jueves, 15 de noviembre de 2007

El puñetero billete de 50 euros

Era tarde y ya estaba cansada. Tengo un horario de trabajo un poco raro y mis días festivos son los miércoles y los jueves... por esa razón los martes son tremendos, por las mañanas a clase y por las tardes al curro. Por eso me parece el peor día de la semana, como si fueran los más largos de todos y las horas pasaran mucho más despacio... y esa sensación se acentúa a medida se acerca la noche.

Y en esto que estaba yo el martes a eso de las 22:00 en el trabajo y se me acercan 2 parejas, chico-chica, pidiendo 4 entradas para ver una película. Eran mulatos, supongo que Brasileños o algo así, no acabé de situarlos... me pagaron con un billete de 50 euros y me dediqué a realizar la misma operación mecánica de siempre... dejar el billete debajo de la luz ultravioleta mientras devuelvo el cambio antes de dar las entradas...

En esto que cuando voy a devolver el cambio el billete no está donde lo he dejado y veo que uno de los chicos, mientras ríe con su novia y la otra pareja, se está metiendo la mano en el bolsillo derecho de la chaqueta... y yo que dudo un instante y le digo muy amablemente si por favor puede volver a dejar el billete en su sitio... yo estoy cansada y justamente lo que menos me apetece es un momento así... pongo cara de borde pero intentando no pasarme de la ralla (que la educación hay que conservarla siempre... aunque a ti no te la demuestren)... El chico que me mira con cara de sorpresa mientras deja de sonreir, y me dice que él no ha cogido nada... Se saca la mano del bolsillo y sale disparado el envoltorio transparente de un caramelo mientras se saca apresurada el forro del mismo bolsillo para demostrar que no hay nada más. Las dos chicas miran con cara de cuadro observando la situación... yo empiezo a incomodarme y le digo: seguro?... y él que me dice: no será ese?... sigo la dirección de su dedo y si... era ese... ese billete que con el viento se había volado y había caído en mi mesa de manera que se confundía con otros papeles... le pido disculpas y le digo que tiene razón... pero la pata ya estaba metida hasta el mismísimo fondo!

Después cuando ya se estaban llendo, comentando sin duda la situación y poniéndome de mil colores me sentí enormemente mal por diferentes razones. No sólo por el incidente en sí, porque algo así siempre resulta desagradable para ambas partes... no sólo porque me había comportado como una idiota y la pata la había metido yo y había acusado a alguien sin pararme a pensar en todas las posibilidades... lo cual merecía una buena bronca si a ellos se les hubiera ocurrido defenderse como es debido y yo no hubiera tenido más remedio que claudicar y pedir mil veces perdón... no era solo por lo anterior, sino que sobretodo era por el hecho de que siendo ellos mulatos e immigrantes el episodio se entremezcló con otros aspectos pasando a catalogarse de un hecho racista... y eso fue lo que menos me gustó.

No me considero racista aunque eso todo el mundo lo dice, lo seas o no lo seas. Si es cierto que todos somos, en mayor o menor grado y según las situaciones, un poco racistas. Y esa situación a mi me dejó de super racista cuando no tenía nada que ver con eso. De hecho hubiera actuado igual con personas que no fuesen immigrantes y de hecho los estaba tratando con la misma naturalidad con que trato a otros clientes... desde luego la experiencia me dice que justamente los que se comportan peor o te sacan de tus casillas no tienen porque venir de fuera ni mucho menos... eso no tiene que ver absolutamente nada... la raza o el color de tu piel no te cataloga como buena o mala persona no... eso va con cada uno.

Así que el martes me fui a casa con una extraña sensación de incomodidad conmigo misma... y la enseñanza que se me viene con todo esto en sí es que tengo que ser menos impulsiva y pararme a pensar las cosas un poco más... solo un poquito más... el suficiente poco para no cometer errores garrafales como el del dichoso billetito de 50 euros y no montar numeritos que ridiculicen a un grupo de chicos que solo vinieron al cine a pasar un buen rato y nada más.

Mea culpa.

10 comentarios:

iDgi dijo...

a tdos nos a pasado algo asi alguna vez...quiza no metimos la pata tan a fondo o quiza alguien la haya metido super a fondo, llegando incluso a meter las dos patas!!

don't worry baby, be happy!!

un besitoo

Lucía dijo...

Tania! no te apures1 a todos nos ha pasado algo parecido y en ningún momento he pensado que fueras racista. De todos modos, contarlo aquí es como rezar así que quedas absuelta! ;) no le des más vueltas. Lo m´ças difícil de todo es reconocer los errores y tú lo has hecho, eso es envidiable, de verdad

sinfonia agridulce dijo...

nunca te sientas incómoda contigo misma, es a quien vas a tener siempre y has de cuidar.....

besillos

dable dijo...

Cincuenta euros de mucho más valor que el monetario.

Tanais dijo...

Tu sabes que no lo hiciste por racismo, creo que con eso basta Tania.

LeCaprice dijo...

Tranki mujer, creo que actuastes correctamente, corregiste tu error y punto. Eso que dices del racismo es que ahora esta de moda, cualquier cosa que opinemos sobre un extranjero ya significa que somos racistas, y nooo...ya está bien...a mi me ha pasado muchas veces. Un abrazo

marga dijo...

la verdad, a mí me pareció racista tu actitud (es decir pienso que si hubieran sido españoles en vez de acusarlos te hubieras fijado primero si no se te había caído o volado el billete), pero no tenés vos la culpa, sino la educación que seguramente recibiste, como yo, alertándote acerca de los cuidados que había que tener con "esa gente"...
mi madre en eso era terrible, no sé qué pensaría sinceramente, creo que se creía superior, y tenía miedo de que nosotras nos contamináramos de alguna manera, total que he aprendido mucho más de la gente con la que ella no quería que frecuentara, que de ella misma...

kissu&padam dijo...

ya sabes, la próxima comprueba el billete, guárdalo y devuelve el cambio. A mí una vez me pasó algo parecido sosteniendo que un cliente me había dado un billete de mil (pesetas) y el decía que eran diez mil (quié coño paga con diez mil en un mcdonalds? los billetes de diez mil eran entonces como ahora los de quinientos... casi no se veían). Total, el encargado abre la caja y había puesto el billete de 10mil con los de mil. Y eso q eran de colores diferentes. Es lo que hace el cansancio....

No tiene sentido asociarlo con racismo. Hubieras hecho lo mismo si hubieran sido blancos, tu acción no fue dudar porque fueran mulatos, aunque incoscientemente les darías más culpabilidad quizás. Es como lo visto estos días en la tele. si un blanco le dice a un blanco, "gorila" puede serun insulto sobre la burtalidad o torpeza del otro. Pero si se le dice a un negro, es directamente un insulto racista, es llamarle animal, atrasado.. en fin. Incluso nosotros mismos hemos construido racismo donde no debería haberlo.

Todos somos racistas, o en otras palabras, desconfiados antes los que son diferentes de nosotros,sean de otra raza, religión, sexo opuesto, de más edad, de otra profesión...

kissu

Kichiaya dijo...

No te lo tomes tan a pecho, lo que hiciste fue indistinto al color de su piel. Les hubieses interrogado aunque fuesen niños mongolos con cadenas de brillantes.
Lo que pasa es que la culpa te hace pensar demasiado. De todos modos, de esta aprendes...

sinrespiracion dijo...

Tranquila mujer, un error lo tiene cualquiera, con que tu sepas porque lo hiciste basta... no te sientas mal por esto...

Un abrazo.