martes, 10 de febrero de 2009

Batallitas diarias..

Sin demasiadas cosas que manifestar en este comienzo de semana petarda.. las cosas siguen su curso sin sobresaltos con demasiado vértigo..

Mi maravilloso jefe sigue haciendo méritos para caerme cada día mejor y nos ha prohibido aceptar propinas de la gente en la cafetería.. pero como yo soy reaccionaria lo sigo haciendo.. por no hablar de lo divertido que es ver a los clientes de confianza diciendo que el jefe nuevo se meta sus normas por donde le quepan... y que a ellos nadie les manda si pueden o no dejar propina porque eso es voluntario.. y que bastante me marean todos en conjunto para no poder siquiera aceptar unos centimos de propina.. oleeeee por mis clientes que majos son..

Entre tanto y poco a poco, los mismos clientes que al principio me podían resultar pejigueros o pesados a la larga me están cayendo bien y hasta les estoy cogiendo cariño.. se sonríen de que me sepa lo que van a pedir de antemano (somos animales de costumbre desde luego) y me regalan sonrisas y buenas palabras (y propinillas, ahora ilegales).. y la verdad es que cuando llevas un montón de horas para arriba y para abajo se agradece que te sepan tratar con cortesía.. hoy hasta me ha dicho una señora que el café con leche que le había hecho era uno de los mejores que había tomado en toda su vida... jaja.. que la señora exageraba segurooo pero es que le he cogido el punto al prensado del café y a hacer la crema de la leche y por lo visto el conjunto no me queda nada mal.. que es lo que tiene la repetición en serie.. que por narices acaba saliendo bien!!

A mi puto jefe, el primer adorador de mis cafés con leche con crema lo he castigado a mi manera por todo lo que me está tocando las narices en los últimos meses (recordemos el parte que intentó ponerme y que no le salió como quería, sino que encima se le medio volvió en su contra) y como pequeña venganza personal y tirando de lo único que puedo tirar, le hago los cafés con leche más siesos que puedo preparar en ese lugar, ni crema, ni espuma, ni cariño al hacerlos, ni sonrisas, ni na de naaaa.. y ya el tonto ni me los viene a pedir y envía a otros en su lugar a ver si cuela y le preparo uno decente por equivocación.. pero como ya lo veo venir no cuelaaaaaa.. jejeje..

Algo estúpido pero al menos me divierto con mi pequeña venganza personal que sin querer parece que ha surgido efecto, cuando en realidad solo estaba enfadada y no más... que ahora el hombre parece que no me toca tanto las narices.. pero como no tengo el más mínimo interés de hacerle la pelota al señorito que bastante se la hacen las demás pues sigo en mis trece.. que a cabezota no me gana nadie (porrúa que también me dicen últimamenteee).. y esto todo junto me ha enseñado una pequeña lección inesperada.. y es que a veces los pequeños detalles marcan más la diferencia que los más ruidosos..

Y este es mi cutre resumen de mis pequeñas batallas diarias... pequeñas, casi diminutas, pero efectivas..





Y ya de paso, como al post le queda bien pues cuelgo esta canción así como golpe de efecto..

2 comentarios:

eX dijo...

que bien por tus clientes!!!! que norma tan tonta la verdad, no entiendo q tiene de malo las propinas! debe ser porque no se las dejan a el!!!!

abrazos.

dintel dijo...

Me ha encantado la relación social que le pones al hacer los cafeses.