evolución en el mundo... en todo caso me tomo el 10 de septiembre de 2007, día en que abrí este blog, como el aniversario de mi salida del armario.

Últimamente las transformaciones se me hacen más que evidentes o yo me fijo más en ellas en mi afán analítico elevado a la enésima potencia que gasto últimamente... de hecho ya han recaído algunos de esos cambios en algún que otro post. La transformación de la que hoy voy a dejar constancia hoy es la de los abrazos, mimos y dedicaciones varias que voy intercambiando con las personas que me rodean... O yo me he vuelto más cariñosa con mis amigas en general o mis amigas se han vuelto más cariñosas conmigo... supongo que se trata de un tomaydaca... yo me he abierto por completo a ellas saliendo del armario y ellas debe ser que se sienten más cercanas ahora que no les escondo na de na...

Sea por lo que sea, creo que he repartido más abrazos a la gente en general en todo este tiempo que en toda mi vida... de hecho creo que me he convertido en una especie de muñeca abrazadora y he descubierto con ilusión que realmente los abrazos son francamente terapeúticos, sobretodo cuando vienen de las personas a las que te sientes más cercana.

El abrazo que más me ha sorprendido últimamente me lo han dado justamente hoy una de mis profesoras y creo que realmente no me había pasado nunca hasta ahora. Era su cumpleaños y es una mujer muy agradable y muy comunicativa, se implica muchísimo con los alumnos y es capaz de sentarse a la mesa a hablar tranquilamente contigo de mil temas... la mujer es un caso pero la verdad es que se hace querer. Hoy nos ha sorprendido a todos llevando bombones y un panetone a clase y le hemos cantado cumpleaños feliz. Cuando me he acercado darle un beso ella me ha abrazado y no me lo esperaba y ha sido simplemente genial.

Últimamente están pasando cosas a mi alrededor que me están haciendo recobrar las ganas de creer, más que en la humanidad, en las personas... y es que realmente hay muchas personas que tienen tanto por dar y tu tanto por darles a ellas que reconocerlo y disfrutarlo es, creo, una de las mejores revelaciones que se pueden tener en la vida... porque a veces las mejores cosas en la vida no son caras ni difíciles de encontrar (como leí no sé donde no hace mucho)... solo están ahí esperando su debido reconocimiento.

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Acción - Reacción

Soy capaz de engancharme a la misma canción durante horas enteras y pasarme días y días devorándola por completo, desde la melodía a las palabras pasando por todos los instrumentos... me la trago una y otra vez... me encanta la música, es mi vicio personal... así que desde hace unos días en que entró (bueno, volvió a entrar) Tina Turner y su "You're simply the best" por mis oidos no la dejo de escuchar... esta canción es realmente genial, es de esas que te animan, de las terapeúticas que te sacuden la modorra emocional y te sitúan las neuronas en el nivel más alto de acción-reacción en que pueden colocarse.

Ahora mismo mis cascos me la cantan a toda pastilla y yo muevo la cabeza rítmicamente y con ella mis hombros mientras estoy escribiendo esto en mi desastroso portatil (que por cierto, ya ha cumplido un año y sigue funcionando... creo que hemos aprendido a respetarnos) y es que estoy animada de veras... después de dos semanas con un nivel de estrés que me está llegando no solo hasta las cejas, sino hasta la coronilla y los desvelos miles que se me repiten rítmicamente cada día y las porciones de sueño del tamaño de un neutrón y un agotamiento sigiloso y malsonante encadenado a mis pequeños pies y una alimentación más escasa de lo que debería ser... pues después de esas cosas tan típicas de todo buen estudiante las cosas están saliendo bien, si, como debe ser... las notas me están alegrando a cuentagotas y yo las recibo con un entusiasmo personal, que solo entiendo yo, que soy la que apostó hace unos años por complementar trabajo y estudios al unísono... en un experimento personal que mis diferentes estados de ánimo soportan día tras día con la paciencia de un empático filósofo griego...

Así que ahora me permito decirme a mi misma: ya estás a mitad del camino pequeña... no te rindas y sigue así, con orgullo y con dedicación, aplicando la misma puñetera intensidad a cada una de las horas que pasan por tu reloj... así está bien... ya queda menos... bien hecho hasta ahora.

Y muchos besos a todas... y dosis desproporcionadas de ánimo a las que estéis igual por supuesto!

martes, 11 de diciembre de 2007

Murphy, el invitado especial de honor

No falla... ya puedes hacer previsiones de todo tipo que no falla! Ya puedes comprar cartuchos de tinta extra por si acaso se te acaba la tinta a mitad de impresión... que Murphy te aplica la ley con justicia, como si se tratase del mismo Talión jugando al ojo por ojo y diente por diente...

Yo persona previsora e intentandome adelantar a los posibles acontecimientos... y resultó ser que a mitad de impresión de los trabajos la tinta se acabó. Fue entonces cuando Tania sacó los cartuchos comprados el día anterior para evitar sospresas de última hora (pensó ella ingenuamente) y cuando fue a colocarlos resultó ser que no eran los correspondientes... cosa que no entiendo porque de forma eran exaaaaaaactamente iguaaaales... pero como mandan los puñeteros chips... amiga tecnología cuanto te quiero.

En esto que pasando por alto mi imagen personal me lanzo a la carrera al centro comercial antes de que lo cierren y cuando llego a la tienda en cuestión me encuentro que se ha acabado la tinta que busco... porque como se acerca navidaaad... me dice el señorito dependiente... (como se acerca navidaaad la gente compra tinta de impresora parece ser).

Se acerca la hora del cierre y decido irme a otro centro comercial donde hay otra tienda de la conocida marca que teóricamente toooodo lo tienen... de camino parece que estoy metida en medio de un rally... sorteo caracoles... (o la gente iba muy lenta o a mi me lo parecía)... llego y horrooor... necesito tres cartuchos y solo hay dos... el dependiente ve mi cara de espanto y baja amablemente al almacen a buscarme el que me falta y cuando me lo da le doy mil y una gracias sinceras... muy sinceras...

Balance: dos horas perdidas buscando cartuchos de tinta.
Sensación: Murphy tio... de que vas?
Moraleja: no la hay... ya puedes hacer previsiones de todo tipo, que cuando hay una impresora de por medio nunca se sabe lo que te puede llegar a pasar.

lunes, 10 de diciembre de 2007

Simply the Best...

Para todas las personas que os coméis el mundo con patatas fritas y que abanzáis cada puñetero día con la cabeza bien alta, con orgullo y con mucho temple y en especial para las que estais ahí... al otro lado... para las personitas geniales que me he encontrado gracias a este blog... y muy especialmente para valladolid, donde está mi panolis favorita que me ha insertado esta canción, mitad en el cerebro y mitad en el corazón (eh que si majaaa)... para todas vosotras en general... YOU'RE SIMPLY THE BEEEEEST.

sábado, 8 de diciembre de 2007

Entre olores

Hablemos de perfumes y aromas. Hay una cosa que normalmente suelo hacer por defecto, y es que lo huelo todo... soy de esa clase de personas (bueno, supongo que no es algo demasiado extraño) que necesita oler las cosas (claro está, siempre que sea posible) para entenderlas del todo, para comprenderlas en todo su contexto.

Lo hago por ejemplo con los libros, huelo cada libro que cae en mis manos, lo abro por la mitad y encajo ahí la nariz, porque tengo la teoría personal y extraña de que cada libro tiene su olor, y en mi cabeza imaginativa esos olores se deben a las historias que contiene cada uno de ellos... por eso los huelo al acabarlos, porque el olor me ayuda a darle forma en mi cabeza a la historia completa, cuando ya la he leído toda y ya conozco hasta el más mínimo detalle. Así que el olor es como un detalle más de los libros que caen en mis manos: mis ojos leen, mis manos tocan y mi nariz registra.

Huelo cada material que cae en mis manos en clase... cualquier tipo de papel (según el ambiente que le ha rodeado guarda un olor determinado), fibras vegetales, pergaminos (cada piel tiene su olor según el animal del que provenga)... incluso materiales sólidos como maderas o rocas y todo aquello con lo que me pueda encontrar... pienso en general que es un tipo de información, la olfactiva, que mucha gente pasa constantemente por alto pero que es francamente tan importante como la visual y la táctil.

Otro punto curioso donde mi olfato hace de las suyas es, evidentemente, en los olores de las mujeres. De las chicas que han pasado por mi vida (parece que sean muchas, pero no) me ha encantado siempre el olor que tenían y de hecho supongo que es una de las características más importante para mi: que huelan bien. Y me refiero a ese olor natural, al aroma que cada una trae de fábrica, a ese olor dulce que tiene cada mujer. Por eso mismo el hecho de que las colonias de ellas se queden en mi ropa, me gusta mucho, y es muy tonto pero cierto porque el hecho de que me venga el aroma sin esperarlo, por eso de que la corriente de aire lo lleva a mi nariz, me dibuja una sonrisa agradable porque me evoca sin duda a la persona que ha dejado ese olor en mi ropa.

Por esta misma razón, en esos típicos momentos en que pasa alguien muy pegado a mi, en eso que invaden tu espacio vital de manera que puedes oler lo que sea que desprendan (buen o mal olor) intento contener la respiración para no olerle y en este caso me da igual que sea hombre o mujer. Pero es que la cuestión de los olores personales para mi es francamente importante y eso de oler a un desconocido así como así me da reparo y por eso si puedo lo evito.

Y este es un post extraño, lo sé... pero que más da... es lo que soy.

viernes, 7 de diciembre de 2007

Envirusada

La inmunidad de que presumía conmigo misma ha caído del pedestal esta misma madrugada. A mi, que no me pican los mosquitos en verano, a mi que la gripe en sí misma con toooodo lo que conlleva todavía no me ha visitado en la vida, a mi que me pensaba que pasaba desapercibida para todos los virus que se reparten en masa jodiendo durante una temporada con los mismos síntomas a todo personaje que hay a mi alrededor...

Y ahora, hoy, a las 09:10 de la mañana y en pleno puente, con una importante lista de trabajos de clase por hacer y teniendo que currar toooodas las puñeteras tardes, me encuentro escribiendo esto, conquistada de pleno por mi primera gastrointeritis (y sigo con las primeras veces) que me ha hecho pasar una noche de perros donde las visitas al lavabo se han convertido en viajes recurrentes.

Acompañada de una manzanilla (ni un maravilloso café con leche puedo ingerir, snif, snif...) parece que me haya pasado un tren por encima y que en el estómago haya una fiesta universitaria de esas donde todo dios se desmadra. Y si no fuera porque en el trabajo estará la princesita hoy hacía campana... y hubiera sido el primer día en casi tres años en que lo hubiese hecho.

... Creo que ni siquiera me ha sentado bien la manzanilla... buf!!!

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Empiezan las primeras veces...

De días buenos y días malos hay bastantes y según las épocas abundan más los unos que los otros. También los hay de esos intermedios, incatalogables, que ni tiran para un lado ni para el otro, que ni te despiertan ni te dan sueño, que ni te hacen andar más rápido ni quedarte barado en un punto determinado. Uno de tantos. El mío hoy si es catalogable y lo voy a poner en la balanza con los días buenos por decreto ley.

Por un lado mi examen me ha ido bastante mejor de lo que yo misma había previsto. La verdad es que no había calculado demasiado bien la ecuación entre tiempo dedicado y páginas de apuntes y esta mañana he tenido que apretar el acelerador de mis neuronas para hacerlas funcionar a todo trapo durante dos horas y media antes del examen. De hecho me han quedado algunas cosas en el tintero. Eso no me gusta hacerlo, mi estado ideal de tranquilidad es estudiar el día de antes y el día del examen no mirarme nada... así que esperaba algún sustillo... pero me ha ido bastante bien la verdad y ahora a esperar la nota, que eso ya es otro cantar.

Por otro lado, la segunda parte del día ha sido la del premio. Hoy no trabajaba pero he ido a buscar a la princesita a su casa y la he llevado al trabajo. Hoy era la primera vez que se subía en mi coche. Y cuando lo ha hecho me ha inundado el ambiente con esa colonia suya que empieza a resultarme agradablemente particular y que se dejó olvidada en el cuello de mi polar el sábado pasado, dejándomela de propina para el resto de la semana. Le había grabado un CD con un grupo muy cañero que le encanta y que me descubrió gratamente el otro día... le he puesto su canción favorita nada más subirse y se ha puesto a cantar con ese pedazo de dominio que tiene del inglés... definitivamente esta chica tiene un punto de locura peculiar que me encanta...

Luego la he acompañado hasta la puerta y me ha plantado unos cuantos besitos en la cara.. creo que 4... mientras me daba un abracillo... y ahí mi cabeza se ha sumergido por acoplamiento de abrazos entre su chaqueta y su cabeza, justamente en su cuello, justamente en su colonia... y si, como le he dicho: creo que no te miento si te digo que la razón de que esté tan contenta últimamente eres tu... y ella ha sonreído mostrándome una más de esas pedazo de sonrisas que me viene regalando últimamente, adornada con un gracioso tono de sonrojo extra... y luego se ha marchado diciéndome en voz alta: y ahora no me mires el culo!... y claro está se lo he mirado... basta que me lo haya dicho para querer hacerlo... jajaja... y me encanta.

martes, 4 de diciembre de 2007

A estudiar...!!!

Pocos ratos para dormir, pocos ratos para pensar, menos aun para descansar... mal humor por las mañanas, cafés con leche a destajo... apuntes por un lado, apuntes por el otro, fotocopias por aquí y otras tantas por allá... fechas de entrega cada vez más cercanas, trabajos que hay que empezar, trabajos que están empezados y hay que acabar... desorden apocalíptico en mi cuarto... lecheeeees!... estoy de exámenes... y como se nota!!!!!... y como hecho de menos poder hacer mis rondas blogueras para visitaros a todas... pero os llevo en el corazón... jajaja.

Saludos family!!

lunes, 3 de diciembre de 2007

Probando: uno, dos, tres...

Sinceramente: estoy cambiando.

Llevo tiempo pensando y es verdad, estoy en un momento muy cambiante de mi vida, mis principios y mis finales están en una especie de metamorfosis. A día de hoy me encuentro inmersa en un cambio paulatino de mi misma y de mis formas de ser y estar en el mundo.

Nunca pensé que el hecho de salir del armario fuera francamente tan determinante, pero lo ha sido, sin duda. Después de ese momento hay un antes y un después radical en mi misma.

- Sacrifiqué los restos de mi relación más importante hasta la fecha porque simplemente entendí que, pese a lo que me hubiese gustado que pasase, no había otra opción... porque cuando dos personas se gritan en un coche y casi ocurre un accidente hay algo que tiene que modificarse.

- En dos meses he dejado de llorar con la misma intensidad que antes, de hecho no consigo recordar la última vez que lo hice aunque si la última vez que quise hacerlo... por una cortina estúpida... pero ni siquiera me lo permití porque ya no valía la pena hacerlo más.

- Ayer en el trabajo me sorprendí a mi misma con un nuevo comportamiento. Definitivamente, estoy cambiando... Ataqué con un arsenal de mimos a la princesita, me dejé llevar y rompí algunas barreras y a ella la llevé a un extremo donde no pudo más y estalló. Y casi la hice llorar. Luego hablamos largo y tendido y me dejó ver que le estaba removiendo tantas cosas que por su bien era mejor que parase. Porque incluso le he provocado una ulcera y esto, sinceramente, ha sido lo peor. Comprobar que con mi egoismo le estaba haciendo un daño verdadero, tangible.

Lo necesitaba. Una parte de mi necesitaba que ella me parase los pies. Esa parte de mi, la metamorfósica, que está comprobándose a sí misma continuamente. Midiéndose de nuevo a conciencia. Como si estubiese en un momento de mi vida en que necesito traspasar mis propias líneas trazadas tiempo atrás, que ahora me parecen más difusas que nunca. Tirar abajo mis barreras más viejas y edificar en los puntos estratégicos otras nuevas más potentes, más de acuerdo con la persona adulta que se está formando.

Por eso tengo la sensación que estoy investigando el terreno, comprovándome, midiéndome... y es que lo dicho, que salir del armario me ha cambiado y me ha dado un puntito diferente y radical, porque sinceramente yo antes no era así... pero ahora si lo soy... y no me molesto a mi misma, de hecho me gusta, medirme, comprobarme, verme... saber verme... entender que mi vida puede de nuevo ofrecerme cosas cuando yo pensaba que ya había conseguido las normales, las más típicas... verme de nuevo en acción, viviendo con intensidad cada segundo y aprovechando de pleno cada nuevo día.

domingo, 2 de diciembre de 2007

Metamorfosis... de mis principios

Ayer la princesita tenía frio y aunque yo no trabajaba fui expresamente al trabajo a dejarle mi polar, el polar del uniforme que a ella aun no le han dado... por la mañana me había dicho en un mensaje, acompañado de una carita triste de esas que pones en los mensajes, que hoy no iba a tener polar porque yo no estaría por allí para dejárselo... así que fui a dárselo y además le metí en el bolsillo una piruleta en forma de corazón, para que cuando se lo pusiese se la encontrase sin esperarlo... la verdad es que me gustaría haberle visto la cara en ese momento... luego me dijo que era un solete...

La sensación que más se me está repitiendo estos días es que voy oscilando por peso entre los polos opuestos de mi propia moralidad, de mis principios, antes tan aprisionados en un mismo renglón y ahora tan equidistantes. Como si de un balancín se tratase, como esos que había en el parque donde jugábamos cuando niñas, esos que por el propio peso aplicado a cada extremo te hacen tocar el suelo o casi el cielo... pues así me encuentro yo, como duplicada en los dos extremos de un balancín, provocando la oscilación de mi persona entre querer apartarme del tema y entre querer implicarme de lleno...

Solo que ahora no basta con bajarse del balancín para olvidarse del tema, y ahora no somos niñas jugando en el parque... ahora soy, si lo pienso fríamente, el elemento ajeno que se está metiendo entre medias de una relación, mantenida a distancia, pero al fin y al cabo una relación. Y no voy a decir que me siento orgullosa, más bien todo lo contrario... pero no lo puedo evitar. Además la princesita me sigue el juego y a mi me encanta verla pendiente, para que negarlo, con lo cual aquí estoy, jugando sucio para la opinión de la gran mayoría aunque para mi en todo esto no haya más que una limpieza (insultante)...

Que vida más complicada... o como me dijo sabiamente una amiga de clase el otro día en uno de esos pensamientos profundos y extensos, al más puro estilo Nietsche: putas relaciones humanas...

viernes, 30 de noviembre de 2007

MeMe... que?

Después de ver con incertidumbre como esto de la MeMe se iba extendiendo como la pólvora por los blogs de los bollohogares y pensar que me podría realmente escapar... llega LeCaprice y me pasa el testigo... y esto es como una carrera de fondo... hay que correrla con todo el equipo que si no nos descalifican a todas, no?... Bueno, allá voy:

- Me gusta mucho y necesito escuchar música todos los días con mis cascos, con los tradicionales, los de mosca, con la música lo más alta posible... es mi antídoto infalible para el estrés.
- Lo admito, sé que no es bueno, pero no voy a cambiarlo: bebo mucho café y tengo exceso de cafeína en mis venas... así voy de dispará normalmente... vamos, que me pinchan y la sangre en vez de roja sale tostá.
- Necesito llevar siempre calcetines porque cuando los pies se me enfrían me da por toser, con una tos seca muy característica que me dice que toso porque tengo los pies frios.
- Tengo una memoria muy rara, con una manera de seleccionar archivos que no entiendo: me puedo acordar de multitud de detalles anecdóticos e insignificantes (como que Kate Winslet en Titanic se llamaba Rose Dewitt Bucater...) pero luego no soy capaz de recordar detalles de algunos momentos especiales de mi vida que me encantaría tener almacenados al milímetro.
- Para escribir en el ordenador tengo que quitarme el reloj... me molesta... hace años me lo quitaba hasta para tomar apuntes en clase... y lo acabé perdiendo... así que me limito y solo me lo quito estando en casa... por si las moscas.
- Escribo muy rápido y soy muy rápida cogiendo apuntes y además apunto hasta los estornudos de los profes (es un decir)... con lo cual acabo siendo la fuente de consulta obligada de mis compañeros antes de los exámenes... y la mayoría acaba estudiando de mis apuntes... y mi fama se extiende como la pólvora y hasta me piden apuntes los de cursos superiores... y esto último me resulta más que flipante.
- Tengo debilidad por los libros... ya he empezado a almacenarlos en vertical.
- En el maletero de mi coche puedes encontrar de todo... hasta un miniextintor... y claro, eso da para muchas coñas... pero yo lo encuentro útil, por si acaso...

Y paso el testigo... a quien lo quiera coger...

:-) va de sonrisas radiantes

Camino de clase a eso de las 09:10... si, llego tarde, lo sé, pero es que se acerca el final del trimestre y voy notando el cansancio acumulado y me va costando un poco más levantarme de la cama por las mañanas... música alta para despertarme mientras tanto...

Parada en un semáforo con una cara muy matinal, mezcla del sueño irritante que aun se empeña en quedarse alojado un ratito más y mezcla de concentración-distracción (en el muñeco verde... a ver si cambia... este semáforo siempre me pilla en rojo... mira que hora es!) y noto entonces que alguien me mira, una personita pequeña que pasa caminando por la acera... me fijo y le veo... un niño abrigadito con un gorrito verde y la cartera a la espalda, con sus manitas metidas en los bolsillos protegiéndose del frio, camino del cole... y una sonrisa radiante, preciosa... me ha atrapado por completo y no he podido por menos que mirarle también y pasar del estúpido muñeco verde y dibujarle una sonrisa taaaaan amplia como la que el niño me estaba dedicando...

Unimos esto ahora a la canción que estaba sonando... Turn... Travis... y al comienzo del estribillo que tanto me gusta que me dice mientras le sonrío a ese principito tan encantador: I want to sing, to sing my song, I want to live in a world where I belong... momentazo emotivo sin duda...

Datos accesorios que me he dado cuenta que no tenían ninguna estúpida importancia, ninguna... el principito de la sonrisa encantadora era árabe y su madre le acompañaba con un pañuelo en la cabeza y miraba a su vez a su niño, sonriendo también al mirarle a él... una cadena de sonrisas producida en un momento... y lo bonito que es sonreir... y que te sonrían, si... y todas las sonrisas al fin y al cabo, sea de la raza que seas, son absolutamente iguales e indudablemente valiosas.

Indudablemente.

miércoles, 28 de noviembre de 2007

... bueno, solas... y la mayoría de las veces al revés!! (y viene del post anterior)

Mi gozo en un pozo: pum, pam, pum... requetepum... puuuum!... así de estrepitosa sonó la caída... seguro que alguien la tubo que oir... si os pareció un trueno ya os digo que fui yo a eso de las 18:00h del martes... lo ideal sería poder dibujarme a mi misma, ojiplática, esto es, con los ojos como platos... de postre, soperos y llanos, todos juntos... así de abiertos, estáticos y blancos se me quedaron los ojillos cuando a la princesita, después de unos cuantos días implicadas las dos en el coqueteo, los mensajes juguetones y las muchas llamadas perdidas se le ocurrió decirme un dato... un pequeeeño dato... un pequeñíííííííííísimo dato (ínfimo, muy ínfimo) que se había guardado cuidadosamente hasta ese momento: que está con alguien!

Me lo dice por el messenger y yo que me quedo toda perpleja y estupefacta (actaaa... actaaa... hasta se detuvo la actividad en mi cerebro y las palabras sonaron en eco)... más rota que un puzzle de mil piezas... flipando en colores nunca mejor dicho, vamos... y por suerte no es una rotura con contenido, no es profunda... que al fin y al cabo solo han sido unos cuantos días pero... joer... qué rotura de esquemas! Y yo que ya me veía cantándole a la princesita a la luz de la luna y todas esas imágenes chorras que se nos ocurren a las mujeres... y no, tania no!... despierta!... que eres demasiado peliculera tu!

Después del anonadamiento inicial seguimos hablando mucho y la verdad, no me puedo enfadar con ella... Está muy metida dentro del armario y por eso no se había atrevido a decirme nada hasta que ha encontrado el momento adecuado... aunque joer, podrías habérmelo dicho antes, le he dicho un par de veces!... La verdad es que me recuerda a mi hace algún tiempo y no se lo puedo reprochar... que salir del armario es muy difícil.

Su situación es complicada porque además mantiene una relación a distancia... a muuuucha distancia... y yo que ahora me encuentro en la dicotomía extraña, entre las ganas de seguir siendo su "amiga" y la advertencia que me he hecho a mi misma unas 100 veces en menos de 24h: ni de coña me meto en medio de una relación... otra vez... buf... porque últimamente sin querer acabo siempre igual!!!

Y hasta aquí lo acontecido de momento en mi segundo lío de faldas, que mirándolo así hasta me hace gracia pensarlo... habrá que mirarlo desde la perspectiva del humor... mejor será... pero bueno, que se le va a hacer, la vida es así y la princesita dice además que quiere seguir siendo mi amiga... y que le siga haciendo caso... manda Huevos diría el señor Trillo... manda Ovarios voy a decir yo!

Así que después de haberle tirado la caña, los tejos, los trastos y todo artilugio aplicable al caso que me iba encontrando por el camino, me paro en seco y lo recojo todo... y le digo: bueno chica, estaba a punto de desplegar mis armas de mujer, te las has perdido... y ella pregunta curiosa: a si? y cuales eran?... y yo le digo: de eso nada guapísima... que guardadas se quedan.

martes, 27 de noviembre de 2007

Las cosas vienen solas...

Pues eso, que vienen solas y no cuando una quiere que vengan... de hecho aquella a la que yo definía como la chica de las patatas era buscada y por eso no cuajó... pero ahora ha venido sola... si, si... apareció la princesita de golpe y porrazo, sin esperarla, apareció y ahora digo bien contenta que las cosas vienen solas y no hay que buscarlas y que esas cosas, las que vienen solas, son muy buenas porque hace que una abra los ojos como platos y se emocione por lo nuevo, por lo que ha llegado y por lo que parece que vaya a venir.

En esto que llegaba yo el sábado al trabajo asqueada, porque ese día a mi no me tocaba trabajar, había hecho un cambio con una compañera y encima había salido perdiendo y lo sabía, así que iba todavía con menos ganas al trabajo. Y como las cosas parece que no pasan por casualidad (es verdad, todo pasa por algo... dice la canción), al llegar allí la sorpresa... ella. Ella era una chica que había estado ya trabajando hacía un par de meses y me había gustado bastante. Yo no estaba en ese momento fuera del armario ni centrada emocionalmente como para plantearme nada con nadie... Se fué y se me borró de la cabeza sin que hubiera pasado de ser una chica con la que me llevaba de coña y me gustaba bastante... hasta el sábado... hasta que llego y me la encuentro allí sonriente y diciéndome: sabía que te ibas a alegrar de verme... y vaya si me alegré... y en eso que pensé ahora si, ahora es la mía, ahora no me quedo callada, ahora me tiro a la piscina y que tenga lo que tenga que pasar!

Así que llevo unos días sacando mi parte más coqueta y tirándole eso que llaman la caña, porque si se vuelve a ir os aseguro que me arrepentiré mucho más que antes por volver a tenerla cerca y no aprovechar ni siquiera la oportunidad de decirle nada... hasta ahora solo puede decir que la cosa parece que marcha... que parece que nos vamos implicando poco a poco... que me gusta mucho y además es una chica muy extrovertida con la que siempre que hablo (incluso llevando meses sin verla) parece que nos hayamos visto el día anterior... hay bastante buen rollo y eso es muy importante.

Y ahora vuelta a las sonrisas furtivas y a las palabras robadas... vuelta a las llamadas perdidas, de esas que te hacen sentir que hay alguien que se está acordando de ti... vuelta a los mensajes y al como estás? y al, qué tal te está llendo el día?... vuelta a pensar en alguien... vuelta a tener la sensación de que están pensando en ti... vuelta a imaginar cosas bonitas, palabras, frases... vuelta a la ilusión y a las ganas de ilusionarse y vuelta a darle vueltas... y a ver, ya se verá con los días... ya se verá.

P.D.: Nota continuadora del post del anillo antiestrés del día 22 de noviembre... lo he perdido... soy un desastre... creo que estará en el maremagnum de mi habitación donde el caos existente expresa mi falta de tiempo material de mi día a día... así que hoy me toca hacer limpieza y encontrarlo para devolvérselo a su dueña... que falta de vergüenza tania!!!... y mis pobres pulgares vuelven a sentirse atacados... pobres... tengo que encontrar ese anillo!

sábado, 24 de noviembre de 2007

ERA necesario

Había escuchado muchas veces la misma frase y no la había acabado de entender. Supongo que es una de esas cosas de la vida, una de esas lecciones, que no basta con saber de ellas para que puedas aplicarlas, sino que hay que vivir esas situaciones para poder encajar cada una de las palabras que conforman la frase "a veces es necesario estar sola" dentro del puzzle ese de la vida que cada una tiene que montarse con esmero para conseguir ver la imagen final con claridad.

- Es necesario estar sola cuando te das cuenta de que cediste demasiado, mucho más de lo que hubieses tenido que ceder, mucho más de lo políticamente correcto y lo humánamente racional.

- Es necesario estar sola cuando tienes que encontrarte de nuevo a ti misma, volver a encauzarte en lo que fuiste, en la persona primordial que existía antes de que se modificase a fuerza de cincel y bisturí para ser de esa determinada manera que su otra supuesta mitad quería observar cada día.

- Es necesario estar sola para aplicar ese verbo que tanto me gusta: redireccionar. Redireccionar implica un cambio de dirección sin dejar de andar, añadir kilometros al bagaje emocional que nos coloca con fuerza sobre la superficie terrenal... redireccionando, observar un nuevo punto, afinar la brújula y comenzar el nuevo ritmo... hacia algo mejor, mucho mejor.

Si, el estar sola es a veces necesario, demasiado necesario diría yo. Porque las personas no pueden empezar nuevas relaciones cuando aun se sienten quejumbrosas de sus propias frustraciones. Es impagable que te sonrían, que te dibujen una sonrisa natural, de esas que salen del alma y que no se fuerzan, de esas que te dicen: te sonrío a ti y a tus ocurrencias y a tus palabras. Y parafraseando a Shakespeare si pienso y luego existo, provocando una sonrisa soy, existo y estoy, por mi misma y por nadie más en este mundo.

Es impagable darte cuenta que eres mucho más que una ex. No tiene precio entender que queda tanto por recorrer que en realidad no tiene sentido mirar para atrás constantemente. Que eres una y a partir de esa unicidad tiene que venir lo demás. Pensar egoistamente y comprender eso que me dijo hace poco una buena amiga: lo más importante que tenemos somos nosotros mismos... y a partir de ahí, añado yo ahora, viene el resto.

Y a disfrutar el fin de semana.

jueves, 22 de noviembre de 2007

Indultados... de momento

Soy de naturaleza nerviosa. Yo no suelo notarlo aunque lo sé de sobras, entre otras cosas porque la gente me lo dice constantemente, aunque la traducción de todo esto la veo cada día en el aspecto de mis manos. De sobras es conocida la manía de mucha gente de morderse las uñas y acabar con todo milímetro mordible de ellas. Yo me dedico a otra variante de debastación de mis dedos, los padrastros. Supongo que tendemos a realizar algún tipo de acto compulsivo, nos demos cuenta o no... yo a veces me doy cuenta y otras no, pero el día entero me lo paso en una guerra constante no solo con los padrastros, sino hasta con los hermanastros y el resto de familia política de mis manos... y los peores parados de mis diez dedos son mis pulgares... los pobres están hechos polvo... de vez en cuando intento ponerme tiritas por eso de no atacármelos por unas horitas, pero esa había sido hasta ahora una solución poco efectiva.

Imaginaos en todo caso el pésimo aspecto que a veces muestran mis dedillos, llenitos de cortecillos minúsculos... hasta el punto que alguna que otra persona me ha preguntado alguna vez si me había pasado algo... y yo solo puedo decir con cara de circunstancias que son el estrés y los nervios... que lo hago sin querer.

Esta mañana una compañera de clase me ha traído la solución: un anillo antiestrés... y no, para las que lo habéis pensado no es nada sexual... se trata de un anillo que va colocado en un pulgar (izquierdo o derecho, según preferencias) y que consta de dos aros superpuestos. La cuestión es que uno de ellos es móvil y con el dedo índide y pulgar lo puedes accionar, haciendo que de vueltas constantemente sobre sí mismo. El mecanismo en sí parece simple pero... funciona.

Llevo todo el día con el anillo, gira que te gira y la verdad es que puedo decir que llevo al menos desde esta mañana sin molestar a mis pulgares, que se encuentran regenerándose de sus últimos ataques... indultados por un tiempecito de su constante condena. Espero que funcione y que no sea una solución pasajera... al menos es un artilugio entretenido y estético... ya se verá... Parace al menos una solución interesante... así que si alguien tiene el mismo problemilla aquí tenéis algo que probar...

miércoles, 21 de noviembre de 2007

El pedal del freno

Hace cosa de una semana vi una película que ahora mismo está en el cine "La habitación de Fermat". Desde entonces me ha venido unas cuantas veces ya a la cabeza un diálogo de esa película que en su momento me hizo pensar bastante y al que no he dejado de darle alguna que otra vuelta cuando vuelve a rondarle a mis neuronas.

El fragmento en sí trata de la explicación de un atropello en el que uno de los personajes se había visto implicado unos meses antes y en el que había muerto la chica a la que había atropellado. El chico explicaba que estando en una fiesta de trabajo se había ofrecido voluntario para ir a buscar al aeropuerto a un alto directivo que había acabado llegando más tarde de lo esperado, ya de noche, cuando todos estaban en esa fiesta. De camino al coche el chico había pisado una cagada de perro. De esto se dio cuenta al cabo de unos diez minutos cuando, harto ya de oler a mierda dentro del coche, se dio cuenta que el olor provenía justamente de su pie derecho. En esto que ante el miedo a quedar mal delante de ese alto directivo al que iba a recoger se le ocurrió quitarse el zapato y dejarlo guardado en la guantera y en esto que con cuidado se enfrasca en la tarea de quitárselo y se dispone a guardarlo cuando de pronto y estando algo despistado por ese cometido se le cruza una chica joven andando que le parece ha aparecido de la nada. En esa fracción de segunda, sigue explicando el personaje, entre que la divisa y siente el impulso de reaccionar, justo en el momento en que va a accionar el pedal del freno se da cuenta de algo en lo que antes no había pensado... que el pedal ya está manchado de mierda. Y mientras piensa en eso, por no pisar el freno unas milésimas de segundo antes en que se da cuenta de que si lo hace su pie se llenará de mierda, ya se ha hecho demasiado tarde y el atropello se convierte en un accidente mortal.

Este diálogo sinceramente me dejó bastante pensativa, por un lado por lo estúpido del tema y por otro por lo real y posible que me resultó. Y es que en realidad cuantas veces las personas, queriendo o sin querer, anteponen sus principios más egoistas y más primitivos ante situaciones que sin duda requerían una actuación menos visceral. Y extrapolando el caso del pedal lleno de mierda cualquiera puede acordarse de alguna que otra historia donde las personas que han cometido por ejemplo un atropello se han dado a la fuga. O muchas otras que cuando han visto un accidente en la autopista no han parado, quien sabe porque razón. O incluso aquellas en las que alguien se cae a escasos metros, por ejemplo una persona mayor, y no reaccionan esperando a que otro lo haga en su lugar. O algún que otro taxista que se ha cuidado de no coger a alguien herido por no mancharse la tapicería, quizá.

Mejor no pensarlo, lo egoistamente descuidados que pueden o podemos llegar a ser en realidad los seres humanos. Mejor no. Que en realidad nunca sabemos como podemos llegar a reaccionar en un momento dado de crisis.

martes, 20 de noviembre de 2007

Despejando dudas, incógnitas y otras variantes

Normalmente, hasta ahora, no me había parado a pensar detenidamente en la imagen específica que los heteros pueden tener de las lesbianas. Hasta ahora mi preocupación básica era el hecho de salir del armario y que me aceptasen aquellos que tengo más cerca. Ahora, una vez superada la primera parada del trayecto, me he dado cuenta que me enfrento a un nuevo reto, si lo puedo llamar así y es el de "defender" mis principios ante todos aquellos que viéndome ya manifestar mis verdaderas ideas se quedan con las ganas de saber, llamémosle por curiosidad, un poco más de mis porques.

La mayoría de las personas para las que he salido del armario son chicas a excepción de un chico del trabajo, con el que paso bastantes horas y al que le tengo mucha confianza. No hace mucho que lo he conocido pero es muy buena persona y super legal y me dio por contárselo un día y la verdad, no me arrepiento de ello. Pero... es un chico... y como tal tiene unas ideas muy propias de chico, de esas que la sociedad te inculca de pequeñito... que el otro día puso en común conmigo en lo que podríamos llamar una sesión de sinceridad en la que le despejé ciertas dudas, incógnitas y otros malentendidos varios que el podía tener de las lesbianas.

Entre las diferentes preguntas que me hizo estaba el si era verdad eso de que en una pareja de mujeres una tenía que hacer necesariamente de hombre. Pero lo que me sorprendió más en todo esto fue que me contase que una conocida suya, lesbiana, le contase en una ocasión que con su pareja ella hacía de hombre!! Yo ante esto intenté hacerle ver que toda esa idea de que una de las dos tiene que hacer de hombre no es más que una transferencia de roles de la sociedad patriarcal, donde supuestamente una pareja correcta es la que contiene un elemento masculino y otro femenino. También le dije que no entendía demasiado la postura de esa lesbiana, la verdad.

Otra de sus dudas principales era de si yo me sentía un hombre o me sentía plenamente mujer. Evidentemente le dije que estaba muyyyy orgullosa de lo que era, de ser mujer y haber elegido el camino que he elegido, de mi feminidad y mis puntos de vista femeninos y de ser por supuesto y hasta el día en que me muera un pedazo de feminista declarada! Le dije también que las lesbianas no tienen porque querer ser hombres, que eso desde luego es otra cosa completamente diferente. También le dije que desde luego no hay un perfil único de lesbiana en este mundo, sino tantos como perfiles de heteros pueden haber, pero que por lo que a mi respectaba ser lesbiana no me robaba un ápice de mi condición femenina... es más, la enriquece si cabe.

Luego también me preguntó, con bastante insistencia por cierto, si yo estaba segura segura de verdad de que me gustaban las mujeres y de si no me sentía un poquito atraída por algún hombre en algún momento determinado. Claro está le dije que por supuesto estaba segura al 100% de mi sexualidad y que no era solo un asunto corporal, sino que tener relaciones con mujeres te aporta muchísimos matices que nunca podrías tener con un hombre.

La verdad es que me gustó mucho tener esa conversación con mi compañero. Por un lado porque sentí que supe defender bastante bien mi condición y que el además quedó conforme con todo lo que le dije. Desde luego estoy segura que en su fuero interno hay una parte que sigue pensando de una manera machista que en una relación de dos mujeres tiene que faltar algo por narices. Almenos yo me quedo tranquila de haber defendido bien el honor de las mías y haber realizado una sesión de psicoanálisis que me sirvió para afianzarme, aun más, en mis propias convicciones.

Ahora me quedo con la sensación de que esto me va a pasar muchas veces a lo largo de mi vida y de cuantos deben ir por ahí teniendo todavía ese tipo de ideas tan retrogradas y tan descaradamente alejadas de la realidad.

lunes, 19 de noviembre de 2007

Es lo que tiene el crecer...

Cuando tengo uno de esos días en que voy de estrés hasta las cejas y en que me siento idiotamente encadenada a mis propias obligaciones me da por pensar en una idea muy infantil y muy inocente... en lo bien que estábamos siendo niñas pequeñas... Si, ya sé, la infancia es solo una estación y es ley de vida crecer y madurar y hacerte mayor y todas esas cosas, pero no os gustaría a veces, solo por un momento, regresar a esa época tan especial... Unas horitas así sin preocupaciones, ni angustias, ni ralladas, ni problemas de adultos...

Aquella era sin duda una época especial donde las máximas preocupaciones podían constar de no salirte de la raya en el dibujo que hacías en clase, en aprenderte los días de la semana en orden, en ver los dibujos animados que más te gustaban y jugar con tus amigos en el patio del cole y en casa con todos esos juguetes que se te iban acumulando en la habitación año tras año. Recuerdo tener además muchísimos y de toda clase, tanto muñecas como scalextrics... siempre tuve juguetes de todo tipo. Si, esa niña ya pasó y ha ido creciendo, pero en serio que a veces daría lo que fuera por quitarme de encima algunos quebraderos de cabeza durate unas poquitas horas.

Y luego pienso en los años que están por venir. En que algún día tendré que comprarme una casa, si es que puedo hacerlo o pongamos pagar un alquiler mensual... que al paso que vamos tienen pinta de ser demasiado elevados... Facturas y más facturas y trabajo y más trabajo y tiene pinta de que, si no ocurre algo así como que me toque la lotería y sea supermuchimillonaria, me quedan muchos años más de estrés y quebraderos de cabeza por pasar y muchos más obstáculos que superar.

Pensando en todo esto me viene una idea que siempre he tenido muy clara y es que espero no perder en la vida esa parte de mi que sigue siendo un poco niña. Y por eso no entiendo a la gente que entiende su edad adulta como un abandono completo de la inmadurez. Ser madura todas las horas del día es bastante agotador. A mi me gusta tener esa parte de niña a flor de piel y emocionarme tontamente con muchas cosas. Y creo que la inmadurez no es para nada incompatible con la edad adulta (en su justa medida claro está). La gente que se empeña en ser demasiado madura es aburrida o al menos así lo entiendo yo... yo prefiero saber ser madura cuando toca e inmadura cuando me apetece que ya hay demasiadas cargas en esta vida como para no permitirme sacar a la niña que llevo dentro cuando le apatece aparecer.

domingo, 18 de noviembre de 2007

Se fueeee, se fueeee...

Y no es la letra de ninguna canción de Laura Pausini, no... es lo que ha hecho el puñetero documento de Word en el que he estado trabajando durante una hora y media! Y ahora si, todas juntas y a coro! Pensad en la melodía de la canción de la Pausini y cantad conmigo! Se fueee se fueee y ahora me tiro deee los pelos... se fueee y mi sangre s'ha convertiiiido en hieloooo... se fueee y me dejó con cara deee pringadaaaaa... se fueee y la razón no la seeeeeee!!!!

Y seguimos:
Si existe el Gates se va a acordar de miiii, aunque seee, que entre él y yo el cielo tiene solo nubes negraaas, le rogareee, le buscareee, lo juro le encontraré... y me caragareeee en su madreeee.

Me cago en Bill Gates y en el windows y en el word y en mi desastroso Acer que hace cosas raras cuando menos me lo espero. Me cago en el trabajo y en el rato de inspiración desperdiciado. Me cago en la hora y media que podría haber ocupado en algo útil. Me cago en tanto apretar Ctrl+G que al final no ha servido de nada... y me cago en tó lo que se menea!

P.D.: Perdón si he herido alguna sensibilidad...
P.D.2: Perdóname, Laura (Pausini) por destrozar tu preciosa canción...
P.D.3: Entendedme hermanas... entendedme... ha sido un golpe muy fuerte y aun estoy en estado de shock.

sábado, 17 de noviembre de 2007

Como la canción de Paulina

Hay una situación, de entre tantas otras, que me llama bastante la atención cuando la observo. Justamente esos momentos en que te cruzas con alguna pareja (sea hetero u homo) en algún lugar determinado y te das cuenta de que hay algo que falla y no funciona... como cuando te los puedes encontrar sentados a tu lado en algún restaurante y ninguno de los dos se está mirando... y cruzan palabras sueltas con la esperanza de enlazarlas en una larga conversación que luego acaba siendo más breve de lo que se esperaba... y prefieren mirar al infinito como si mirando a los de lejos se encotrarán más a gusto o menos incómodos que mirando justamente a quien tienen más cerca.

Hoy en el trabajo me ha pasado algo de este estilo. Me he encontrado con una pareja y por no hacerles salir y volver a entrar en la sala de cine (porque siempre hay gente que entra antes de que acabe la sesión anteriooooor!) les he dicho que se esperasen en la misma sala mientras limpiaba las cuatro palomitas chorras que la gente había tirado al suelo...

La pareja se ha apoyado en una de las paredes mientras tanto y para mi sorpresa, aunque no parecían enfadados, durante al menos los cinco minutos que yo he estado allí con ellos no se han dirigido ni una sola mirada y mucho menos una sola palabra. Miraban ambos al infinito sin mirarse a ellos mismos, perdidos incómodamente en sus pensamientos conscientes o no, quien sabe, de que algo no funcionaba entre ellos... o en todo caso demostrándome sin querer una teoría que se me viene haciendo cada vez más clara con el tiempo y es que las cosas se ven a veces mucho mejor en la distancia (emocional, espacial y temporal... según el caso) y con una objetividad mayor. Porque si eso era oficialmente una pareja, emocionalmente estaban en las mismísimas antípodas. Parecían dos autómatas. Serios. Mudos. Comiendo ella palomitas. Bebiendo él de un vaso de cocacola. Y nada más.

A mi ver ese tipo de episodios me causa una sensación muy rara, por estar viendo algo que ellos no son capaces de ver... porque cuando escasean las palabras, las miradas, los gestos y todos los pequeños acentos que dan forma a la complicidad establecida en una pareja que cabe esperar? A veces las personas somos duras de entendederas y preferimos cerrar los ojos en vez de abrirlos y mirar para ver un poco más nítidamente las cosas. En realidad no voy a decir que a mi no me pasase algo similar. En realidad no puedo decir que no haya sido en algún momento como esa pareja en el cine. Seguramente si. Quizá por eso me llaman tanto la atención ese tipo de situaciones y quizá por eso les dedico un poco más de atención... no por ser cotilla... sino porque de tan claras las verdades asustan hasta a una misma... quizá para que todo eso que vemos cada día, aunque sea casualmente y por un breve espacio de tiempo, sirva un poquito más de lección para nuestros yos futuros.

Y justo ahora mismo lo que me viene a la cabeza es la letra de esa conocida canción de Paulina Rubio que tanto me viene al pelo: ni una sola palabra, ni besos ni miradas apasionadas, ni rastro de los besos que antes me dabas hasta el amanecer...o... oo... ooooooooooooo!

Y buen fin de semanaaaa!!!!

jueves, 15 de noviembre de 2007

El puñetero billete de 50 euros

Era tarde y ya estaba cansada. Tengo un horario de trabajo un poco raro y mis días festivos son los miércoles y los jueves... por esa razón los martes son tremendos, por las mañanas a clase y por las tardes al curro. Por eso me parece el peor día de la semana, como si fueran los más largos de todos y las horas pasaran mucho más despacio... y esa sensación se acentúa a medida se acerca la noche.

Y en esto que estaba yo el martes a eso de las 22:00 en el trabajo y se me acercan 2 parejas, chico-chica, pidiendo 4 entradas para ver una película. Eran mulatos, supongo que Brasileños o algo así, no acabé de situarlos... me pagaron con un billete de 50 euros y me dediqué a realizar la misma operación mecánica de siempre... dejar el billete debajo de la luz ultravioleta mientras devuelvo el cambio antes de dar las entradas...

En esto que cuando voy a devolver el cambio el billete no está donde lo he dejado y veo que uno de los chicos, mientras ríe con su novia y la otra pareja, se está metiendo la mano en el bolsillo derecho de la chaqueta... y yo que dudo un instante y le digo muy amablemente si por favor puede volver a dejar el billete en su sitio... yo estoy cansada y justamente lo que menos me apetece es un momento así... pongo cara de borde pero intentando no pasarme de la ralla (que la educación hay que conservarla siempre... aunque a ti no te la demuestren)... El chico que me mira con cara de sorpresa mientras deja de sonreir, y me dice que él no ha cogido nada... Se saca la mano del bolsillo y sale disparado el envoltorio transparente de un caramelo mientras se saca apresurada el forro del mismo bolsillo para demostrar que no hay nada más. Las dos chicas miran con cara de cuadro observando la situación... yo empiezo a incomodarme y le digo: seguro?... y él que me dice: no será ese?... sigo la dirección de su dedo y si... era ese... ese billete que con el viento se había volado y había caído en mi mesa de manera que se confundía con otros papeles... le pido disculpas y le digo que tiene razón... pero la pata ya estaba metida hasta el mismísimo fondo!

Después cuando ya se estaban llendo, comentando sin duda la situación y poniéndome de mil colores me sentí enormemente mal por diferentes razones. No sólo por el incidente en sí, porque algo así siempre resulta desagradable para ambas partes... no sólo porque me había comportado como una idiota y la pata la había metido yo y había acusado a alguien sin pararme a pensar en todas las posibilidades... lo cual merecía una buena bronca si a ellos se les hubiera ocurrido defenderse como es debido y yo no hubiera tenido más remedio que claudicar y pedir mil veces perdón... no era solo por lo anterior, sino que sobretodo era por el hecho de que siendo ellos mulatos e immigrantes el episodio se entremezcló con otros aspectos pasando a catalogarse de un hecho racista... y eso fue lo que menos me gustó.

No me considero racista aunque eso todo el mundo lo dice, lo seas o no lo seas. Si es cierto que todos somos, en mayor o menor grado y según las situaciones, un poco racistas. Y esa situación a mi me dejó de super racista cuando no tenía nada que ver con eso. De hecho hubiera actuado igual con personas que no fuesen immigrantes y de hecho los estaba tratando con la misma naturalidad con que trato a otros clientes... desde luego la experiencia me dice que justamente los que se comportan peor o te sacan de tus casillas no tienen porque venir de fuera ni mucho menos... eso no tiene que ver absolutamente nada... la raza o el color de tu piel no te cataloga como buena o mala persona no... eso va con cada uno.

Así que el martes me fui a casa con una extraña sensación de incomodidad conmigo misma... y la enseñanza que se me viene con todo esto en sí es que tengo que ser menos impulsiva y pararme a pensar las cosas un poco más... solo un poquito más... el suficiente poco para no cometer errores garrafales como el del dichoso billetito de 50 euros y no montar numeritos que ridiculicen a un grupo de chicos que solo vinieron al cine a pasar un buen rato y nada más.

Mea culpa.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Continuación del post anterior...

Nota informativa, colgada por todo mi barrio, en cartel formato DIN A-3 y con letras en rojo chillón:
ATENCIÓN:
SE HA DETECTADO LA PRESENCIA
DE JABALÍES EN ESTA ZONA.
SE RECOMIENDA NO ACERCARSE
A ESTOS ANIMALES
NI DARLES DE COMER.
Y digo yo , quién narices le da de comer a los jabalíes!!!!!!!!! Por Dios, que luego soy yo la que se los encuentra cuando en la madrugada vuelven a deambular hambrientos por estos lares!!!!!!! Es que los humanos a veces somos tontos!!!!! Que un jabalí no es un perro ni necesita un amo que los alimente!!!!!! Que ellos ya saben hacerlo solitos!!!!!

La madrugada, el aparcamiento y yo...

Dado que soy de origen humilde y no nací en una familia adinerada, hace tiempo que advertí que el hecho de trabajar y tener un sueldo a fin de mes (o sueldecillo, mejor dicho, ya que ni me puedo considerar mileurista) no iba a ser el remedio de todos mis males económicos ni me iba a proporcionar todo aquello que pudiese necesitar o incluso todo de lo que se me pudise en un momento dado encaprichar... esto me proporciona una ecuación bastante frustrante donde el fin (el dinero) justifica los medios (el trabajo) pero no me justifica la pérdida de tiempo (mi vida) porque al fin y al cabo siempre nos acabamos privando de algo... es decir, que trabajamos para vivir pero en realidad nunca podemos vivir como queremos, o esperábamos cuando nos imaginábamos a nosotras mismas hace años pensando cuentístamente en un supuesto yo futuro.

Por esta misma razón hice el esfuerzo de comprarme un coche, porque ya tocaba... pero no puedo hacer ni el esfuerzo de alquilar una plaza de parquing, porque no llegaba. Y ya no se resume tanto a un capricho sino a una necesidad porque cuando llego de trabajar entre semana, tarde, bastante tarde, hacia la 1 de la madrugada... no encuentro aparcamiento ni a la de tres, por lo que no tengo más remedio que aparcar en la quinta leche, o lo que es lo mismo, donde menos iluminación y rastro de vida humana hay...

El lugar en cuestión es como la última calle de mi barriada y está casi, o prácticamente, en la montaña... porque vivo más o menos cerca de ella... Hasta hace cuestión de un mes mi máxima preocupación era tener que bajarme del coche e ir hasta la puerta de mi casa (pongamos cinco minutos) traspasando una carretera que va más o menos por montaña en la oscuridad de la madrugada con farolas que se van fundiendo a mi paso cual película de miedo, de lo hechas polvo que están... con la desconfianza que la situación en sí conlleva de "véte tu a saber a quien me puedo encontrar yo por aquí, joder"... Pero desde hace un par de semanas mi preocupación ya no se centra tanto en los posibles malos malotes agazapados en la oscuridad, sino en algo mucho más mundano, gracioso y estúpido si lo piensas fríamente y son ni más ni menos que... los jabalíes!!

Resulta que de madrugada bajan de la montaña y les encanta deambular por donde yo tengo que pasar. Ello conlleva que en la oscuridad aunque puedo olerlos (que por cierto huelen a cerdo) no puedo verlos y que por tanto me asustan bastante cuando se mueven. Aunque lo más correcto sería decir que nos asustamos mútuamente... yo los debo asustar llendo escopeteada hacia mi casa y ellos a mi cada vez que emiten un gruñido de cerdo y se mueven bruscamente dándome la sensación de que vienen hacia a mi... con lo cual acabo por salir corriendo por si acaso...

Y yo que ya voy planeando mis estrategias por si acaso alguna vez alguno de esos jabalíes le da por tomarme por un blanco atractivo o más bien por un bocado apetitoso y se lanza a la carrera contra mi... para intentar incarme un diente... que es eso justamente lo que hacen cuando se sienten amenazados! El plan es subirse corriendo de un salto no mortal a alguno de los muchos coches que hay aparacados a lado y lado de dicha carretera... puede ser que acabe abollando al supuesto coche pero como el fin vuelve a justificar los medios me vería obligada a dejar una nota al dueño o dueña del coche en la que le pondría algo así: perdona... un jabalí me quiso atacar anoche y ante la inminencia de ver en peligro mi integridad física no tube más remedio que saltar sobre tu coche... llámame y si eso lo arreglamos.

martes, 13 de noviembre de 2007

Coleccionismos

Ay que ver la de cosas extrañas que la gente puede llegar a coleccionar. Pero la pregunta sería: por qué coleccionamos? Por qué tendemos a acumular algo de una misma cosa, como si almacenando mucho material de algo llegáramos a conseguir alguna meta importante? Coleccionamos por algún afán de codicia extraño en cada uno? O solo lo hacemos por tener algo propio, muy propio y muy particular?

He coleccionado tonterias varias a lo largo de mi vida que con el tiempo fui olvidando. Coleccionismos de quita y pon que vienen y se marchan como las modas y te dejan el recuerdo gracioso de ti misma interesada por acumular mucho de eso, como si de un grandísimo tesoro se tratase.

De los coleccionismos así tontos que me pueden venir a la cabeza estaría el típico de las famosas cartas de olor (arsenal que toda chica de mi clase tenía en su carpea en EGB y que todas nos esmerábamos en cambiar cuando las teniamos repes para así poder tener muchas más... ay que ver...).

Otro coleccionismo un poco posterior sería la época en que me dio por coleccionar tooooodos los números que salían de cierta revistilla adolescente que no quiero ni nombrar porque no entiendo como podía yo leer material de tan dudosa calidad... jeje...

La verdad es que echando la vista atrás reconozco que mis coleccionismos no fueron tampoco tan extravagantes ni extraños... para tendencias extrañas (y hasta repugnantes si nos ponemos) me viene a la cabeza así de pronto una que me causó mucho mucho impacto y que se me quedó grabada en el subconsciente de las barbaridades: una persona que salió en televisión (no recuerdo si hombre o mujer) enseñando orgullosa como coleccionaba sus propias uñas cortadas, de los pies y de las manos, en una cajita donde almacenaba muuuuuchas de ellas acumuladas durante años... juro que no me lo invento y que es totalmente cierto... y bueno, realmente es de libro, muy normal no es la verdad... asqueroso en realidad... pero bueno, el respeto es el respeto y no seremos nosotras quien lo faltemos... y si no se lo preguntáis a ZP que de eso entiende mogollón

De mis actuales colecciones puedo destacar básicamente dos, una es muy típica y la otra un poquito más especialicada (un poco frikada para algunos). En primer lugar colecciono puntos de libro... me encantan y tengo muchísimos... solo que luego me da pena usarlos y solo utilizo los menos bonitos porque los más delicados los dejo guardados... me encanta coleccionarlos porque es como tener pequeños trocitos de arte. Lo segundo que colecciono tiene una palabra específica y se remite a la notafilia. La notafilia es, ni más ni menos, que el coleccionismo de billetes antiguos. Antiguo papel moneda fuera de circulación... es un mundo muy amplio y en el que se pueden mover cantidades brutales de pasta... yo me conformo con ser una coleccionista a pequeña escala y tener mis pequeños tesoritos bien guardados, por eso de la revalorización del poco a poco...

Pero de coleccionismos el mundo está lleno y hay tantos como personas así que os invito a que expliquéis, si os apetece, algunos de los vuestros, por eso de compartir, que siempre está bien.

Saludos y gracias a todas por vuestros comentarios y el rato que os podáis pasar leyendo mis variados desvarios emocionales!

Muchas gracias!!

domingo, 11 de noviembre de 2007

Misterios... sin resolver

Reconozco que en mi vida, como en la de todas las personas (o al menos en la gran mayoría) hay una lista de misterios sin resolver, esas cosas que nos gustaría mucho mucho mucho conocer. Entre algunos de esos misterios estaría el típico de saber si hay "extraterrestres" y que forma podrían tener, ver resueltas algunas que otras leyendas populares y algunos más personales como saber si realmente podré ver acabada la Sagrada Familia o entender porque la ley de Murphy siempre tiene en el 99% de los casos la posibilidad de cumplirse... bueno, cosas varias.

De entre todos los misterios sin resolver de mi vida hay uno en especial que me tiene bastante intrigada. Es un misterio que me viene persiguiendo ya algún tiempo, desde que entrase en el mundo de Internet, la tarifa plana y el emule. Desde que descubrí las lezmovies y todo tipo de series de temática que voy almacenando como oro en paño como si de mi Bíblia particular se tratase. El misterio, la duda, la gran pregunta que me martiriza es: quiénes son Howita y Yoda?!

Subs by Howita, pegados por Yoda: frase famosa donde las haya, que alguna que otra compatriota nuestra ya ha reclamado como lema para una camiseta. Sería una buena manera de establecer un código de contacto personal, código que solo reconocerían las adictas a todo el material que se mueve en Internet en el que nos podemos ver mediana o totalmente representadas.

- Quiénes son realmente Howita y Yoda?
- Son mujeres o son hombres?
- Son de España, de Inglaterra, o de otra parte del mundo?
- Saben lo realmente felices que nos están haciendo?
- Saben que además nos están dando cursos de inglés a puntapala y que estamos volviéndonos un poquito más anglo-oyentes y anglo-parlantes?
- Se han planteado alguna vez patentar su sistema de enseñanza? Porque si existe el inglés en mil palabras, por qué no va a existir el bolloinglés?
- Sois conscientes de que con el tiempo podéis convertiros en iconos de la causa.
- Sabeis que toda lesbiana emule-adicta os conoce y os admira?

Seáis quiénes seáis y estéis donde estéis os doy las gracias de parte de todas nosotras, por habernos traducido los diálogos de series y películas de referencia que nos han hecho sentirnos, en general, menos solas frente al mundo. Garantía de calidad, cuando se lee en el emule: _-_ sub Spanish-_-_Yoda.avi, ahí que puedes clicar con seguridad para iniciar la descarga. Por cierto, menuda currada os pegais, dicho sea de paso. Alabada vuestra sabiduría y dedicación. Amén.

sábado, 10 de noviembre de 2007

Sinopsis necesaria para volver a empezar

Hay veces, o solo momentos, solo breves momentos, solo brevísimos momentos, en que los recuerdos regresan. Impertinentes. Muy impertinentes. Queriendo entrar en un sitio donde se les está betado entrar.

Derecho privado de admisión con tarifa plana, domiciliada en mi cuenta bancaria emocional.

Recuerdos de unos días que pasaron veloces. Demasiado veloces. Casi a la velocidad de la luz.

Ya parece que ni existieron. Ni que yo existiera con ellos. Ni que ella existiese conmigo. Ni que ambas existiéramos juntas. Ni que nada existiese jamás.

Pasaron. Ya pasaron. Y murieron. Ya murieron. Hace ya mucho, muchísimo tiempo. Y una parte de mi murió con ellos. Una parte inocente. Demasiado inocente. Quizá la más inocente que nunca tube. Quizá la menos culpable. La única responsable de barrer, por escisión de contrato, todos y cada uno de los puñeteros platos rotos.

viernes, 9 de noviembre de 2007

Reflexiones básicas de un día sin pan

Hay personas en este mundo que son bastante cerebrales y que son capaces de disimular a la perfección sus estados de ánimo. Yo no soy de esas. A mi se me nota cuando me pasa algo. Se me ve más apagada que de costumbre, menos movida, menos activa y más perdida en mis inframundos... creo que miro más al infinito, buscando quizá en la profundidad espacial el rastro de mis volátiles puntos cardinales... norte... sur... este... o(este)...

A veces se toman unas merecidas vacaciones porque son trabajadores honrados y formales y yo les doy días libres porque no los necesito... otras se muestran un poco hostiles y se declaran en huelga colectiva sobretodo cuando hacen jornada intensiva... y se niegan a dejarme las indicaciones básicas de desplazamiento en modo GPS por mis geografías terrestres... que entonces se vuelven agrestes... atemperadas... frías.

Hay días en que mi persona se vuelve afectada y dramática, sea por la razón que sea y escribe cosas de este tipo... rebuscadas... serias... difuntas de mi yo plenamente encaminado con mi norte, mi sur, mi este y mis o(estes) totalmente embrujulados.

Y me resulto menos capaz de mantener con todos los músculos de mi anatomía el peso sobre mis espaldas. Entonces la resistencia que gasta mi cuerpo normalmente se declara en anarquía. O en pretérito imperfecto (yo resistía... yo resistía). Y noto que camino más encorbada. O más bien menos erguida... quién sabe.

Supongo que de vez en cuando no soy tan capaz de ser el estandarte de mis luchas interiores... ni de llevar los galones de capitana que me impongo por las mañanas y que nadie ve, pero que yo me esmero en respetar siguiendo la cadena de mando al pie de la letra. De mis letras. De todas las letras.

Hay días en que me quedo pensando en muchas de esas letras y en otras de según que canciones y hasta las entiendo mejor o las veo con más claridad o se las deletreo a mi ofuscada cabeza por regalarle un poco de filosofía callejera que le haga entenderse mejor y no machacarse tanto con sus delirios de naúfraga a la deriva en sus propias tempestades... o tendencias autodestructivas... llámese como se quiera.

Y hoy la cosa suena a todo trapo en mis odios preguntándole a quien sea que escribe los caminos de cada ser humano: Mr Writer, why don't you tell it like it is? Why don't you tell it like it really is? Before you go on home... (Señor escritor, porque no lo cuentas tal como es? Por qué no lo cuentas tal y como realmente es? Antes de que te vayas a casa).

Y antes de que me vaya yo a la mía también. Responden en eco mis huesos al unísono. Todos protestando a coro. A la vez.

jueves, 8 de noviembre de 2007

Uff, lesbianas, las lesbianas son un...

Que las lesbianas son un qué? Le pregunto por si me ha parecido oirlo mal... Que las lesbianas son un virus... me dice él... Él, compañero de clase, no es mal chico y sé que no tiene nada en contra de las lesbianas y sé a lo que se viene a referir más o menos con esa frase pero la verdad, no he sabido que contestar en ese momento. Mira que ya no me corto y si me apetece hablar de mujeres con mis amigas pues hablo, que para algo he salido del armario, para ser yo misma y comportarme como me apatezca... mira que él suele estar delante porque no somos muchos en clase... mira que el chico sordo no es, pero no sé, parece que no lo pillas chaval... y yo que me he quedado un poco parada, lo reconozco y este que es otro de esos momentos en que me he vuelto a quedar encallada cuando menos me conviene... las palabras a punto de salir, la boca a punto de disparar queriendo decir algo pero no sabiendo exactamente el que... dudas ante la situación porque él me cae bastante bien... y una de mis mejores amigas que sentada a mi lado observa el momento y a mi yo parco y austero ahogándose en un pequeño charco o laguna mental y me sale al encuentro y habla un poco por mi facilitándome el momento... y le dice entre risitas, así como suavizando el momento: mejor no sigas con ese tema, que puedes salir escaldado... él que se calla... y yo que me pregunto si de una puñetera vez lo habrá pillado...

Que ya empieza a ser bastante evidente que cuando digo que Michelle Pfeiffer está potente en "Mentes Peligrosas" no me refiero a su potencial como profesora de pega... ni cuando hablo de Natalie Portman en "V de Vendetta" y digo que esa chica me encanta, y que está guapísima con la cabeza rapada al cero no lo hago porque quiera raparme al cero yo también por solidaridad... ni cuando hago referencia a Kate Hudson en "Casi Famosos" y a lo buena que está, pues no lo hago por hablar en nombre de algún elemento masculino perdido dentro de mi ser... no chico no, es que me gustan las mujeres y soy lesbiana.

Y cuando en clase me parodio a mi misma recordando alguna situación idiota hablando con alguna chica que me puede gustar y me refiero al personaje en cuestión como ella... si, estoy diciendo ella... no él... ELLA... y cuento mi facilidad para ponerme tontamente colorada cuando por un casual ELLA me habla y me dice lo que sea y a mi me sale mi parte licenciada en decir tonterías variadas que me hace perder la capacidad normal para mantener conversaciones inteligentes o con un contenido medianamente interesante o incluso lógico y hasta le regalo episodios de mi misma haciendo la idiota sin pretenderlo (cosa que me pasa a menudo) pues no es porque me guste inventar historietas para haceros reir con mis pésimas habilidades ligando... es que mis historias son esas y no otras.

Y cuando dices que las lesbianas son un virus sé a lo que te refieres, si, que cada vez somos más las que nos atrevemos a dar la cara y a decirle al mundo lo que somos... que cada vez somos más las que luchamos por la normalización dejando el miedo aparacado a un lado (o en todo caso pasando por encima de él o incluso maniatándolo cuando se nos intenta escapar en un momento de baja guardia)... que cada vez somos más las que vamos "cap al front" (con la cabeza bien alta, con orgullo, con valor).

Pues lo dicho, que cap al front, sempre cap al front.

miércoles, 7 de noviembre de 2007

Cuando los objetos se traducen

Hay una parte de mi, plenamente terrenal, muy clavada en la tierra que piso cada día, muy humana y poco divina, que sale a relucir cada dos por tres y que trato de respetar lo máximo posible. El hecho es que tiendo a "amuletizar" cualquier cosa que piense que me puede dar suerte o que simplemente sienta que debe acompañarme a todas partes. Aquí suelo dejar de un lado mis batallitas interiores con la razón y con la lógica desbordante y me dejo llevar por completo por un instinto muy elemental y aunque mi mitad más racional me diga que no tiene fundamento alguno pensar de esa manera no puedo evitarlo, ni quiero evitarlo y por eso me dejo llevar continuamente ante esas pequeñas tonterías que engrosan la lista de mis manías particulares.

Por eso llevo siempre en las horas que paso en el trabajo, en el bolsillo del pantalón, una pequeña judía de color verde de esas que salen en los típicos roscones de reyes. Es un pequeño artilugio sin importancia alguna pero que se me ocurrió guardar en mi afán conservador y que ha estado conmigo desde el primer día en que empezase a trabajar. La importancia se entiende más al tener en cuenta que es mi primer trabajo fijo. Sé que no me ha traído suerte en partícular. Sé que no emite mingún tipo de beneficio extrasensorial. Sé que un trozo de plástico no ofrece protección alguna de por sí. Lo sé. Pero también sé que cuando me lo he dejado olvidado por culpa de un caótico cambio de bolso, el hecho me ha generado intranquilidad, una intranquilidad muy infantil, por no llevar mi pequeño amuleto de trabajo junto a mi.

En otra de esas estúpidas tendencias de objetos "sagrados" que solo yo venero no puede faltar mi boli de exámenes. Sé que el bolígrafo no aprueba solo de por sí y aseguro que si no estudio ni le dedico horas al temario puede avalar un suspenso tan inmenso como cualquier otro. De hecho ni siquiera es el mismo cada año. De hecho va cambiando cada vez que se gasta. Pero es el boli de exámenes y es, como la judía del trabajo, tontamente indispensable.

Tercer objeto indispensablemente idiota, un pequeño llavero colgado en el retrovisor de mi coche. Es un ser pequeño, una especie de muñeco con escudo, capa y espada, que simboliza a mi manera, mis ganas de luchar ante lo que sea que se me plante delante. Como si un pequeño trozo de tela pudiera darme el coraje necesario para encontrar en un momento dado las palabras o los comportamientos adecuados. O el valor y el coraje que a veces se resisten tan salvajemente.

Y sé que como yo todo el mundo lleva, a su manera, algún tipo de objeto especial, ya sea de la persona a la que hayas querido, ya sea de algún familiar o amigo, ya sea de algún recuerdo especial. Sea lo que sea necesitamos llevar con nosotros esos pequeños pedazos de realidad que nos conectan directamente con nuestro yo más intenso. La fragilidad de las personas ante la necesidad de sentirse respaldadas en momentos de debilidad por algo que les pueda aportar la fuerza necesaria para luchar en una contienda determinada. De hecho es el mismo principio de todas las religiones por el que el creyente lleva consigo algo que le recuerda a su dios y que cree le ofece protección. Llámese estampita, cruz de caravaca, judía del roscón de reyes, boli de exámenes o muñecajo del retrovisor. Llámese como se quiera. Y allá cada uno con sus puñeteras creencias.

domingo, 4 de noviembre de 2007

Cuando las canciones se te clavan

Hay canciones que suenan inmensas en el centro mismo del cerebro. De esas que subiendo el volumen se te meten entre todas las rendijas posibles del cuerpo, activando ese resorte que te manda detenerte por un instante, sentarte, dejar de pensar y simplemente emocionarte. Se te clavan. Incluso lo parece. Que se clavan de verdad. En algún punto determinado de lo que solemos llamar burdamente alma.

Me encanta la música, me encanta descubrir grupos nuevos y me encanta sobretodo dejar que las canciones me emocionen hasta la médula. Me encanta ese sentimiento. Me encanta esa sensación de enfundarme mis cascos y abstraerme del mundo exterior. Viaje a las profundidades de mi tierra al más puro estilo Julio Verne.

Y escuchar... sobretodo escuchar... escuchar de verdad. Que eso la mayoría del tiempo se nos olvida.

Esté contenta o esté triste. Esté emocionada o esté decaída. Nerviosa. Intranquila. Histérica. Deprimida. Enamorada. Estresada. Rota de dolor o exultante de felicidad (o trocitos, o retales, de felicidad). Siempre hay una canción. Siempre. En inglés o en castellano o en Italiano o en cualquier idioma posible. La entiendas o no la entiendas. Es el poder de las música. O será el poder de la melodía... No se puede detener, es como un torrente y aunque intentes taparte los oidos te entra, porque quien sabe, será que encima escuchamos a través de cada uno de los poros de nuestra piel aunque la ciencia no se halla parado a determinarlo en realidad. Igual que la luz del sol parece atravesar nuestros párpados cerrados porque no podría la música entrarnos también a través de la piel? Podría ser.

Cuando tengo esos momentos tan míos me doy cuenta de que si, de que soy totalmente visceral, es verdad... intensa dirían algunas personas... proyecto de una futura intensidad mayor?... quién sabe... proyecto en todo caso... edificio en construcción... o más bien en ampliación... o en reforma continua... o en remodelación... edificio en todo caso... los adjetivos ya vendrán solos.

sábado, 3 de noviembre de 2007

Cadenas... cadencias... tendencias...

Cuanto tiempo hace falta para curar una herida abierta? No hablo de una herida normal, sino de esas que puedes localizar en el centro mismo del corazón. De esas de las que sólo tu conoces su morfología exacta y su composición. De esas que sólo sangran en silencio. De esas que sólo duelen en una misma y en nadie más a la vez... De esas que te hacen llorar de desesperación... De esas que te quitan el hambre y el sueño... De esas que hasta te apagan la voz... De esas, si, de esas.

Los seres humanos somos muy frágiles, me dijeron hace muy poco. Y yo dije si, como una hoja de papel. Así de finos. Así de débiles. Así.

Cómo somos de frágiles los seres humanos? Somos para todos iguales de frágiles? Fui frágil para alguien y no para todos a la vez. Fui hoja de papel una vez y dejé que el viento me llevase de un lado a otro hasta que dejó de soplar... o hasta que yo me cansé de ir de aquí para allá... quien sabe. Fui sólo excesivamente frágil para ella y ya está. Solo excesivamente frágil para una sola persona. Pero ya para nadie más. Me lo juro. Nunca más.

De nada sirve ir a gran velocidad si los recuerdos te encadenan... dice una canción... De nada sirve...

Pero cuando los recuerdos dejan de encadenarte entonces puedes correr de nuevo tan rápido como el viento. Ya no me encadenan los recuerdos, ya puedo mirarlos objetivamente, ya puedo mirarla objetivamente, ya puedo mirarme objetivamente, ya puedo... y ya voy de nuevo... a mi aire otra vez... marcando de nuevo mis propios pasos... riendo de nuevo a mi manera... cantando de nuevo muy alto...

Ya estoy otra vez marcando el rumbo del viaje... ya vuelvo a tener el timón en mis manos...

Y fue entonces, cuando ya estaba embarcando, cuando decidí no olvidarme de todo... no olvidarme de mi... porque el pasado está para aprender de él y no para olvidarlo porque para que sirve si no... por eso me tengo a mi misma guardada en un cajón especial, para abrirlo de vez en cuando y recordar como era antes... para recordar como no puedo volver a ser... que errores no puedo volver a cometer... que obsesiones no debo volver a tener...

Fui una terrorista de mi misma y una ladrona de mi propio tiempo. Fui una enferma de mis delirios y una saboteadora de mis emociones. Fui una estúpida integral. Fui una timadora de mis ilusiones. Fui una cuentista sin cuento que contar... Fui muchas cosas malas para mi misma. Fui. Ya no lo soy. Solo lo fui.

Y ahora, más que nunca... aquí estoy. De nuevo.