miércoles, 31 de octubre de 2007

Por qué existen las supersticiones

¿Por qué somos tan supersticiosos? Cada uno de nosostros, en mayor o en menor medida cuenta con una serie de manías que no puede o no quiere dejar de tener en cuenta. Las supersticiones nos persiguen y nos acompañan desde bien pequeños y en realidad si nos paramos a pensar, ni siquiera sabemos de donde vienen la mayoría de ellas. Muchas de nuestras manías más comunes, justamente esas que suelen repetirse en muchas personas, no han nacido de la nada pero nosotros las contemplamos como propias. A veces seguimos al pie de la letra una especie de reglas no escritas pero siempre presentes en la sabiduría popular e incluso dejamos que a veces esas supersticiones nos afecten y nos hagan pensar que va a traernos demasida mala suerte no tenerlas en cuenta.

Si buscamos en el diccionario la palabra superstición la definición comienza de la siguiente manera: Creencia irracional, heredada de las generaciones anteriores por la que se atribuye un valor sagrado a algunas prácticas o palabras... es decir, que aunque estemos en la era de la informática y estemos inmersos de pleno en la tecnología más actual en nuestro fuero interno sigue habiendo una parte retrograda, atrasada, que cree sin tener en cuenta el porque, que acepta un algo tradicional determinado por elección social... desde luego que cada sociedad o cada grupo social tiene sus propias supersticiones... a continuación lo que podría ser la explicación de unas cuantas de las nuestras.

- Decir "Jesús" o "Salud" cuando alguien estornudo: Se debe a que el estornudo era el principio de muy diversas enfermedades y por eso se pedía a Dios que apartase el peligro de cualquier infección. También se dice que era para evitar que entrara el demonio a través de la boca.

- Pasar debajo de una escalera: Es por el triágulo que forma ésta con la pared. Antiguamente se pensaba que todos los triángulos eran un símbolo sagrado, tanto las pirámides como la trilogía de la Santísima Trinidad y, por lo tanto, era un sacrilegio pasar bajo ese arco.

- Dejar las tijeras abiertas: En Grecia se creía que la moira Atropos cortaba con las tijeras el hilo de la vida, así que de alguna forma los objetos cortantes dirigen el destino y son símbolo de muerte repentina.

- Tocar madera: Un posible origen tiene que ver con los trozos que se conservaron de la Santa Cruz. Otro, proviene de Estados Unidos, donde hace 4.000 años los indios veneraban al roble como la morada de los dioses. Este material simboliza también la protección maternal y aleja el peligro.

- Arrojar arroz en una boda: Antiguamente se tiraban trocitos de dulce a la novia, como símbolo de felicidad y de fertilidad. Pero en la época de vacas flacas se les tiraba trigo o arroz, ya que era bastante más barato.

- Levantar a la novia al pasar por el umbral de casa: Se cree que con este gesto se protegía a la novia de los hechizos, además de evitarle que fortuitamente tropezara al pasar la barrera del mundo exterior al interior e íntimo del hogar, símbolo de mal agüero.

- Ir de luna de miel: El viaje postnupcial proviene de la huida que en tiempos de Atila, rey de los hunos, seguía al rapto y matrimonio de la hija, y se llama así por la costumbre de que los novios bebieran un brebaje durante el viaje que contenía vino y miel.

- El perejil: En la Antigua Grecia el perejil estaba considerado como una planta sagrada que simbolizaba el triunfo y la resurrección. Llevados por esta creencia, los griegos adornaban las tumbas con coronas de perejil.

- Cruzar los dedos: Antes de la era cristiana, existía la costumbre que dos personas enlazaran sus dedos indices formando una cruz para expresar un deseo; una apoyaba a la otra mentalmente para que éste se cumpliera. La cruz, en la era precristiana, siempre ha sido el símbolo de la perfección y en su unión residían los espíritus benéficos. La costumbre se ha ido simplificando hasta nuestros días, donde se da por valido con cruzar dos dedos de una mano.

Y hasta aquí algunas de las que pueden ser las supersticiones más típicas de nuestros días... más viejas que matusalen, vamos!

domingo, 28 de octubre de 2007

Hoy toca criticar

Llevo unos días con ganas de dedicarle un post a una de nuestras grandísimas admiradoras: Ana Botella. Quizá así no os suena y la tenéis más oida como Anne Bottle. Soy de las que piensa que las cosas siempre se ven mejor en la distancia, así que he reunido algo de información y allá va. Espero que os sea útil para futuras interpretaciones.

Antes de todo remitámonos a la famosa frase de nuestra Anita, frase contradictoria donde las halla y que hizo en su momento que pasase a la historia como una estúpida redomada orgullosa de serlo: "Si se suman dos manzanas, pues dan dos manzanas. Y si se suman una manzana y una pera, nunca pueden dar dos manzanas, porque es que son componentes distintos. Hombre y mujer es una cosa, que es el matrimonio, y dos hombres o dos mujeres serán otra cosa distinta." (2004, sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo)...Sinceramente, he intentado hacer un breve análisis de la frase pero me he dado cuenta de que no hay por donde cogerla, es incoherente por todas partes.

Pensé que era una buena idea buscar algo de información sobre nuestra admiradora number 1 y di con una especie de biografía que le dedicó la revista HOLA cuando nuestro lameculos más internacional (y no hablo de Josep Piqué, el de las mil reverencias, sino del inigualable Jose María Aznar) estaba aun en el gobierno trabajando por convertirnos a todos en siervos obedientes de Bush y sus delirios de grandeza.

La entrevista está llena de maravillosas perlas que me provocaron continuos estados espasmódicos a medida las iba asimilando. El resumen del collar que se puede llegar a componer es el siguiente:

- "Ana Botella es una mujer dinámica, actual y emprendedora..." (Entonces si ella es todo eso yo que narices soy?).
- "Poco amiga de etiquetas y fiel compañera de su marido..." (Perdoooona, poco amiga de queeee?, etiquetas has dicho?).
- "Es la mayor de TRECE hermanos y se siente con suerte por haber podido ir a la Universidad. Se licenció en Derecho y desde entonces ha trabajado para la Administración..." (Vaya... a mi lo primero que me apetece preguntarle con respecto a su formación es: ¿pero tu tienes estudios piltrafilla?... trece hermanitos chica... seguro que tu padre trabajaba en una fábrica de producción en cadena y en sus ratos libres cuidaba su huerto, como mi abuelo, que casualidad!).
- "Para entonces ya era una mujer moderna: A los 23 años me casé y los primeros años de
matrimonio era yo quien mantenía a mi familia..." (Qué modernaaa! A los 23 años ya te casaste! Pues mira que soy retrograda yo que aún estoy soltera! Y encima utilizas lo de mantener a la familia para demostrar lo moderna que eres... buf Ana, de mayor quiero ser como tu).
- "Ha pasado media vida siguiendo los pasos de su marido..." (Pero no eras una mujer moderna, dinámica, actual y emprendedora?).
- "Como esposa del presidente, ha renunciado a su trabajo anterior, pero realiza otras muchas tareas que la mantienen ocupada: acompaña a su marido en los viajes de Estado, organiza y asiste a cenas oficiales y actos públicos, además de colaborar con distintas asociaciones y organizaciones no gubernamentales. Procuro que todo salga lo mejor posible..." (Espero que tus compañeras de carrera hallan sabido aprovechar mejor que tu lo que aprendieron en su momento, porque no veas el pedazo de partido que le has sacao tu, licenciarse en Derecho para acabar acomodándole bien la servilleta a tu marido en el regazo mientras come costillas chorreando salsa al estilo Tejas!).
- "Es una presidenta solidaria, comprometida con las mujeres y los problemas de su mundo..." (Bueno, aquí ya no he podido más con los espasmos Ana... te admiro tanto... no entiendo como la gente no te entiende con lo comprometida que estás con todas nostras y nuestros problemas... querrás oficiar mi ceremonia de MATRIMONIO cuando encarte?... para mi sería un verdadero honor... en serio... y tu hija podría ser mi madrina!).
Y hasta aquí el despelleje de la pobre Ana, que ya ha tenido bastante por hoy. Espero que este resumen os haya resultado ameno y didáctico. Yo no entiendo quien narices tuvo la santa cara de publicar algo así... seguramente una de esas muchas lameculos y supuestas periodistas que hay sueltas por la maravillosa prensa rosa de nuestro país. La especie de biografía está publicada después de la famosa frase de las manzanas y las peras así que no entiendo como se puede publicar un artículo con tan poca calidad periodística... pero bueno... que le vamos a hacer... para eso estamos nosotras, para ponerla a parir!!
Fuentes:

sábado, 27 de octubre de 2007

Regreso al futuro...

Cuantas veces nos ha pasado que en algún momento determinado de algún que otro día, haciendo algo importante o algo insignificante, nos hemos acordado inevitablemente de alguna película o de alguna escena en especial que nos ha resultado familiar. Y es que nuestra existencia está completamente rodeada de todas esas pequeñas referencias que nos ubican en el espacio y en el tiempo. Plagada de millones de simbolos salidos del cine y la televisión que siempre nos pueden hacer esbozar unas cuantas risas y sonrisas cuando los recordamos así como por casualidad.

Pues estaba yo hoy en uno de esos momentos tontos en mi coche, intentando modificar el reloj digital que se había atrasado un poco. Y aunque dicho así suena una tarea bastante simple a mi me ha salido la vena destroyer que me acompaña fielmente a todas partes y en el intento por cambiar tan solo un par de minutos he acabado adelantando el reloj siete horas, cambiando el idioma al alemán y dejando el año en el 2008... Pacientemente he ido reconstruyendo la información original dejando para el final la cifra del año. La cuestión es que para devolverme a mi misma al 2007 no tenía más remedio que apretar el típico botoncito que hace que los decimales suban de uno en uno hasta el 99, así que no tenía más remedio que apretar hasta acabar la centena y vuelta a empezar... y entonces en esa baraja de números educados el piloto peliculero se me ha encendido cuando ya iba por el año 2037... y mi cabecita ha empezado a darle sus vueltas al asunto.

De pronto me he sentido como Michael J. Fox en regreso al futuro, cuando modificaba junto a Dog (que siempre me recordó a Joaquín Luqui) el marcador de su super Delorian para ir a algún punto determinado de la geografía de la vida futura. Y he pensado en lo interesante que sería eso de cogerte un coche en un día de esos de aburrimiento en que no sabes muy bien a donde ir y elegir una fecha en el monitor del coche e irse a dar una vueltecita... y practicar un poco eso del turismo a destiempo que dicho así suena bastante interesante.

Después de planear y realizar muchos viajes de esos que te apuntas en la lista de lugares a los que viajar si dispusieras de una máquina del tiempo, acabaríamos sintiendo sin duda una grandísima curiosidad por saber como sería nuestra vida en el futuro y planearíamos alguna que otra escapadita para visitar a nuestro yo mayor sin que se notase demasiado, no fuésemos a matarnos a nosotras mismas de un síncope dentro de unos cuantos años por presentarnos sin avisar! Que duro sería ver como el paso de tiempo y la fuerza de la gravedad habrían causado daños irreparables en nuestras caras y nuestros cuerpos, y ver que toda esa batalla estúpida que mantenemos normalmente por educar a nuestro cuerpo en la obediencia racional de las formas no demasiado voluptuosas se ha ido completamente a la mierda.

Lo peligroso sería entonces encontrar que la vida no nos ha tratado muy bien. O peor aun, ni siquiera encontrarnos ya en ella... lo que me dice que quizá no sería demasiada buena idea eso de visitarnos.

En todo caso, desde luego me queda claro una cosa, que estamos inevitablemente metidos dentro de una espiral cinefila y televisiva brutal. Que nos sabemos tantas películas míticas de memoria que a veces nos mezclamos en nuestras cabezas con ellas mismas y nos montamos una trama alterna en las que somos las protagonistas principales... Lo más curioso de pensar en todo esto es saber que el cine nos ha dejado con los años una serie de moralejas que religiosamente no debemos olvidar nunca, es decir, una serie de supuestos consejos inútiles que tendríamos que tener siempre en cuenta si nos encontraramos en esas situaciones. En este caso, y cuando tengais que hacer algún viaje en el espacio-tiempo tened SIEMPRE en cuenta y NUNCA, NUNCA olvideis que no podeis modificar nada! No podeis romper nada! No podeis traeros a vuestra actualidad una lista con los resultados del Sorteo de Navidad, ni de la lotería del Niño, ni de la Once y mucho menos una lista con los resultados deportivos de los últimos años como hizo Michael J. Fox que mirad la que lió!!

En todo caso... tenemos muchos más consejos que poner supuestamente en práctica con el tiempo. Una de mis tareas aun pendientes por hacer es intentar la famosa Catapulta Infernal que hacían los malotes hermanos Derrick en Oliver y Bengi... era impresionante, jaja, ver que estaban a punto de hacerla y tu en tensión porque a Bengi le iban a marcar un supergol y el mientras con su hombro chungo y su cara de superdolor... uno de los Derrick que se empezaba a deslizar por la hierva y el otro que le saltaba en las piernas y que salía catapultado mientras cada uno de ellos decía una palabra... CATAPULTA... INFERNAL... pero Bengi era el mejor portero del mundo y salvaba al Niupin parando el gol al mismo tiempo que se acababa de joder heroicamente el hombro para toda su vida... jajaja, que memoria tengo por dios, espero que alguien más que no sea yo se acuerde de esto porque ahora mismo me estoy sintiendo muyyyyyyyyy friki!!!!!!!

miércoles, 24 de octubre de 2007

El punto de origen

Después de unos cuantos años que han ido pasando me vuelvo a encontrar sentada en mi sitio favorito en la universidad. Cuando estudiaba y si no había nadie que me hubiese quitado el sitio, siempre me sentaba en la misma zona de la biblioteca. Será que soy una chica de costumbres fijas. Segunda planta, cerquita de mis niños (los millones de libros de Arte), en el segundo sector empezando por la izquierda, delante de los ventanales, en la esquina de la mesa... han pasado más de cinco años desde que empezase a estudiar y acabase y por cosas de la vida empezase de nuevo otra vez en otro sitio diferente, pero vuelvo a encontrarme aquí sentadita, en la misma zona de siempre, inmersa en la misma tranquilidad sosegada de la Biblioteca de Letras.

Me gusta recordar mis años en la uni como aquellos en los que empecé a crear la base en la que se asienta esta tania, la época en que empecé a convertirme poco a poco en la personita que en estos momentos busca una cuantas palabras sueltas para describir su estado de ánimo. Ha llovido mucho en estos años sin duda. Chaparrones inmensos. Me siento un poco como en casa estando aquí y al mismo tiempo ya una intrusa. Me sigo sintiendo una niña y cada vez más un poco más mayor. Se me empiezan a acumular vivencias en el cerebro, carpetas llenas de recuerdos al alcance de un solo clik mental. Mis opiniones empiezan a tener más peso. Mis ideas ya no me parecen tan descabelladas. Ahora cada día es mucho más intenso.

Ya no tengo derecho a sacar libros de la Biblioteca porque los años hicieron que el carnet caducase. Pero me sigo conociendo los rincones de todas mis zonas como la palma de mi mano y me gusta volver por aquí. Por eso cuando puedo me acerco por estos lares, sea por quedar con alguien, sea por obligarme a estudiar un poco para algún que otro de los exámenes que van cayendo. Sea por lo que sea, me gusta la sensación de deambular por aquí de nuevo... será por una especie de recarga de mis baterias volviendo al punto de origen. Quien sabe.

Echando la visa atrás me recuerdo diferente y me resulta curioso ser capaz de darme cuenta de lo mucho que he cambiado en este tiempo. He ganado en seguridad por los cuatro costados. He perdido una buena parte de esa timidez estúpida que tanto me molestaba en su momento. Me he vuelto más sociable y habladora. Me rio mucho más que antes. También me he vuelto bastante más desordenada, producto de todas las cosas que suelo hacer normalmente (el caos de mis aproximadamente 18h diarias de actividad se traducen en un desorden sistemático de mis estanterias, armario y escritorio...a veces es toda una aventura encontrar algo que busco!)...

En general me siento más mayor... sí, pensaréis, solo tengo 25 años... es solo que a veces parece que haya vivido más años de los que oficialmente salen en nómina. El balance que hago de estos años es que estoy bastane de acuerdo con la persona que se está creando... me queda mucho por andar, lo sé, pero al menos mi cuentakilómetros marca distancias ya abastadas que me han dejado marcada una buena huella. Y en esos kilómetros guardados están mis batallas... fragmentos de una vida en continuo movimiento.

lunes, 22 de octubre de 2007

La mia mamma

Llego yo despreocupada de clase hace una media hora, un poco estresadilla porque empiezo a trabajar en unas horas y tengo que hacer algunas cosillas corriendo antes de salir de casa... llego a mi habitación a dejar mis bártulos y entonces me doy cuenta de que mi supertazagay no está donde yo la he dejado esta mañana... que raro... en seguida pienso en que quizá con la cabeza que tengo la he dejado en otro sitio... paseo la vista por las estanterias y el escritorio y no la veo... hum... empiezo a mosquearme... luego pienso que quizá a mi hermana le ha dado el punto intransigente que a veces se saca de la manga (y que yo no entiendo porque es joven para tener determinadas ideas que tiene) y me la ha escondido... rebusco un poco... miro hasta en la papelera a ver si le ha dado incluso por tirarla y mientras me acerco a la papelera ya me imagino la discusión subiendo de tono... pero tampoco está... me voy a la cocina y a primera vista no la encuentro... mi supertazagay está en paradero desconocido y mi tensión empieza a aumentar... abro el lavavajillas y busco entre los cacharros sucios... y está ahí... eliminando tensión... la taza estaba sucia y yo la había dejado encima del escritorio por eso de que ya la lavaría cuando me sintiese con ánimos de mostrarla pegada a mi mano... mi madre la habrá cogido y la habrá metido en el lavavajillas con todo el resto de cacharros de la casa... y a mi eso me basta... la mia mamma ha cogido mi supertaza y la ha incluido entre los cacharros de la vida cotidiana... los cacharros comunes de toda la familia... y ahora cuando me vaya al trabajo le voy a dar un beso muy grande sin necesidad de decirle nada porque tampoco hacen falta palabras... mi madre lo sabe y yo me siento orgullosa por haber dado un paso más, uno de los más importantes.

sábado, 20 de octubre de 2007

La naturalidad va a ser el método

Que las cosas deben fluir y no se deben forzar. Que todo cae por su propio peso como dice la física y como hizo la famosa manzana de Newton. Que la naturalidad es el mejor medio para aprender a disfrutar de esta vida loca. Que uno siempre hace unos planes determinados y luego acaba por suceder lo contrario, como prepararse las frases de una conversación y acabar abordándola de cualquier manera menos de las infinitas veces preparadas un par de horas antes.

Al final que se impuso la naturalidad con creces. Con todas las creces del mundo. Llegué a mi casa y estrené la taza que me habían regalado esa misma mañana, con lo colores gays a gran formato ocupando todo el cuerpo de la taza... me tomé un buen café con leche para inaugurarla y si, el café sabía como siempre pero diferente, miraba y remiraba mi taza y veía en ella contenida un café con leche cargado de contenido. Con más valor que si estubiese hecha de oro. Hay que ver como las cosas más simples, cuando tienen que ver tan de lleno con una misma, se pueden volver tan tontamente significativas.

Pero estaba sola en casa. Era solo un gran gesto para mi. Y los grandes gestos cuando no se ven no son grandes gestos y solo miden algunas pulgadas. El siguiente punto sobre el que dictar sentencia era que quería que esa taza se convirtiese en mi taza de los desayunos y por consiguiente la acabaría viendo mi familia al completo... Sinceramente, la quiero utilizar, me gusta... así que para que darle más vueltas estúpidas que no me llevarían a ninguna parte? La voy a utilizar y punto. La experiencia me dice que me gusta darle mil vueltas a los asuntos y en muchos de los casos no son para tanto. Soy una hipocondriaca de mis desbarios emocionales... me machaco con el momento de la verdad y luego el momento se pasa volando y me doy cuenta de que en mi cabeza, no sé porque, las cosas siempre tienen más importancia de la que después acaban teniendo. Lavo la taza y me decido a ponerla encima de la estanteria, justo en el ángulo exacto para que se vea al entrar por la puerta... para que la vea la primera que pretendo que la vea, mi hermana.

Mi hermana que llega a casa y entra en mi habitación buscando la radio gris... la radio?... pues búscala tu que está en las estanterías... y mientras buscaba la radio gris se ha encontrado de pleno con mi taza, mi supertaza gay... mi yo... mi miniyo... mi superyo... no ceno en casa que me dice... vas a llegar tarde hoy? que le pregunto... no creo, no demasiado tarde, que me contesta... hasta luego, que le digo... hasta luego, que me dice ella también. Pues lo dicho, que hasta luego. Y sigo yo con mis cascos pensando en eso de la naturalidad que me está gustando bastante. Pues eso, que me la quedo, la naturalidad... que de momento me llevo 500 gramos, pa probarla, y si eso ya volveré a por más.

viernes, 19 de octubre de 2007

Mentiroso compulsivo

Es curioso observar como a veces la realidad supera a la ficción. Curioso pero cierto. Conocí a un mentiroso compulsivo hace unos años en el trabajo y al principio y para ser honesta no lo aguantaba. Era extremadamente pesado... de esos que hablan, hablan, hablan y habla después de hablar. Con el tiempo y a fuerza de coincidir nos hicimos buenos amigos y yo llegué a tenerle confianza y a incluirle dentro de mi lista de conocidos que empiezan a llamarse amigos.

Él me contaba millones de historias, había estado en el ejército, luchado en alguna guerra que no recuerdo, superado mil entrabancos... interesante en un primer momento todo lo que podía contar. Con el tiempo resultó haber estudiado una carrera... después algunos cursos de otra más... las historias y batallas que salían de su boca empezaban a crecer en número y empecé a pensar cariñosamente de él que era un poco fantasma. Pasado algún tiempo más las historias comenzaban a superponerse y a no parecer posibles almenos en mi cabeza... demasiadas historias para solo 27 años de vida... pero bueno, seguía escuchándole ahí plantada, manteniendo largas conversaciones sobre los millones de asuntos sobre los que siempre tenía información de primera mano, defendiéndole en alguna ocasión cuando no se hablaba muy bien de él.

Entonces llegó el momento en que la gente, que tenía diferentes versiones de su vida, empezó a poner en común las historias y resultó que había finales alternativos de demasiados asuntos suyos. Hasta que un día acabó finalmente por llegarme de primera mano la realidad. Me llegó de su exnovia que me avisó de que esa persona, ese compañero, era un puro fraude. Su vida era un invento. Sus historias, sus miles de historias, una puñetera patraña. Primero me enfadé, luego me sentí tremendamente decepcionada por haber participado de su teatro cuando él me definía como su amiga... con el tiempo acabé sintiendo por él una grandísima indiferencia.

Mentía para convertir su vida en lo que no era, para darle interés a una existencia que estoy segura debía ser interesante pero que él no debía soportar y por eso se empeñaba en disfrazarla día a día con mil detalles. Tenía una imaginación desbordante desde luego. Pero solo era un fraude. No era nada más. Y ya no pude nunca más ser la que era con él y cuando se marchó del trabajo se marchó dolido porque no me despedí como era debido y yo me sentí culpable pero es que era un mentiroso compulsivo y en el intento de inventarse su vida para que le respetase se equivocó de desviación y justamente lo único que consiguió es que le perdiese el respeto por completo. Y ni siquiera sentí ganas de explicarle todo esto. Solo me sentí aliviada por perder de vista a alguien en quien en realidad ni siquiera se podía confiar un solo segundo.

miércoles, 17 de octubre de 2007

La persona que más me conoce en el mundo

La persona que más me conoce en el mundo me ha dicho que salir del armario me tiene obsesionada y me ha enfadado porque sé que tiene razón. La persona que más me conoce en el mundo se sabe de memoria todos mis defectos, sabe que a veces me ciego y no veo las cosas como son, sabe que a veces me salto esa parte de mi que tiene que observar las cosas con detenimiento para vez como son realmente. La persona que más me conoce en el mundo me reconoce sin tener que explicarle demasiadas cosas y no tiene reparo en decirme su opinión aunque sea más dura de lo que debería. Sabe muy bien que tiendo a endulzar las situaciones para que no me resultan tan ácidas. La persona que más me conoce en el mundo siempre se acerca a decirme que abra bien la ventana de la realidad cuando yo me descuido y me la dejo cerrada. La persona que más me conoce en el mundo me ha dicho duramente que estoy obsesionada y tiene razón y me ha dicho críticamente que yo soy muchas cosas más. Es la persona a la que menos le importa el hecho en cuestión. A veces se pasa en sus durezas o en todo caso a mi me lo parece durante un rato... luego pienso en ello y me doy cuenta que tiene razón y me enfada pensar que me conoce tanto y que con dos palabras y un tono determinado es capaz de hacerme abrir esa ventana cerrada para que deje pasar la corriente. Si, estoy obsesionada, pero es que esto es lo más complicado que he hecho nunca. Si, eso no es bueno. Y si, eres muy dura pero te lo agradezco... gracias por ser mi mejor amiga. Realmente te lo agradezco.

Catálogo de mis malas tedencias

Hoy me han pedido que me describa a mi misma ocupando una hoja de word como mucho... el formato era libre y tenía que describirme a mi manera (acaso podía ser de otra manera?) el espacio se me ha quedado pequeño y se me han quedado muchas cosas por poner pero ya me he quedado con el gusanillo de la descripción propia. Admito que siempre he pensado que la peor persona para describirnos somos nosotros mismos, porque siempre vamos a tender a describir justamente aquellas cosas que nos gustaría tener y ni vamos a decir las cosas que menos soportamos de nosotros mismos así que voy a intentar hacer en este post una cosa diferente y es describirme negativamente, explicando las cosas que menos me gustan de mi. Dejaré de lado las físicas porque al fin y al cabo físicamente todos nos encontramos muchos fallos... así que me limito al plano moral, el más escondido y el que menos mostramos:

- Le doy demasiada vueltas a las cosas. No sé dejar de hacerlo. A veces cuando tengo un problema que no me deja tranquila intento estar ocupada todo el rato para no pensar en ello y el resultado es una hiperactividad galopante que suele durar hasta que el problema deja de tener su influjo negativo sobre mi. Resultado=no paro quieta. Puro nervio.
- La hiperactividad me produce un descontrol horario brutal. Me acuesto muy tarde porque busco cosas por hacer cuando debería estar durmiendo. El resultado es que me acuesto tarde aunque me levante temprano con lo cual duermo poco, lo cual no es sano.
- Me paso en mi exceso por no ser irresponsable. Me aterra fallar y cagarla y me vuelvo demasiado exigente conmigo misma y cuando la cago me fallo y cuando me fallo me deprimo.
- Soy excesivamente idealista y espero demasiado de las situaciones y las personas.
- No sé mentir, me siento tremendamente culpable y mala persona.
- Estoy bloqueada con mis padres y no me salen las muestras de cariño. Quiero abrazar a mi madre y no puedo, quiero ser más simpática y no puedo, quiero estar menos cerrada en mi misma y no puedo. No puedo y no sé porque.
- Me obsesiono pronto con las cosas.
- Cuando quiero a alguien doy demasiado de mi. Hay una parte que todos deberíamos guardarnos por si acaso para que nos sirviese de flotador por si el barco se hunde, pero yo no sé hacerlo.
- A veces pretendo ser más valiente de lo que puedo ser.
- No creo en Dios ni en ningún dios y a veces envidio a los creyentes que encuentran el respaldo de sus problemas pensando en un ser superior que les proteja de todo y ante todo.
- No me gustan los sudokus y no me llama aprender a hacerlos. No le encuentro el aliciente.
- Soy una artista frustrada.
- No entiendo porque soy excesivamente metódica planificando mis días pero luego soy absolutamente incapaz de tener la habitación ordenada más de dos días seguidos.
- Nunca sé si las sábanas las estoy poniendo del derecho o del revés y eso me hace sentir bastante idiota.
- No sé porque estoy describiendo mis cosas malas cuando lo normal sería describir las buenas...
- Soy demasiado dura conmigo misma.

domingo, 14 de octubre de 2007

Los ojos de las buenas personas

Hace un tiempo tube que ir a una comisaría a recoger unos papeles que no eran para mi. Le estaba haciendo el recado a una buena amiga, así que llevaba conmigo una autorización donde habíamos firmado las dos que tenía que entregar para que me dieran lo que había ido a buscar.

Al entrar en la comisaria un policía corpulento y mayor se gira y viene hacia mi y me pregunta que quiero y le explico lo que voy a buscar. El señor me pregunta un nombre y se va hacia una mesa y yo voy detrás de él con la autorización en la mano porque no me la ha pedido. Cuando llego a su altura extiendo la mano y le digo que traigo una autorización firmada porque yo no soy la persona en cuestión. El señor sin levantar la cara del archivador en el que buscaba me dice que no hace falta porque tengo ojos de buena persona. Me resulta gracioso el comentario y le digo que eso nunca se sabe. El responde a mi réplica contándome que le faltan cuatro meses para jubilarse y que está harto de ver a delincuentes de todo tipo. Que los ha visto de todos los colores y formas. Pienso que eso debe ser pura verdad y que el hombre ha tenido que lidiar con tanto ser desagradable que no le debe resultar nada difícil calar a las personas con sun solo golpe de vista. Le digo que es verdad y que habla por experiencia y me despido del señor marchándome con lo que había ido a buscar y la autorización que al final no me sirvió para nada.

Me marché de allí con una curiosa sensación. Pensando en ello me di cuenta que era una de las cosas más bonitas que me habían dicho nunca, sobretodo viniendo de una persona que no me conocía de nada y que solo me había dirigido un par de miradas fugaces. Y justo en esta época de mi vida en que parece que cada día esté librando una batalla interior dentro de mi guerra personal ese comentario me llegó francamente hondo. Parecerá una tontería o una frivolidad pero que ese hombre me dijese que tenía ojos de buena persona me dio mucha seguridad de golpe. Una pequeñez que en realidad resultó ser más grande de lo que podría parecer. Porque a veces por ser lesbiana te sientes mala persona y parece que eso de ir en contra de todos sea una temeridad. Que por ir contracorriente seas una mala hija que en algún momento tendrá que decirle a sus padres que no es la persona que justamente ellos han esperado ver crecer. Y todas esas sensaciones e ideas a las que le vas dando vueltas día tras día te producen un especie de ceguera momentánea que no te deja contemplarte como realmente eres. Que no te deja ver que el ser una buena persona no está reñido con las ganas de querer a otra mujer. Que al fin y al cabo nuestra lucha por la aceptación solo nos lleva a nuestra propia aceptación personal. Que soy una mujer que solo quiere querer y besar a otra mujer y que en un beso cargado de amor y complementado con caricias no hay espacio para las malas intenciones. Los delitos no se encuentran en los besos. No se desprenden de las caricias reales. Los delitos hacen daño a otras personas. Producen heridas. Asesinatos indecendetes. Y no hay nada de todo eso en mi. Así que soy una mujer con ojos de buena persona que ama de las mujeres hasta el último centímetro posible. Que adora el olor de la piel de las mujeres y el tacto suave de sus brazos al acariciarlos casualmente. Que pierde la capacidad de razonamiento cuando otra mujer le da un besito suave en el cuello. Me voy a dejar de batallas internas que solo pueden hacerme daño a mi misma. Voy a dar por zanjada está guerra firmando mi propio tratado de paz. En mi país las mujeres se quieren unas a otras y todas somos buenas personas y para vivir en él no hacen falta papeles ni colas inmensas para que te los den. En mi país las mujeres nos queremos y somos afortunadas por ello. En mi país todas somos las reinas.

sábado, 13 de octubre de 2007

Ayer

Ayer me negué a mi misma y me hice un poquito de daño moral. Ayer me clavé un puñal pequeñito justo en el centro de mis agallas y les he hecho una pequeña herida que me escuece a ratos un poquito más que a otros. Ayer me preguntaron si era lesbiana y dije que no porque aquella pregunta me pareció maliciosa. Acaso solamente me lo pareció y no lo era pero en determinados momentos hay determinadas preguntas que cuando vienen de determinadas personas resultan impertinentes. Ayer me di cuenta que aunque a veces me sienta una guerrera invencible se me puede escapar la cobardía de donde la tengo enjaulada. Ayer por un momento volví a sentirme estúpida, metida dentro de una caja, guardada en el fondo de un cajón. Ayer se me escapó la cobardía pero la volví a atrapar unos minutos después. Luego le espeté que era estúpida, porque encima piensa que si grita muy fuerte se hará oir y por eso ayer volvió a gritar muy fuerte, para intentar que no pudiese oir nada más. Ayer recordé que hace poco me dijeron que no se lo tenía porque decir a todo el mundo. Y acaso la pregunta ni siquiera provenía de alguien importante para mi, pero sí estaba hablando de algo demasiado importante en mi. Porque ya no sabría ser yo misma sin ser lesbiana. Porque soy lo que soy y no hay más vuelta de hoja. Por eso al negarme me hice daño a mi misma y por eso ayer me prometí que me voy a respetar aún más. Ayer condené a la cobardía a no meterse nunca más en mi parte lesbiana, osea, en mi y lloró. Ayer dejé atrás un pequeño obstáculo. Un pequeño escollo. Uno menos que superar. Uno más del que aprender. Ayer continué creciendo un poquito más. Y cuando llegué a casa metí en la cama a mi valentía y le arropé y le di un beso en la frente y le dije que no se preocupara porque no me había fallado. Y ella me prometió que lo conseguiriamos juntas las dos, que simplemente necesitaba descansar y que al día siguiente estaría como nueva. Seguro le dije yo. Eso seguro. Descansa. Mañana más.

miércoles, 10 de octubre de 2007

Curioso

Curioso que calcule a conciencia las horas en que trabajas... que me esmere por coincidir de paso contigo justo cuando sales por la puerta del vestuario mientras voy dando vueltas y hablando con unos y con otros... lo ideal sería cambiarme a tu lado pero me da demasiada vergüenza... curioso tener la sensación de que a ti también te da vergüenza cambiarte a mi lado... me falta picardía supongo... procuro ponerme guapita para impresionarte cuando me ves, eso si...

Curioso que mida las horas pensando en ir a trabajar y que me de pena cuando se acerca la hora en que sales por la puerta... que ahora justo esté pensando que mañana es miércoles y no trabajo y hasta me fastidia un poquito de verdad...

Curioso que no haga más que pasearme por tu lado para que me veas pasar... curioso que tu lo hagas también y que hablemos más que antes y que tengamos conversaciones cortitas pero existentes... curioso darme cuenta de que tienes un montón de rarezas que no hacen más que acrecentar mi interés por ti... curioso mirarte de lejos y que me parezca que tu también lo haces...

Curioso lo panolis que soy, que me compro una camiseta muy mona con algo de escote y como el día en que me lo puse hacía algo de fresquito me he costipado... curioso darme cuenta, eso si, de que puedo llamar tu atención y que ese día me viste y me miraste y yo me puse colorada para variar aunque por suerte no te diste cuenta... curioso que equivocase el nombre de los tres bocadillos que pedí y hasta pidiese uno que ni estaba en la carta y tubiese que girarme a preguntar a mis amigas para que me los repitiesen por orden porque me había quedado en blanco mientras ellas se reían bastante de mi observando mi cara de circunstancia que hablaba por sí sola...

Curioso comprobar que me vuelvo a interesar por alguien, que me vuelvo a imaginar cosas bonitas... curioso mirarte a los ojos y comprobar que también miras tu a los míos con la misma urgencia vergonzosa que yo entre palabra y palabra... y oirte hablarme cuando antes no lo hacíamos... y sonreirme con una mueca traviesa que me gusta bastante de ti...

Curioso que cuando lleguen las 23:00 me vaya corriendo y coja las llaves para hacer en tres minutos lo que antes hacía quizá en quince para sentarme a tu ladito en el despacho justo cuando tu te sientas también mientras tu encargada te cuadra la caja mientras yo organizo lentamente papelillos del trabajo... curioso comprobar que me sale la picardía así sin querer y quizá no me abrocho el botón del polo para resultarte atractiva o que me mires o que sé yo... curioso tener la sensación de que el cometido causa su efecto...

Curioso no saber si todo es imaginación mía o realmente parece que te has fijado en mi... curioso tener la sensación de poder conseguir algo de verdad... curioso.

lunes, 8 de octubre de 2007

Te pego porque yo mando... y punto

Ya de vuelta del trabajo y llegando a mi barrio me dispongo a empezar mi rutina habitual de deambular por las calles de alrededor de mi casa para encontrar un puñetero huequecito en el que meter el coche... me cruzo con una chica que está subiendo por una zona muy oscura, un polígono industrial, me llama la atención porque va sola y no parece una prostituta.

Empiezo a dar vueltas con el coche... sigo dandolas... me desespero..... acabo dando la vuelta entera al barrio para empezar de nuevo a ver si se me ha escapado alguno... antes de empezar la nueva vuelta de rigor con resignación algo me llama la atención... veo en medio de la carretera un tio raro, en pantalón de chandal y camiseta de tirantes en plan super musculitos, llendo con decisión hacia un punto determinado que no me acaba de quedar muy claro que debe ser. Me voy acercando con el coche, el hombre levanta la mano derecha y le mete un bofetón a la chica con la que me había cruzado antes que se estampa contra una furgoneta blanca por la fuerza de la torta... Cuando llego a la altura de ambos la chica está en lo que debe ser el estado de shok en el que se debe quedar cada vez que el CABRÓN de su novio le mete una buena ostia. Acto seguido le coge por el brazo a la fuerza y la mete por entre los coches dirección a la acera... los pierdo de vista... me pongo nerviosa y no se muy bien que hacer... pienso en no hacer nada y acto seguido me digo que entonces estaría actuando justo como yo no querría que se actuase, justo como hace mucha gente egoista que evita no ponerse en problemas cuando ve algo que le asusta, justo como los que ven muchas veces las noticias en la tele y dicen: que cabrón y que desgraciado y luego cierran la puerta de casa para que los gritos de socorro de una mujer golpeada se confundan con el ruido del maldito televisor...

Aunque no he encontrado aun parking paso de seguir dando vueltas... apreto el acelerador y me meto en un parking privado donde a veces aparco como última opción porque no está nada vigilado... hubiera seguido dando vueltas pero ya he tomado la determinación de llamar a la policia, porque no pienso quedarme quieta e irme a la cama con la sensación de no haber hecho NADA.

Llamo a 061 (ambulancias, perdón me he equivocado). Llamo al 091, la comisaria de mi barrio... el teléfono suena y nadie lo coge.... segundo intento y un señor contesta... le explico que he visto a un hombre agrediendo a una chica y que creo que sería bueno que una patrulla se acercase al lugar. Contestación del gilipollas de turno al que he despertado con mi llamada: aquí no tienes que llamar. Tienes que llamar a los mossos... OSTIA PUTA!! Me quedo atónita... que en la comisaría de policia (que son los que mejor conocen la zona) no van a hacer nada y que llame a los mossos. Llamo a los Mossos y como vivo en un barrio de mierda en las afueras el que me atiende no sabe como llegar a donde le estoy indicando... admito que no me sé el nombre de la calle donde he visto la agresión y estoy unos cinco minutos intentando indicarle con todo tipo de detalles donde debería acudir un coche parulla. Me da las gracias y me dice que INTENTARÁ mandar a alguien...

Me quedo con una sensación de impotencia enorme en el cuerpo. De rabia contenida por no tener la embergadura suficiente para haber salido del coche y haberle metido un santo puñetazo a ese CABRÓN. Sensación de asco por ese desgraciado y por todos los que utilizan la violencia para dominar a una mujer que vale cien mil veces más que ellos. Sensación de pena por esa chica y por todas las que se tragan el miedo y aceptan que se merecen bofetones porque deben haber hecho algo malo. Sensación de estupefacción porque lo he visto con mis propios ojos, porque pasa, porque chicas jóvenes como yo lo están sufriendo y no hacen nada para cambiar ese dominio estúpido que aceptan como parte de sus vidas, de su madurez... como parte del tributo que deben pagar a la sociedad por haber nacido mujeres.

Sensación de enfado por el amable policía de la comisaria al que he despertado... por la tranquilidad de su voz que más bien era de molestia y de enfado más que de preocupación, porque se dan prisa en ponerme una multa a las 07:15 de la mañana hace cuatro días porque mi coche estaba estacionado dificultando (ligeramente) un giro a la salida de un parking... porque hay una gran furgoneta abandonada en lo que más o menos es la calle principal de mi barrio que lleva más de 7 puñeteros meses estacionada en el mismo lugar, con las ruedas pinchadas y hecha un desastre... porque los gamberros típicos se ponen debajo de mi ventana y orinan en la calle cuando yo paso, y ponen la música a toda pastilla y hablan en voz alta y gritan a las 2 de la madrugada y pocas veces viene a poner orden "la autoridad"... pero para una mujer agredida que estoy seguro luego se ha llevado más tortazos no hay prisa, no hay urgencia, no hay desesperación, no hay ganas de empezar a correr para detener lo que pueda pasar... No hay por ninguna parte coordinación entre todas las quejas que hay en este último párrafo. No hay coordinación y todo está tan descaradamente descoordinado que ahora me siento enfadada, muy enfadada, y por eso digo tacos y en mayúsculas.

PUTA SOCIEDAD... PUTA SUCIEDAD!!

sábado, 6 de octubre de 2007

Bienvenida al mundo real

Llevo unas semanas molesta con el ritmo de vida que llevo. A veces lo llevo con bastante filosofía pero hay otras que se me hace todo pesadísimo. Suerte que tengo mi vitalidad, que por otra parte no sé de donde narices la debo sacar, vendita sea... Estudio por las mañanas, trabajo por las tardes y duermo una media de 6 horas semanales. Los recados tienen su espacio el miércoles y el jueves por la tarde que es cuando aprovecho para solucionar todo lo que va surgiendo el resto de la semana. Mi único día festivo propiamente dicho es el sábado... día que por cierto suelo estar molidísima! Además me enfado más cuando pienso que últimamente las pagas dobles y los extras ni los disfruto porque con ellos me pago los estudios (matrícula, materiales... una mierda que la educación está al alcance de todos por cierto) y el coche (con todos los gastos que se derivan de éste a su vez)... empecé a trabajar supuestamente para tener algo más de independencia en mi vida y hoy por hoy parece que trabajar tanto me esté robando todo el tiempo para desarrollarla!!

Estoy enfadada, lo reconozco, este es un mes duro en cuanto a gastos, pero también lo será el siguiente y el siguiente y seguramente que el que vendrá después también traerá más sorpresas. Este mes voy mendigando horas extras para pagarme la segunda parte de la matrícula... así que anoche trabajé hasta las 03:30 y después de llevar casi 21 horas seguidas de mi vida sin parar de coordinar mi existencia ya ni coordinaba mentalmente, solo me movía mecanicamente.

Y encima la frase de mi madre cuando le explico todo esto es: bueno, bienvenida al mundo real... así que el mundo real vuelve a parecerme injusto y desbordante. Me contenta pensar que lo mio en el fondo no son problemas y que supongo que todo esto tendrá su parte positiva en un futuro y que encontraré un trabajo que me deje todo lo satisfecha profesionalmente que espero. Sólo son dos años más, le digo con cariño a mi humilde persona para que siga encontrando la vitalidad debajo de las piedras... mientras tanto tendré que ir aguantando mi mal humor, que se acrecienta a medida va acabando la tarde y empezando la noche y que ya es desbordante al comenzar la llamada madrugada cuando a punto de acabar por fin la jornada laboral pienso que al cabo de unas seis horas más tendré que volver a empezar de nuevo un día más... y que aun me falta llegar a casa, aparcar el coche y conciliar el sueño (escaso por cierto, muy escaso).

Y encima para postre una chica de 19 años nos calificó ayer a mi grupo de amigas y a mi de inmaduras... odio a la gente que se piensa que la madurez esta en la seriedad y que las bromas y las risas solo te hacen parecer menos madura!! Prefiero entonces morirme antes que perder las ganas de reírme de la tontería más grande de este mundo!! Cómo nos lo vuelva a decir me la como!! Pero no con patatas fritas... jeje.

martes, 2 de octubre de 2007

Patatas fritas

Mi trabajo me gusta porque en sí es bastante dinámico. Yo también soy una persona bastante dinámica por lo que se me hacen bastante llevaderas las horas que paso allí. Hay muchas cosas que me sacan de quicio a menudo trabajando (es lo que tiene trabajar de cara al público, que te encuentras con mucha gente desagradable) pero también hay muchas otras cosas que me gustan. La mejor de todas es haber conocido a determinadas personas que me han llenado de maneras diferentes. Como decía una antigua compañera de otro trabajo lo mejor de conocer a las personas es que si tienes suerte te vas quedando con un poco de cada una de ellas y eso es completamente cierto. Pero además hay otro dato que me gusta mucho de mi trabajo y es que hay bastantes lesbianas (tiene un poco que ver con el típico "yo conozco" a alguien que quiere trabajar... todo el que entra allí es conocido de alguien... si entra una lesbiana con amigas lesbianas que están buscando trabajo allí que acaban).

De entre todas las lesbianas de mi trabajo hay una en particular que me encanta y es una opinión contrastada cuando digo que esta chica tiene un rollo muy "shane". Es guapa y tiene un punto de misterio muy atrayente que da mucho morbo. Es además bastante tímida, lo cual acrecienta el misterio. Tiene una voz y una sonrisa preciosas y viste de una manera "fashion" que le queda muy bien!! Hace unas semanas que vengo fijándome más en ella con esto de salir del armario y hemos hablado algo... más que los últimos meses supongo.

La cuestión es las tonterías que podemos llegar a hacer por tal de acercarnos a alguien! Trabaja en un local de comida rápida alojado en el edificio en el que trabajo. Los empleados en general tenemos un 20% de descuento en la comida del local, así que de por sí la gente come y cena allí...

Yo era una persona muy ahorradora con esto de comer y cenar fuera de casa... solía llevarme comida de casa en mis amigos los "tapperwers" y comía de manera relativamente moderada... Y que está pasando? He aquí la cuestión!! Ya no solo me llevo cena de casa sino que además hago por comprar comida cada día para hablar con esta chica y verla un poquito más de cerca... y cada día me gusta más!! Mi fijación por el ahorro ha dejado de interesarme y mi manía por no comer fritos más de dos veces a la semana se ha evaporado entre visita y visita al local. Además como me da pena tirar la comida me lo jalo todo, con lo cual voy a tener que doblar mis horas de ejercicico semanales para quemar esas calorías extras!! Sobretodo si quiero que esa chica se interese por mi!!

Esta noche no solo llevaba cena en mi tapper, además he vuelto a pedirle unas patatas fritas... pero es que la chica además me pone más patatas de la cuenta por esto de que ambas estamos reconsiderándonos o algo así y me están saliendo las patatas fritas por las orejas!! Además para alargar la conversación le he pedido un café con leche y el resultado cuál es?... Llevo una semana cenando el doble por tal de que me atienda ella y esta noche además me costará mucho dormir porque he cenado a las 21:00 y se me ha olvidado pedirle el café descafeinado... así que en el fondo me hace gracia comprobar la de tonterías que una puede llegar a hacer por ligar con alguien!!... todo sea por acercarme a esa nueva "shane".