jueves 5 de noviembre de 2009

La integridad y las renuncias...

Como podemos medir la integridad de las personas?.. Podemos medirla en realidad?.. ayer alguien dijo en la tele que uno solo se puede permitir ser totalmente íntegro en la adolescencia y que luego todo son renuncias.. y en esa frase hay mucha verdad.. solo cuando uno se encuentra inmerso en esa rebeldía adolescente puede comportarse como quiere.. solo cuando vives a expensas de tus padres y tus obligaciones solo abarcan las asignaturas de cada año puedes permitirte no traicionarte enteramente.. porque cuando uno crece y trabaja y vive dependiente de un sueldo se vive doblegado a mil condiciones que te obligan a actuar de una manera determinada por mucho que te pese...

- Le harías a tu hijo una tortilla con huevos caducados de hace dos meses?.. y si las opciones de elegir fueran pocas, y tu jefa de dijese que los tienes que utilizar.
- Engañaríais a alguien por 50 míseros euros?.. y solo por 20?.. quizá por 10 ya no lo haríais..
- Serías más decentes y honestos por entregarle a un policía una cartera que habéis encontrado en el suelo?.. y si primero la hubiérais visto caer al suelo, dejado que la dueña se fuese, alcanzado y registrado y solo después de ver que no había ni un duro, se la hubiérais dado al policia?.. seríais igual de decente y honestos después de hacer eso?

Son solo ejemplos, de esos que una puede ir anotando poco a poco, de esos que una observa, de esos que una sufre...

Y es que hay veces que una no puede comportarse como le sale del alma porque sencillamente el deber es más fuerte que el querer.. como te condiciona el carácter estar en el trabajo y estar supervisado por alguien que está por encima de ti, con menos talento, con menos escrúpulos, con menos decencia.. como a veces una pasa por el trago de traicionarse a sí misma por un puñado de euros, por esos que te permiten pagar el alquiler..

El mundo de las renuncias es inmenso... inmensamente triste.. inmensamente grande.. y como duele tener que renunciar a una misma cuando está condicionada por mil cosas más..

Por suerte nunca es tarde para ganar nuevas partidas...
QUE NADIE SE COMA TU DIGNIDAD..

3 comentarios:

Mar dijo...

de alguna manera, hay que buscar ese resquicio por el que filtrar toda tu dignidad, que si no el mundo se hace muy feo y muy triste

muaaaah!!

dintel dijo...

¿Por qué medir?

Verónica (peke) dijo...

La cuestion es alcanzar tal equilibrio que no necesitamos medir la integridad de nadie...

besotes de esta peke.

pd. te espero por mi ricnon con tu taza de cafe caliente, siempre que quieras...