jueves, 31 de enero de 2008

Sonríes?


Ayer por la mañana y de camino a clase, coches acumulados en fila esperando a que el semáforo cambie a verde, caras serias por doquier típicas del sopor matutino que cualquiera arrastra a esas horas. En el carril de enfrente misma situación. Me quedo mirando al conductor del camión que me queda a la vista que se está estirando, bostezando y frotándose los ojos en una actitud muy graciosa... mira y ve que le estoy mirando con gesto divertido... el gesticula con una mueca algo así que viene a decirme: no veas tu niña el sueño que tengo... sonrío... sonríe... y cada uno por su lado...

Avanzada ya la mañana, de camino a hacer algunos recados, un semáforo en verde y una mujer despistada que está buscando a lo lejos algo por la expresión de su cara y la manera de entrecerrar los ojos que ponemos cuando queremos avistar algo a lo lejos... pito con la bocina del coche porque está en medio de la carretera y la mujer se sobresalta dándose cuenta de que está en muy mal sitio... me mira y sonríe como diciendo: lo siento, que tonta he sido... yo le sonrío divertidamente y ella aligera el paso y sigue buscando lo que fuera que intentaba encontrar...

Hoy en clase, entre prisas por aquí y prisas por allá la profesora mete caña para acabar no sé que para mañana como mucho porque tenemos que hacer no sé que y no sé cuanto antes de acabar el trimestre... yo que me estreso para variar y una compañera que me coge cual si fuera una marioneta y empezamos a hacer las payasas... ella mueve mis brazos y me pone la voz imitándome a mi misma en actitud de marimandona, que de vez en cuando se me escapa y yo muevo la boca parodiándome a mi misma a la vez (quien mejor para reirse de mi que yo misma)... la profesora que nos mira y nosotras que le hemos provocao un ataque de risas... lo cual siempre es bueno porque en algunos casos la tensión hay que expulsarla así, con risas.

En resumen, que si todos arregláramos los conflictos con cordialidad otro gallo cantaría... es menos costoso, menos hiriente y más satisfactorio esbozar una sonrisa que atacar al personal como defensa... y esto es algo que normalmente solemos pasar por alto. Y a mi me encanta sonreir, para que negarlo... y me gusta que me sonrían... para que negarlo... aunque si tengo que elegir entre todas las sonrisas del día prefiero quedarme sin duda con las de ella... me recuerdan que hay momentos ideales que están para ser aprovechados, me alegran, me reconfortan, y me gustan más que todas las otras... para que negarlo.

miércoles, 30 de enero de 2008

Mi cofre del tesoro

La verdad es que nunca me he parado a pensar cual es el efecto que debe causar que los demás vean que llevo adosados tantos botones por todas partes. Los llevo en diferentes sitios y sin utilidad aparente... transgrediendo la utilidad de lo que puede ser un simple botón y utilizándolos, a los ojos de los demás, como meros adornos.

Pero hoy, estando en la cafetería esperando mi café con leche de rigor antes de volver de nuevo a clase una compañera que tenía al lado me lo ha preguntado: por qué llevas tantos botones por todas partes? La verdad... me he mirado así rápidamente y es verdad... en conjunto, en ese preciso momento, uniendo el monedero y la bata del taller, estaba llena de botones... y eso sin contar que no tenía cerca otras cosas que llevan todavía más botoncillos cosidos a tutiplen... el caso es que siempre cuento en resumen la misma historia y hoy le toca el turno al blog, donde voy a contarlo en versión extendida para que se entienda un poco mejor.

Mi abuela era costurera. Desde que tengo uso de razón la recuerdo sentada en su máquina de coser dedicada a sus labores de costura. Primero cosía para un taller y luego, con el tiempo, dejó de coser de puertas para afuera y se limitó a hacerlo de puertas para adentro, de manera que se convirtió en la fabricante de los disfraces de todos los nietos y en la hada madrina solucionadora de todos los rotos y descosidos (los de la tela y los del día a día, de esos también).

Con los años, como cualquier otra artesana que tiene sus truquillos, mi abuela fue reuniendo todo aquello que le pudiese ser útil en algún momento determinado, para coser fuese lo que fuese que alguno de nosotros le pedía con devoción... como si ella hubiera sido capaz de coser cualquier cosa, sea lo que fuese la rareza que cualquiera de nosotros le pedía (de hecho, yo lo sigo pensando, que era capaz de hacer cualquier cosa).

Cuando mi abuela murió hace ya cuatro o cinco años, dejó montones de cosas relacionadas con lo que había ocupado su vida durante tantos años... como por ejemplo bolsas llenas de retales, cajas llenas de madejas de hilo, montones de agujas de hacer ganchillo o lo que fue un verdadero tesoro para mi, una caja de galletas (sin galletas) llena de botones. Había cientos de ellos, de todos los tamaños, formas y colores y a mi me parecieron poco menos que cientos de piececillas valiosas que mi abuela hubiese ido reuniendo con paciencia año tras año. Cuando encontré aquella caja, pensé que era la mejor herencia material que me hubiese podido quedar de mi abuela, así que como nadie más pareció darse cuenta del valor real de aquella caja, sin decir nada me la quedé y me la guardé.

Desde entonces, hace años ya, cada vez que me apetece dar un toque de color a algo, recurro a mi caja de los tesoros y encasto un par de piedras preciosas en algún lugar determinado, de manera que en el fondo no llevo botones, sino los botones de mi yaya, y al fin y al cabo a ella misma, a quien quería tanto como ella me quería a mi. Y por eso llevo siempre tantos botones... porque aunque no lo ve nadie más son tesoros de verdad.

martes, 29 de enero de 2008

Antes de ir a dormir...

Sabiendo que tus bonitos ojos existen y son posibles, dejaré que ahora tus retinas acaricien unas cuantas palabrejas dedicadas a ti misma.. para que te sea más llevadero el ajetreo de tanto número bailongo, y se te pase quizá un poco más rápido el tiempo frente al ordenador mientras pulsas con paciencia las teclas de un teclado que tiene la suerte de ser tocado por tus manos.

Mientras tanto sigo pensando seriamente que tienes unos ojos preciosos y que pienso mirarlos tanto como pueda hasta que consiga registrarlos en la memoria, y así recordarlos cada vez que me apetezca pensar en los ojos más bonitos existentes en el mundo. Eso, claro está, si es que no me pierdo antes en ellos... que es lo que seguramente me va a pasar...

lunes, 28 de enero de 2008

Preludio...

Ya ni siquiera lo recordaba. Estaba guardado en algún rincón de mi memoria pasada, esa que me pienso que no tengo pero que reaparece de vez en cuando para recordarme mil historietas con todas sus pequeñas anécdotas adosadas. Cuando era pequeña mi padre tenía una furgoneta enorme, de color blanco. Entre semana la furgoneta le servía para hacer repartos porque trabajaba como autónomo. Recuerdo aquella furgoneta como si fuese enorme aunque posiblemente en realidad no lo fuera tanto como mi memoria debió registrar. Creo recordar que mi padre me fabricó una especie de banqueta de madera que colocaba entre el asiento del conductor y el del acompañante y ahí debía sentarme yo con mi estatura que era escasísima cuando íbamos mi padre, mi madre y yo a algún sitio (entonces esto de ponerse el cinturón y llevar sillita para los niños no se estilaba).

Los fines de semana la super furgo era el transporte para la familia entera. Mi familia, domingera por entonces donde las hubiese, se montaba al completo (8, 9, 10... el número de personajes aumentaba según mis padres y mis tios iban añadiendo retoños al clan familiar...). Lo divertido era montarse detrás y viajar todos juntos sentados en el suelo (porque no había asientos) en una especie de anarquía familiar apuntalada entre juegos de niños y broncas de abuelos, todos revueltos en el ajetreo de la furgo, de ida y de vuelta hacia donde fuese el lugar al que pretendíamos ir a parar.

Todo esto se me había olvidado por completo. Debía tenerlo archivado en alguna carpeta no registrada en el índice de historias oficiales que contar, quizá traspapelados los recuerdos sin querer, quizá en la base de una torre formada por carpetas de recuerdos con sentido cronológico ascendente. Pero me acordé anoche, mientras campaba detrás de aquella furgoneta con ella, a la búsqueda de algún aparcamiento lo suficientemente grande para meter ese bicho en el centro de la ciudad. Recordé de pronto que yo de pequeña había hecho infinitos viajes en la parte trasera de otra furgo, hace infinitos años ya. Me acordé de eso unos minutos antes de que el único asiento existente propiciara que acabase sentada entre sus piernas, rodeada por sus brazos y demasiado cerca de ella como para seguir pensando en que una vez fui una niña pequeña que campaba a sus anchas en una furgoneta destartalada. Demasiado cerca de ella como para seguir pensando en otra cosa más que no fuera empezar a besarle...

sábado, 26 de enero de 2008

Preocupaciones colaterales

La preocupación por las personas que tienes cerca es exponencial al cariño que tienes por ellas. Por eso, desde hace un par de semanas estoy sinceramene preocupada por mi mejor amiga, a quien quiero muchísimo. La cosa comenzó siendo un juego, conoció en el curro a una chica que le gustaba mucho, con la que congeniaba bastante y con la que se fue implicando, cada día un poquito más... hasta aqui todo parece bonito, una relación que comienza... pero es aquí donde tengo que insertar justamente el dato de que la otra tiene novia.

Lo que parecía una historia de amor incipiente se está convirtiendo para L en una historia rocambolesca y está mezclándose en ella por un lado la sensación de querer cada vez más a esa chica y por otro la de sentirse cada vez más agobiada con el paquete que le ha caído encima. Porque la cosa es que la novia oficial comparte los días con la emparejada y L comparte las noches. En una especie de lio que yo no entiendo como no se le hace evidente a la cornuda, L duerme casi todas las noches con ella, e incluso a veces la otra se presenta en su casa y mientras duermen (o siguen durmiendo un rato más, esto es, juntas y en la misma cama) la otra se queda en el comedor jugando a la play...

A mi en todo esto hay mucha mierda que no me acaba de gustar. Muchas promesas a L que van desde "te quiero mucho", "solo pienso en ti cuando estoy con ella y soy incapaz de hacer el amor si no cierro los ojos y te visualizo" a "la voy a dejar porque no puedo seguir haciendo esto"... sea como fuere mi L esta cada vez más metida en medio, más enamorada, más agobiada y como resultado más indefensa. Está descentrada, casi no viene a clase, está con los característicos cambios de humor que se te presentan cuando más agobiada estás... y por eso estoy preopada por mi L, porque la quiero y estoy viendo que esto, si no cambia, la va a destrozar de verdad... yo lo único que quiero es que pase algo, que lo dejen o que se implican oficialmente, me da igual, solo quiero verla feliz otra vez.

Por otro lado, anoche fui al concierto de Juliette and the licks con Gio y me lo pasé muy bieeen... gracias a que ella estaba allí porque no os podeis imaginar la de personajes que había en la zona universitaria de noche (esto es, travestis completamente desnudas (o desnudos) ejerciendo la protitución o lo que sea que puedan ejercer... cuanta indecencia, aix, como se puede ir en pelotas por la calle en invierno)... miedito le daba a la nena tanto travesti campando suelto al más puro estilo Wild West!

Y desde esta mañana enganchada a esta otra canción que no puedo colgar porque no encuentro el enlace, así que la dejo linkeada... Me dio por descargarme la semana pasada el último de Alicia Keys y "Like you'll never see my again" me tiene enganchadísima desde que me he levantado... aix... muy bueno el cd por cierto...

http://es.youtube.com/watch?v=L-WZG-y2e9k

viernes, 25 de enero de 2008

Música de Ascensores

Después de la super charla regeneradora que tube ayer con la profa y de mi posterior tarde tranquila de divagaciones mentales y encuentros conmigo misma donde le di vueltas a todo un poco, creo que estoy de vuelta... por fin... después de varias semanillas en estado catatónico la nena está de vuelta de nuevo... la prueba es que hoy he vuelto a ser capaz de levantarme a la hora que me tocaba y a sentirme con la energía suficiente que me caracteriza... lo que no te mata te hace más fuerte que dicen por ahí...

Llevo bastante tiempo con un postit pegado en la pared de mi habitación con unas frases de Emily Dickinson que saqué de la película "Puccini for Beginners", que me encantan:
- El corazón es la capital de la mente.
- La mente es un estado independiente.
- El corazón y la mente, juntos, forman un solo continente.
Cuanto pueden dar para pensar tres frases... acaso hacen falta novelas enteras para demostrar el talento de alquien?...

Desde anoche estoy completamente enganchada a la canción "Música de Ascensores" de Love of Lesbian... reconozco que el video no es la mejor gravación del mundo pero no he encontrado nada mejor... no sé porque razón soy capaz de escuchar sin cansarme la misma canción incontables veces... hace poco leí en un libro que las notas musicales son terapeúticas para las personas y que por eso tenemos canciones que escogemos para determinados estados de ánimo, según la melodia o la tonalidad, según esta nos llegue justo donde necesitamos que lo haga... como apósitos capaces de curar herididillas y rasguños... quien sabe... yo solo sé que la escucho hasta que me canso... o hasta que la terapia surge su efecto en los desperfectos (valga la redundancia)...

jueves, 24 de enero de 2008

Curiosidades de un jueves cualquiera

Ya estamos a jueves y por fin se está acabando la semana puñetera, como quien dice. Esta mañana para variar he salido corriendo de casa porque llegaba tarde a clase (2 horas exactamente) y al montarme en el ascensor casi me da un pasmo. Entro, le doy al botón para bajar y cuando está bajando veo que hay un papel pegado en el espejo donde dice: averia grave del ascensor grande, no utilizar. Es peligroso y os podeis caer y hacer daño... y yo que de pronto me he quedado casi blanca mientras mi mente asimilaba el contenido de ese papelajo, al tiempo que trataba de recordar si me había metido en el ascensor grande o en el pequeño... milésimas de segundo que me han parecido eternas... me había metido en el pequeño, mi vida por el momento estaba salvada. Primera curiosidad (pásmica) del día.

Segunda curiosidad del día... he llegado a clase y solo estaba yo.. véase, que llegando 2 horas tarde he llegado antes que todos mis compañeras... vaya grupo más empanado!! De todas maneras eso me ha venido bien. Alguna vez he comentado que tengo una profesora encantadora, que se preocupa mucho por los alumnos y es capaz de hablar contigo de cualquier cosa. Llevo una semana faltando bastante a clase producto de lo descentrada que me encuentro últimamente en cuanto a mis obligaciones y ha querido hablar conmigo aprovechando que estábamos solas, ha señalado una silla y me ha dicho que la cogiera, la acercase a ella y le contase que me pasaba... hemos estado hablando un buen rato y me ha hecho ver cositas importante, que eso de que te digan las cosas desde fuera a veces viene muy bien... me ha encantado hablar con ella la verdad, sus puntos de vista me han dado ánimos reales.

Tercera curiosidad del día... un poco más animada, me he puesto a buscar mi bata por todas partes, porque nunca sé donde narices la dejo... he bajado al taller de abajo a ver si estaba allí y mientras la buscaba por las perchas varias escucho a otra de nuestras profesoras, que estaba dando clase al grupo de tercero, decir en voz alta: queréis dejar de estar pendientes de la Tania y escucharme por favor?... Resultado... me he puesto como un tomate peeeero nadie me ha visto porque estaba de espaldas y me he ido de la clase riéndome sola de todo junto...

Es decir, día de curiosidades, que lo mismo no te pasa nada, que lo mismo te pasan un montón de cosinas... así es la vida de desproporcionada.

miércoles, 23 de enero de 2008

If it makes you happy...

Llevo un tiempo en que la gente más cercana a mi me sorprende grátamente... ha sido salir del armario para mis allegados y comenzar a notar que la misma sinceridad y cariño con la que yo he empezado a tratar a la gente me está siendo devuelta en su justa reciprocidad. Esto me ha hecho pensar en el tiempo malgastado viviendo mi vida, estos años atrás, metida en una especie de ostra particular donde no dejaba entrar a nadie y de donde ni yo me permitía salir a tomar el fresco...

Si me recuerdo ahora, me viene a la cabeza una chica con mogollón de temas tabús de los que quería hablar con sus amigas pero que se guardaba así como si fueran lo peor del mundo, como si decirle a alguien que te gustaban las mujeres supusiera algo así como un secreto o una tara que había que esconder a toda costa no fuese que te lanzasen a la hoguera (de las vanidades). Era como llevar una doble vida, por una parte estaba la Tania que los demás veían y por otra la Tania que no se mostraba a nadie.. realmente era una especie de teatrillo de existencia donde había una parte, la más importante, la más sustancial, que nadie conocía y que mantenía guardada con esmero cuando en realidad esa era la mejor parte de mi (ay, creo que esto es un diálogo de The L Word entre Dana y la cocinerita sexy...jajaja... estoy enferma).

En los últimos meses esa dicotomía de mis días se ha transformado en un solo enunciado. Ahora no hay que mentir para salvarse de las opiniones porque las opiniones de los demás están por debajo de mi felicidad. Porque hay una frase que no sé si he escuchado en alguna parte o me salió a mi una vez del alma y es eso de que nadie va a venir a ser feliz por mi... esta frase es algo así como mi lema personal y mi conciencia me la repite en esos días en que esta opción de vida me pesa un poquito más que otros... y como dice además una canción de Sheryl Crow, si esto me hace feliz no debe ser tan malo...

Es por eso que cuando la gente que tengo más cerca me demuestra su cariño sé que es la señal que me muestra que lo estoy haciendo bien. Por eso cuando mi mejor amiga me abraza y me dice que me quiere sé que lo hace sinceramente. Por eso cuando ayer S me trajo un libro que me había comprado y me lo regaló simplemente porque le apeteció me sentí llena de satisfacción. Por eso cuando mi jefe (más pequeño que yo por cierto) se gira y hace el bobo conmigo, dejando de lado esa seriedad que muestra con muchos otros, me uno a él y participo de esa bobería y hago el idiota un buen rato y nos reimos juntos de buena gana..

Por eso, por más y por muchas otras cosas que me van pasando cada día sé que esta Tania, radicalmente diferente de la de hace un par de años, es toda una novedad inesperada (para mi misma principalmente que ni siquiera me esperaba) y que este es el punto de donde tengo que partir. Almenos confiar en mi instinto que me dice que si, que voy por buen camino... o confiar en detalles como lo que me dijo hace poco una compañera que no sabe que soy lesbiana y que sin ton ni son, mientras nos reíamos de cualquier chorrada inesperada, me dijo: no sé que te ha pasado últimamente pero se te ve feliz y me gustas más...

martes, 22 de enero de 2008

El mundo, que no para ni un momento...

Siembra que te siembra yo voy como una hormiguita día a día haciendo mis quehaceres diarios, deslomándome entre estudios y trabajo y como sé que el cuerpo es sabio y hay que leer las señales que nos envía, hoy he decidido no ser tan buena nena y hacer campana a última hora... las razones son varias, por un lado me había olvidado la comida y la cena que mi madre pacientemente me preparó anoche para soportar mis maravillosos martes, donde normalmente salgo de casa a las 7:30 y no vuelvo hasta las 23:00!! Casi ni tiempo de comer que tengo, algo así como un cuarto de hora en que suelo comer de pie y poniéndome el uniforme del curro... por dios, como odio los martes...

Así que preveyendo que el día iba a ser muy largo y agotador y pensando por un lado en la cara de mi madre al ver los tapers en la cocina olvidados e imaginándome la dedicación con la que la mujer debió preparar el sustento de su niña (tengas la edad que tengas siempre eres su niña) y como no deja de ser un acto de mimo por parte de la mami a la que por cierto, no mimo tanto como debería y eso no me hace sentir muy bien conmigo misma... todo esto unido a la sensación de agotamiento que arrastro gracias a las horas esas de sueño que me robó el ordenador y sus puñeteros virus el domingo por la madrugada... pues eso, que he hecho campana para encontrar al menos un minirato para mi antes de volver a currar un día más, porque el cuerpo me ha chivado que si no paraba una horita mi agetreada existencia me iba a dar por saco seriamente...

Por otro lado el viernes voy a un concierto y me estoy emocionando bastantee... porque ya he visto en el periódico un par de artículos dedicados a Juliette and the licks, así que el que he visto hoy lo he recortado para enseñárselo a Gio que me ha invitado al conciertazo que tiene pinta de ser... que por cierto, Juliette Lewis actúa en "El cabo del miedo" que es una de mis películas favoritaaas... así que a aguantar la semana esta que queda hasta el viernes... jejeje... que nos vamos de conciertooooo y a ver a la Juliette que además tiene pinta de estar como una regadera y ser bastante divertida de veeeer...

Anyway, otro día más está rodando el planeta y nosotras aquí estamos, rodando con él para variar, así que espero que a todas os haya ido el día de coña queridas... jejeje... o almenos que haya sido llevadero, que a veces eso ya es un triunfo... que eso de rodar con el mundo, que no ha parado ni un momento (como dice la canción de Efecto mariposa) a veces es un poco aparatoso... pero bueno, no hay otro remedio que rodar con el planeta... aunque a veces nos sintamos como ridículos hamsters en una jaula con una rueda de esas... o algo así...

Besitoooos!!! :)

Editado porque Le Caprice me ha hecho ver que me he pasado con los pobres hamsters, así que hago una mención especial para ellos... no les pongais ruedas de esas a sus jaulas, pobrecitos, hay que ponerse en su lugar... que son animalitos muy monos...

il caffe de la piazza...

Visto y comprobado. Hay que ver las desventajas que tiene esto de ser lesbiana en el día a día y en sus situaciones más anodinas... Esto que iba yo, como cada día que voy al curro, a la cafetería de al lado a pedir el consiguiente café con leche para llevar. Yo que me consideraba una buena clienta, de esas que siempre piden lo mismo y el camarero casi que te sirve sin preguntar y al llegar, la escena observada ha sido dantesca. No hay otra expresión. Dan-tes-ca...

Justo cuando estoy llegando a la barra...

Camarero de siempre: espera, que te pongo el cacao guapa (preparando un capuchino a una chica con expresión de atontá, que estaba al otro lado de la barra).. en esto que el camarero empieza a echar cacao en abundancia sobre el vaso.

Chica atontá: mirando al camarero con cara y sonrisa de "no tengo pareja, mira que simpática que soy contigo...".

Tania: estupefacta, mirando la escena, como si de un partido de tenis se tratase. Ni yo me pongo tan idiota cuando intento ligar... (eso de que hay que tener un mínimo de dignidad propia es algo que siempre me ha parecido de cajón)...

Chica atontá: noooo, que te lo he pedido con nataaaa (imáginemos aquí un tono de súplica forzada aderezada de una sonrisa de atontada...

Camarero de siempre: espeeeera... (en esto que se va al final de la barra y vuelve con un bote de nata en spray y al acercarse al vaso de la chica empieza a esparcir la nata por encima con esmero y dedicación, haciendo una bonita torre con sentido ascendente, cada vez más alta y cada vez más apuntada (obviemos aquí el simil o comparación...)... la escena acaba con la culminación de más cacao esparcido sobre dicha montaña ennatada...

Tania: sigue aumentando mi grado de estupefacción...

Chica atontá: graciaaaassss guapoooo...

Camarero de siempre: espera, que te falta el azúcar y se le acerca, así apoyándose en la barra muy sensualmente y alcanzándole el sobrecillo con cara de conquistador como si le diese... qué se yo, qué se yo... la chica se despide (por cierto que no es nada guapa) y el chico vuelve a sus quehaceres (y por cierto, él tampoco es nada guapo).

Tania: en estado de estupefacción bastante elevado... me doy cuenta de que ahora me toca a mi y la atontá me ha dejado con todo el papelón... yo no sonrío, llego tarde al curro, estoy cansada, hoy no estoy para sonrisas forzadas, la tia esa me ha repateado, el camarero también (y ahora diría que el horno no estaba para bollos, jeje.. pero para eso se entiende que siempre está...).

Resultado: mi café con leche era más bien corto de leche, exigua si lo comparamos con la montaña de nata que le había puesto a la chica atontá y todo por no comportarme como una babosa desesperada que convierte pedir un capuccino en algo parecido a un preliminar... véase, que me he sentido en desventaja flagrante... sin duda sintiéndo en carne y hueso la dureza de mi vida...

La tarde ha continuado... en el trabajo para matar el tiempo en una tarde aburrida he escrito este post en un borrador para pasarlo después al blog... y 5 minutos después de desahogarme con mi queja he sentido ganas de retractarme. La razón: creo que mis observaciones han sido demasiado crueles y creo que yo también me he parecido un poco al camarero y he sonreído (quizá excesivamente, jeje) a una chica muy mona a la que me ha tocado atender... y aquí no hago comentarios.. que los hagan las demás :)

lunes, 21 de enero de 2008

Virus... de ordenador, como no!

No cabe duda, la misma tecnología que supuestamente nos hace libres al mismo tiempo nos hace esclavos. Y ya ni siquiera hablo de la evidencia de que Internet no solo a propiciado que tengamos el mundo al alcance de un solo click sino de que el mundo entero nos tenga, con un solo click, al alcance de la mano... estamos fichados sin duda en cualquier base de datos y ya no hay remedio, somos individuos acorralados...

Pero el tipo de acorralamiento en el que quiero centrarme ahora no es éste, sino que me quiero quejar en general de los puñeteros ordenadores... hay alguno que no de problemas? Esta mañana resultó que mi ordenador, tan negado para algunas cosas se volvió mega inteligente y se dedicó a pasar a mis contactos del messenger que estaban conectados un estupendo virus con una frase que el mismo virus se sacó de la manga y que decía: quieres ver mi última foto?... (encima le va el puntillo "erótico-festivo" como diría mi mejor amiga...). Si abres ese archivo el virus entonces se siente invitado y decide campar a sus anchas y ser de esos que te joden y te fastidian los ficheros y hacen que tu ordenador vaya muy lento y los documentos que tienes que imprimir sin falta porque mañana tienes que entregar un trabajo no puedan abrirse y por consiguiente no puedas imprimirlos... y por consiguiente no haya entrega posible pero si un bonito suspenso, que eso siempre es consiguiente.

Por esa razón he decidio prescindir de mis horas de sueño (tan sobrevaloradas por muchos) y dedicarme a arreglar el puñetero problema, a ver si batallando por aquí y por allá consigo expulsar al mierdavirus este de mi masacrado ordenador, y por fin entregar mañana ese trabajo sin dejar de sentir, eso si, que mi ordenador me ha hecho esclava de sus debilidades y que cuando él falla yo fallo y por tanto la paradoja se resume a que aunque tu no falles el ordenador lo hará por ti... con lo que se comprueba el axioma de que la tecnología nos hace esclavos irremediables e irreductibles... y no hay escapatoria posible.

domingo, 20 de enero de 2008

Saturday Night Music Club...

Las bollos de Barcelona están todas locas. Me quedó muy claro anoche. Primero pude realizar trabajo de campo y observar como según los locales las bollos varían en apariencia y expresividad... digamos que cada una parece tener su habitat... comprobé que no todas son fashions como en los locales que podríamos llamar "punteros" y que cada una se comporta a imagen y semejanza del local y la gente que le rodea... hay que ver como estoy aprendiendo salida tras salida de la bollo cartelera de mi city y como voy definiendo mi gusto por la música, la gente y las mujeres de las que me gusta rodearme... this is the way.

Anoche la compañía fue muy grata, gratísima, conocí a Gio y Jei y sus amigas y la nena se lo pasó de coña. Cené, bailé, cotilleé y hasta hubo tiempo de reirse de las bollitos más borrachas del último local y desde aquí hago un llamamiento sincero: chicas, no bebais tanto, que luego no sabeis lo que haceis... para muestra la "pobre" que hoy no será capaz de levantarse de la cama y que no debía tener buenas amigas que no le hubiesen dejado bailar primero en sujetador y magrearse hasta la indecencia visual con otra bollo que si bien no iba tan mal como ella tampoco iba mucho mejor, todo ello encima de un podium, con la consiguiente expectación creada alrededor hasta que la más borracha ya no pudo mantenerse más sobre su propio peso.

Anyway (me encanta esta expresión), hubo tiempo hasta para entablar lo que podríamos llamar una conversación con un par de franceses en inglés... poniendo en práctica mis exiguos conocimientos del idioma anglosajón aprendido gracias a mis sesiones de The L Word... hay que ver lo que está dando de sí mi bollovida, que hasta me está haciendo aprender idiomas... hay que ver...

sábado, 19 de enero de 2008

Cerrado por reformas...


Hoy navegando por internet, en aquellos momentos muertos en que no tienes especialmente nada que hacer he dado con esta imagen y me ha gustado, así que la voy a colgar. Es bastante gráfica, un corazón así como roto por un lado, resquebrajado por otro, al que le falta alguna parte que otra. No me siento así pero me ha gustado la imagen y por eso la cuelgo, porque para todas aquellas que tienen el corazón así o que crean tenerlo que sepan que siempre hay un roto para un descosido y que hay días en que parece que el corazón está así, que no tiene arreglo y que una no se fía de las mujeres ni un pelo y que ya no confía en el amor... pero ahí está el corazón, a veces con todo un andamiaje a su alrededor lleno de obreros al más puro estilo "fraguel rock" trabajando en la reconstrucción... hasta que vuelve a estar listo para amar... o para dejarse amar... más bien para esto último.

Zona cero

Todo el mundo tiene una zona cero, todo el mundo. Me paré al principio de la calle y miré a lo lejos. Cambié de idea. Di la vuelta para irme. Me paré en seco otra vez después de andar unos cuantos metros. Di la vuelta de nuevo. Le di una orden directa a mis piernas y les dije: no pareis, ni se os ocurra parar. Y ellas comenzaron a andar porque se sabían el camino más que de memoria. Llegué a mi zona cero y me acongojé y para que mentir, la niña valiente no lo esperaba... me asaltaron los miedos. Bajé un poco la cabeza por el peso de algunos pensamientos. Apreté el paso para salir lo antes posible a zona despejada. No debí haber pisado zona cero. Y ahí, en ese preciso momento en que apretaba el paso sintiéndome pusilánime y medio vencida le di una orden directa a mi cabeza y le dije: arriba, mirando al frente pequeña... y levanté la cabeza y salí de allí pusilánime y medio vencida, pero con la cabeza erguida.

jueves, 17 de enero de 2008

Para gustos... colores

Tres horas me he pasado, junto a una compañera y una profesora, clasificando las hojas de un manuscrito. Tres! Manuscrito del siglo XV que ha llegado, en palabras técnicas, en un estado ruinoso al taller. Encuadernado con unas tapas de pergamino completamente hechas una maraña en sí mismas por la humedad, los cuadernillos campaban a sus anchas y en vez de parecer un libro parecía una anarquía de papeles sin sentido. Normalmente los libros antiguos están divididos en cuadernillos, de manera que cada libro está formado por un grupo de cuadernillos cosidos, que forman el cuerpo del libro y todo ello se encuaderna a las tapas, que pueden ser, por ejemplo de piel o de pergamino...

Estado ruinoso. Libro de cuentas de no sé que iglesia de no sé que pueblo catalán. Páginas sin numerar. Hojas que se caían a pedazos, casi desechas en algunas zonas, llenas de manchas en otras, rasgados los bordes y las esquinas, con agujeros de insectos por todas partes, con otros tantos insectos aplastados en otras... La historia consiste en que antes de realizar cualquiera actuación de restauración hay que ordenar las páginas y los cuadernillos para montarlos como es debido. Estaba totalmente desordenado. Con las páginas mezcladas, vueltas unas para la izquierda y otras para la derecha, sin orden aparente. Nos hemos sentido como indagando en cualquier película hollywoodiense, donde los investigadores tienen que encontrar la pista del tesoro (yo es que le echo imaginación al asunto, sino ya me diréis)...

La manera que nos ha parecido más idónea, dado que era difícil entender la letra, ha sido ordenar las páginas mediante fechas. Hay que pensar que estos libros están escritos a mano, en "antiguo" y que los números tiene esas formas tan estrambóticas y extrañas muchas veces. Estos libros no son como los de ahora, no tienen sus índices y menos los libros de cuentas de una iglesia sencilla, así que las fechas estaban distribuidas sin ton ni son a lo largo de 104 páginas desordenadas. Con la lupa y la paciencia (sobretodo más de lo último) hemos conseguido ordenar las hojas de las fechas entre 1580 y 1623. Las más complicadas han sido las anteriores, que empezaban alrededor de 1440, con una mezcla de números romanos desfasados para nosotros que los utilizamos ahora de manera diferente, que hemos acabado deduciendo por comparación y eliminación, acabando con los ojos cansados, la espalda encorbada, el cuello agarrotado y un incipiente dolor de cabeza.

Y ahora viene lo bueno, en realidad me estoy quejando de vicio, de puro vicio, porque todo esto en realidad me encanta... jejeje... y me lo paso bomba indagando entre papelajos viejos y hechos polvo... que le vamos a hacer si he salido rarita... para que negar la evidencia... que como dice el dicho "para gustos, colores".

miércoles, 16 de enero de 2008

Redondito...

Así ha sido hoy el día, redondito, de los que dejan buen sabor de boca. L es mi mejor amiga, mi peque como yo la llamo y yo su princesita, como ella me llama. J es el amorcito de L y L volvía hoy de su tierra natal de visitar a sus padres. J y yo nos hemos ido a darle una sorpresa al aeropuerto y hemos ido a recibirla a la llegada con un par de peluches preciosos y una caja de caramelos... jeje... (me encanta regalar caramelos a mis allegados, a la gente que me gusta, a quien quiero... ) y ella que salía por la puerta de la terminal, oliéndose algo ya, con una sonrisa de oreja a oreja que traía preparada y que nos ha ido dibujando hasta llegar a nosotros, seguido de un pedazo de beso (el mio pedacito, el de J, como era de esperar pedazo) y allí que me encontraba yo viendo un bonito reencuentro, snif snif... ... , de mi peque y de su enamorada que por ahora son algo así como Romea y Julieta (de momento, solo de momento) hasta que sean oficialmente una bonita pareja.

Yo la llamo mi peque porque es grande, mucho más que yo y porque todo lo que tiene de grande lo tiene de tierna y mimosa. Es un oso amoroso y por eso cuando le digo que es mi peque dibuja una sonrisa, una de las millones que tiene, grande y pura, como ella. Ella es un solete que cuando menos me lo espero me abraza y me dice, te quiero princesita y yo que le correspondo con otro abrazo cuando menos se lo espera y también se lo digo, porque ella es así y le encanta que se lo digan. Y porque no hace falta ser la pareja de nadie ni sentir atracción para estamparle un te quiero sincero.

Luego, después del reencuentro nos hemos ido a cenar por ahí y todo estaba genial si no fuese por las miradas de los que teníamos alrededor, que nos miraban como bichos raros, todo porque mi peque y su enamorada se estampaban besos de esos que sueltas cuando estás empezando con alguien y sientes eso que podríamos llamar el incipiente amor. Más que sentirme incómoda me han molestado, sobretodo una tía feísima que nos miraba como si estubiese viendo algo entretenido... a esta la he mirado yo un par de veces, así en el centro de los ojos, con más descaro del que ella esperaba y volvía la cabeza rápidamente a su estado aburrido natural (véase, al feo de su novio que tenía en frente) como sabiendo que no tenía nada que mirar al otro lado del salón. Y sé que a esto me voy a tener que acostumbrar... pero esta noche, esto ha sido el único detalle que me ha tocado un pelín las narices.

martes, 15 de enero de 2008

Divagaciones II

Son las tantas de la madrugada y mis divagaciones nocturnas no tengo claro que puedan ser demasiado claras, pero con vuestros comentarios al post anterior me he dado cuenta de una cosa y es que quizá el post sonaba demasiado pesimista... quizá tenía una parte de ello pero no toda... me habéis hecho pensar seriamente al respecto y evidentemente no estoy cerrada en banda al amor, de hecho estoy deseando volver a enamorarme...

Estoy de acuerdo con vuestras opiniones y si, somos las personas las que lo estropeamos todo con nuestros delirios autodestructivos... y lo bueno que te ofrece la vida es esa posibilidad de rectificarte a ti misma y de hacer las cosas mejor o un poquito mejor o en todo caso morir en el intento... o con las botas puestas inclusive. Lo sabio de todo esto es aceptar que porque las cosas no sean eternas, no dejan de ser hermosas y por tanto hay que aprovechar hasta el último segundo de nuestra existencia, por supuesto, y eso cada vez lo tengo más claro.

En todo caso los conflictos que halla podido tener con el amor anteriormente no han acabado con mis ganas de volver a querer a alguien y no voy a querer con menos intensidad por mucho que halla tenido algún desengaño importante... solo es la sensación del momento y estoy segura que cuando el amor me llegue pues volverá a ponérseme la cara de idiota de cuando tienes delante a la persona que te quita el aliento y volveré a sentir esa sensación de ser capaz de poner el mundo a los pies de quien más quiera... en realidad es bonito, para que negarlo... en el fondo quién puede resistirse a sentirse así?

domingo, 13 de enero de 2008

Divagaciones en una mañana tranquila

Supongo que al final hoy tampoco voy a aprovechar la mañana como me había propuesto, supongo que lo de pasar apuntes se queda para el finde que viene y el que viene quizá para el otro lo más seguro, pero esta mañana estoy ponieno en orden mi ipod y me voy enganchando por momentos a canciones y letras que me encantan, y la mañana va pasando así como volando entre canción y canción donde mi mente se va vagando a mis parajes extraños, a esos donde nadie entra, a esos donde hay una parte de recuerdos y otra parte de olvidos forzados, todo mezclado en su justa proporción, apelmazados, amalgamados como metales en una aleación imperfecta pero indestructible, donde ya no se puede separar lo uno de lo otro... malditas letras cortantes, yo no os he pedido que me acerquéis a estas crestas agrestes y sin embargo lo haceis.

Ahora estoy sentada en mi escritorio y delante de mi, me encuentro mis propias paredes repletas de post-its de todos los colores con cosas que tengo que hacer, en unos películas para descargarme, en otros cantantes, grupos y artistas para explorar, en otros tengo apuntado que me tengo que acordar de lo que después no me acordaré de hacer, porque con tanto post-it las tareas se acaban confundiendo y no las distingo... igualmente me gusta la imagen que me dan a mi misma en mi propia habitación, abarrotada de todo lo que han dado de si 25 años de existencia... donde cada cosa habla de mi un poquito y son, a su manera, piezas de un puzzle gigante de donde todavía me falta encontrar las piezas determinantes. Todo se tiene que unir con el pegamento del paso de los años... todo.

Mientra tanto mis divagaciones se centran en pensar como me ha cambiado el concepto que tenía del amor, como antes mi mente romántica se comportaba como una niña cínica pensando en eso de la media naranja y el amor ideal y como ahora solo pienso que todo eso es mentira, que solo hay personas que se encuentran y que se dan, por un momento determinado de tiempo, lo que pueden darse (lo que necesitan darse, lo que necesitan que les den). Quizá no existe la persona ideal. Solo el estado ideal. Solo el momento ideal... quién sabe... quizá me equivoque o quizá no lo haga. O quizá solo estoy rebotada con el amor y descreída de sus artimañas o quizá toda esta fachada de pasotismo se desmorone en poco tiempo si es que vuelvo a comportarme como una tonta enamorada o quizá no, eso ya no lo sé... malditas letras cortantes.

viernes, 11 de enero de 2008

No tengo remedio...

A veces soy de chiste... deduzco que me pasan cosas chistosas porque debo ir algo empanada por la vida (más que deducirlo es un hecho científico)... por eso hay veces que me pasan cosas que más que raras son chistosas y las dos últimas merecen ser escritas, por atontá!

La más reciente, la de esta mañana... me he dormido para variar últimamente, llegaba tarde a clase y al coger el coche con las prisas, quito el freno de mano, enchufo la radio, el coche se mueve... pero meto la primera y no acelera... me quedo quieta, repito la operación de meter primera y el coche que no acelera na de na... me quedo super pillada, pienso, deduzco, me planteo si se ha escacharrao... peeroooooo... resulta que no... que es que no lo había encendido! Se me había olvidado ese pequeeeeño detalle... encenderlo antes que nada!

El otro momento chistoso, de esos que merecen un buen collejón es el que me pasó hace un par de días... estube alrededor de una semana y media sin escuchar el ipod porque no lo podía encender y pensaba que se había estropeado... hasta fui a cambiarlo a la tienda pero no pude hacerlo porque las gestiones de los cambios de los ipods hay que hacerlos directamente con Apple... pero menos mal que en la tienda no se dieron cuenta porque me hubiera muerto literalmente de la vergüenza... lo que realmente pasaba era que estaba el seguro del ipod puesto... con lo cual era bastante normal que no se encendiese... ains... que tonta me sentí, cuando la chica del servicio técnico de Apple me dijo por teléfono que probase por si acaso y resultó ser que ese era el motivo del mutismo del cacharrín... de chiste vamos... tantas horas que una se pasa estudiando pa tener un currículum medianamente decente y a la hora de enfrentarse a los casos más prácticos hago el más puro ridículo!

Y bueno, cosas así me suelen pasar a menudo... que me empano, la mente se me va volando y no está disponible para los quehaceres más normalines, como encender el coche o darle a un puñetero botoncillo... pensaba que con los años iba a mejorar en este aspecto pero ya veo que no, que la que nace empanada así se queda para el resto de sus días... tendré que optar más bien por intentar disimularlo al máximo... no me queda otra, jejeje.

miércoles, 9 de enero de 2008

Pongamos que hablo...

Pongamos que hoy hablo de Barcelona que es donde yo nací... siempre lo he dicho y siempre lo diré, me encanta mi ciudad...

Tengo lugares especiales, favoritos, que me tienen prendada y a los cuales me escapo de vez en cuando sola o acompañada, porque me gusta hacerlo y porque necesito dedicarles un frangmento de mis pensamientos de vez en cuando. Son lugares en particular que visito con la devoción de una amante secreta, con la satisfacción de conocerlos mejor que los lunáticos turistas que a veces comparten las mismas visiones que yo pero mirándolos sin verlos en realidad, como quien se esfuerza en leer un libro en otro idioma del que solo se reconocen palabras sueltas, formando un diálogo inconexo e incompleto.

Estos son sin duda mis lugares preferidos de mi ciudad:

- El castillo de Montjuic. Ese sitio es mi lugar favorito de Barcelona por excelencia. No sé que tiene ese sitio pero me tiene enamorada por completo. Me encanta conducir hasta allí, aparcar el coche e irme andando hasta la parte que da al puerto donde me siento un ratito a escuchar algo de música. La vista en sí me parece inabarcable, simplemente es impresionante. Te inunda por completo la visión. Es como estar sobrevolando el puerto en toda su actividad frenética. De vez en cuando algún chino o japonés me invade la visión para tomar su panorámica de rigor pero respecto a eso no puedo hacer nada. En cuanto al lugar, me siento tan pequeña que me encanta. Es sin duda el famoso sentimiento de lo sublime que Kant describía tan bien en sus escritos, ese desasosiego placentero de estar ante algo mucho más grande y más fuerte que tu.

- La Plaza de San Felip Neri. Esta plaza está perdida en el barrio gótico, muy cerca de la catedral de Barcelona. Es una plaza pequeña que poca gente conoce y que da a la fachada de la iglesia del mismo nombre. Es una plaza demasiado especial como para describirla en palabras. A primera vista nada hace pensar en la verdad que gritan las piedras que la rodean. En la fachada de esa iglesia hay, desde la guerra civil española, la marca de cientos de balas y perdigones. Contra esa fachada fueron fusiladas muchas personas durante ese periodo. Y en esa misma fachada siguen intactos los violentos huecos dejados por esas cientos de balas que de la misma manera que impactaron sobre ella, lo hicieron sobre cientos de ejecutados que dejaron sus vidas en ese lugar. De ellos solo queda la marca de aquello que los mató. Y esas marcas perduran y gritan en silencio lo que son, restos de la barbarie que nos echamos a nosotros mismos sobre las espaldas hace mucho tiempo ya (o muy poco, según se mire).

De hecho esta plaza sale en la famosa película de "El perfume", al principio de la peli, cuando el prota acaba en una plaza donde comete su primer crimén, matando a una chica que está pelando ciruelas. Esa escena está grabada justamente en esa plaza.

- El Starbucks de la calle Ferrán. Por alguna extraña razón adoro el concepto de café para llevar. Quizá es una tontetía pero es así. Ese Starbucks me encanta, porque hay unos butacones enormes y si tienes la suerte de pillarlos libres, puedes sentarte a tomarte un café "repantingada" y con tranquilidad. Mirando a través de los grandes ventanales puedes ver la frenética actividad de la ciudad con los millones de turistas que la abarrotan día y noche, indivisibles ya para siempre jamás de las calles de mi ciudad, presentes a todas horas, todos los días del año. Me encanta ese lugar sin duda. Me parece enormemente especial.

También se me escapan lugares que ahora, sea por la razón que sea, no me vienen a la cabeza, pero que recuerdo así como de improviso cada vez que estoy cerca de ellos, cada vez que tengo esa sensación de necesidad repentina donde mis neuronas le exhortan a mis piernas: vamos, vamos a acercarnos una vez más.

Hay una parte en particular que adoro especialmente y esa es sin duda el barrio gótico. Me encantan todas esas callejuelas estrechas que parecen formar un laberinto, me encanta deambular por ellas y tener esa sensación momentánea de haberme vuelto a perder en mi propia ciudad una vez más. Me encanta ese ramalazo por el que me dejo llevar, que me impulsa a mirar y remirar los edificios como si nunca los hubiera visto antes o como si ellos me estubieran mirando, inquisitivos, desde cada una de las piedras que conforman sus fachadas mientras me dicen: ey, tu eres de aquí, como nosotros, de cada uno de los rincones que recorres, tus miradas se quedarán grabadas en nosotros junto a todas las demás y siempre, siempre, te quedarás aquí, vayas donde vayas, para siempre jamás.

Palabras sueltas

Así que amparadas a la penumbra de aquel rincón tranquilo, donde nadie las veía, donde el mundo las dejaba a parte por un lapso determinado de tiempo, las dos se sinceraron la una con la otra. Las dos se contaron con palabras punzantes pero reales la verdad que se reflejaba en sus caras, la ansiedad de los segundos que les golpeaban en la mente con desgana... allí una le dijo te quiero con la mirada y la otra no pudo decir nada... que eres tu lo que buscaba, que eres tu el camino que debí seguir en realidad, que eres tu y no ella... y que más da pensaba la otra, si en realidad lo que nunca voy a poder decirte es que en realidad yo por ti no siento nada.

martes, 8 de enero de 2008

Desnivelada

Estoy en una especie de crisis blogueril creativa. No estoy fluida. Hay veces que me salen las palabras casi sin pensarlas, que los posts se me llenan de ideas que se atropellan descaradamente, donde esas ideas se transforman en cadencias de palabras, enlazadas todas ellas por vocablos invisibles. Pero llevo un tiempo en que me cuesta. Se me resisten tiránicamente. Las tengo como incrustadas en el fondo del alma y no quieren salir, quizá porque les falta un estímulo lo suficientemente grande para desprenderse de las paredes a las que están adheridas. O quizá porque palabras ajenas las pisaron un día, hace tanto tiempo ya, casi un mundo y medio o incluso alguno más.

Quizá todo esto es el reflejo de porque llevo unos días seria, melancólica, buscando en el fondo de mi misma la respuesta a algunos de mis desatinos... quien me ha visto y quien me ve... lo sé... hay quien se sorprendería demasiado y se echaría, quizá, las manos a la cabeza. Tal vez mi no-fluidez mental expresa tanta actuación impetuosa. Tal vez. Mi andadura emocional se está tornando seria, pesada, justamente lo contrario a lo que yo pretendía. Mis horas aventureras me estan dejando, en realidad, más vacía que llena. Y ahora mismo todo suena hueco. La aventura es ligera, muy ligera y yo lo que necesito es peso, mucho peso, de esa clase de peso que te ancla a lugares especiales y espaciales, de esos que te dedican palabras bonitas, de esos donde las intuiciones se vuelven realidades, realidades estables, en vez de imágenes abstractas y volubles.

Estoy algo descolocada y me he dado cuenta no hace mucho al caer en la cuenta de que desde hace unos meses no cuido mi alimentación como debería. Ando por parajes algo desconocidos con la confianza de una fiera que se cree dueña del terreno, y en el fondo, debajo de esta nueva piel que me he impuesto con desdén, solo hay una niña perdida, buscando su veleta, protegiéndose del frio con una mirada altiva, como si con ello pudiera ver a lo lejos lo que no puede ver de cerca. Yo no soy así. Yo no soy ésta. Lo sé.

domingo, 6 de enero de 2008

Los Reyes no son tan Majos...

Dicen que los Reyes Majos traen carbón cuando te portas un poco mal, pero por lo visto a los míos les va la ironía y el humor negro y en vez de eso esta mañana al levantarme me esperaba una gastrointeritis... que por cierto, es la segunda en menos de un mes... debe ser la prueba feaciente de que estoy cambiando de todas todas, porque antes nunca había tenido ninguna puñetera gastroasquerosainteritis... será verdad eso de que el cuerpo y la mente están en concordancia y complicidad y todos los cambios vertiginosos de mi vida en los últimos meses, mi mente los va controlando pero mi cuerpo los digiere con dificualtad...

Pero es normal, si el 50% de las personas que me rodean la tienen era evidente que tarde o temprano volvería a caer.. un análisis detallado de mis síntomas me ha hecho llegar a la conclusión de que eran similares a los de mi jefa, oséase, que encima la procedencia del virus venía de ella, lo cual me hace sentir todavía más idiota...

Para postre resulta que yo no sé porque razón voy provocando ataques de celos a las parejas de mis amigas.. y es que no lo entiendo... así que voy coleccionando desconfianza a diestro y siniestro y estoy empezando a plantearme seriamente lo de no acercarme a ninguna chica que esté emparejada... porque ya no sé como esquivarlos, haga lo que haga y con razón o sin ella, provoco celos...

La síntesis del día de hoy es que mi gastrointeritis me ha obligado a venirme del trabajo cuando solo llevaba allí dos horas, que mi jefa (la muy puñetera) me dice, echándome en cara mi deserción laboral, que ella no se fue ninguno de los días en que estubo enferma (claro, cacho perra, si te encerraste en el despacho y nadie te vio el pelooo!)... además me he venido deprimida porque no me puedo acercar a una de mis mejores amigas porque su novia me crucifica y como el amor es a veces estúpido hasta la saciedad, las dos preferimos ignorarnos y hacer como que no existimos para que su novia no experimente ataques incomprensibles de celos que solo ella ve justificados! Es decir, que ha sido una mierda de día. Y cuando estoy enfadada digo tacos, y los estoy diciendo... así que debo estar enfadada aunque no me lo había parado a considerar...

sábado, 5 de enero de 2008

Hasta el último día

Si es queee... soy la leche... es que mañana son los Reyes y no he comprado todavía absolutamente nada! Así que hoy he planeado el mejor plan del mundo mundial, pasarme un día resacoso en el centro comercial rodeada de millones de hormiguitas humanas que como yo se van a dejar los euros en unos cuantos regalos para la familia... Lo sé. Sé que voy a acabar desquiciada y solo espero que este mal trago pase volando. Niños gritando, colas inmensas, gente abarrotando los espacios, maniobras de zigzag para ir de un punto a otro ante la imposibilidad de que la abalancha humana te deje hacer el camino en línea recta... buffff... a por ello!

jueves, 3 de enero de 2008

Aire

Mi juventud un handicap.... o una ventaja, según se mire. Mucho por vivir... mucho por escribir en este nuevo año, todo lo que no está escrito. Todo lo que puede ser susceptible de serlo. Mi juventud tu ventaja... mira que tengo páginas enteras para escribir y hasta puedo ser un libro abierto. De momento y como dice esta canción... aire.

miércoles, 2 de enero de 2008

Un episodio más

Por desgracia la mayoría de las mujeres puede relatar algún tipo de episodio con lo que podríamos llamar exhibicionistas, así por decirlo delicadamente y por no llamarles deprabados o enfermos mentales o cabrones, así más despectivamente. La verdad es que yo tengo almacenados por desgracia en la memoria unos cuantos episodios de ese tipo. Y hacía tiempo que no volvía a encontrarme con alguno parecido, pero es que se les ve tan a la legua o a mi me parece que se les ve tan a la legua que en cuanto se me acercó el desgraciado de ayer lo capté en cuestión de segundos.

Estaba yo trabajando y en esto que un hombre se me acerca y me hace preguntas sobre una película que ya estaba más que estrenada y sacada de cartelera. Normalmente a la gente se le nota cuando no saben lo que están preguntando. Los años que llevo allí me han hecho diferenciar claramente de los cinéfilos y los que van más perdidos que un pulpo en un garaje... y ese tio no era ninguna de las dos cosas. Conforme me hacía la pregunta se dedicó a invadir mi espacio vital con las manos metidas en los bolsillos, yo me echaba para atrás y él se acercaba un poquito más... así que captando en segundos el percal me dediqué a responder sus preguntas con la misma respuesta y la misma cara de palo.

Cuando se fue pensé que quizá me había pasado de mal pensada y que el tio realmente era de ese grupo de personas que viene al cine sin saber que va a ver... pero al cabo de una hora aproximadamente dos niñas de unos 12 años que estaban en el cine se dirigieron asustadas a una de mis compañeras porque había un hombre que se había sentado al lado de ellas en la sala y las había asustado (a saber que mierda hizo... yo me lo imagino), que se habían ido de la sala a mitad de la proyección y que el desgraciado se había dedicado a seguirlas... viendo que las niñas pidieron ayuda el "señor" prefirió marcharse a mitad de película y abandonar el cine, en busca supongo de alguna otra víctima más a la acosar.

Este tipo de personajes me producen verdadero asco, porque saben perfectamente lo que están haciendo. Porque tantean el terreno en busca de la mujer, chica o niña ideal a la que acosar, que es aquella que creen ellos que no se les va a encarar. A mi me debió ver cara agria y conmigo no siguió el juego pero con las dos niñas si, que ahora tendrán en su memoria un episodio más, de esos que todas tenemos, de algún tio (y ya no es por generalizar, es por constatar un hecho) que jugó a ese extraño juego que solo entienden esos pirados de acosar a unas pobres niñas para conseguir agún tipo de excitación. Deplorable.