sábado, 10 de noviembre de 2007

Sinopsis necesaria para volver a empezar

Hay veces, o solo momentos, solo breves momentos, solo brevísimos momentos, en que los recuerdos regresan. Impertinentes. Muy impertinentes. Queriendo entrar en un sitio donde se les está betado entrar.

Derecho privado de admisión con tarifa plana, domiciliada en mi cuenta bancaria emocional.

Recuerdos de unos días que pasaron veloces. Demasiado veloces. Casi a la velocidad de la luz.

Ya parece que ni existieron. Ni que yo existiera con ellos. Ni que ella existiese conmigo. Ni que ambas existiéramos juntas. Ni que nada existiese jamás.

Pasaron. Ya pasaron. Y murieron. Ya murieron. Hace ya mucho, muchísimo tiempo. Y una parte de mi murió con ellos. Una parte inocente. Demasiado inocente. Quizá la más inocente que nunca tube. Quizá la menos culpable. La única responsable de barrer, por escisión de contrato, todos y cada uno de los puñeteros platos rotos.

1 comentario:

marga dijo...

a veces sólo quedan esas fotos...
y lágrimas para derramar

salu2