lunes, 24 de marzo de 2008

Carpe Diem

Se mascó la tragedia hace ya muchos años en mi familia y hace unos días entendí el alcance real del asunto... entendí el porque fue una tragedia familiar enorme, de esas que hacen moverse los cimientos de los apellidos de una saga por decreto ley, como esos terremotos que lo sacan todo de su sitio y cuando lo devuelven todo a su lugar todo está descolocado, roto o hecho pedazos para siempre...

de esas tragedias que dejan tocada a una madre de por vida y a un padre mareado en el recuerdo de un hijo que se ha ido antes que él con lo que debe costar aceptar un hecho tan antinatural... de esas tragedias que hacen que se cierna un pequeño silencio en las conversaciones familiares cuando sale el nombre indicado del que ya no está... el nombre enlazado al recuerdo de un ser humano que por cuenta ajena se marchó de mundo sin querer, dejando a otras personas barajando un sinfín de recuerdos que brotan a borbotones observando las fotografías que se guardan como oro en paño... único recuerdo tangible de los que se van sin avisar...

Se mascó la tragedia y él se marchó... el hijo prodigo de 28 años que no regresó... el trabajador que ni siquiera murió después de una noche de juerga tras la injestión no accidental de alguna sustancia intrascendente... ni tras un accidente en la carretera por exceso de velocidad o por exceso de alcohol en sus venas... el hijo que murió trabajando, por una descarga eléctrica que hizo que se le parase el corazón en el momento justo en que sus huesos establecían la edad terrenal de 28 años...

Entendí hace unos días el alcance real de aquella tragedia al pensar que voy a cumpir los 26 el mes que viene (dos años menos que cuando él murió) y que tengo miles de planes en la vida por realizar... entendí el alcance real de morirse sin más y perder la oportunidad de vivir todo lo que tienes planeado... y entendí también que mi abuela no se recuperase jamás de ese k.o. invisible y que desde entonces se le callesen encima como 20 años de golpe que se le sumaron sin permiso en su cuenta particular, que le arruinaron la salud y los nervios para siempre y le trastocaron las horas de sueño en ese deambular que yo achacaba a la edad y que en realidad tenía que ver con la eterna convalecencia de que la vida te arranque a un hijo... o lo que es lo mismo... medio corazón a hasta tres cuartos del mismo...

y aunque hace ya infinitos años de todo eso... casi 18 años.. entendí también que los recuerdos son la horma de nuestros zapatos incluso cuando no los llevamos puestos... que nos acompañan cada día donde quiera que vayamos y que están ahí aunque no seamos capaces de recordarlos cada día... pero están ahí... y en esos recuerdos está ese tio de 28 años que murió joven... más joven de lo que yo me había parado a pensar o alcanzado a entender... siempre con la misma cara eternamente joven, casi ya como yo... y de pronto en el terreno subjetivo de mi imaginación él y yo somos casi iguales lo cual es curioso... en una existencia alternativa donde él siempre será mi tio mayor, mi favorito y yo la sobrina pequeña de escasos siete añitos...

5 comentarios:

sinrespiracion dijo...

Perder a un ser querido siempre es doloroso pero aún más de esa forma y con tan corta edad, pero así es la vida, a veces juega malas pasadas de las cuales debemos seguir adelante y recomponernos.

Un besazo.

menamore dijo...

Como dice sinres es doloroso perder a alguien querido, y duro también.
La vida a veces es demasiado caprichosa y decide que alguien es ya prescindible. Es doloroso siempre que se pierde un ser querido, pero si además es joven parece que es más injusto todavía, pero tenemos que seguir adelante, eso sí, nos quedan sus recuerdos, a veces a mí me da rabia que pierdo esos recuerdos y hago el esfuerzo por volver a recuperarlos....
Saludos.

Tanais dijo...

:(

marga dijo...

por suerte juventud y conciencia de la propia finitud son cosas que casi nunca van de la mano

vivimos como inmortales esos años que se los lleva el viento

después viene lo otro, y se llama madurez

POTO dijo...

triste pero bonito....
besos