lunes, 23 de abril de 2012

la vida a veces consiste en una de cal y otra de arena.. a punto de cumplir los treinta toca hacer balance o al menos eso parece por la sensación de languidez que lleva persiguiéndome toda la tarde (los lunes tb son malos para los parados, el fin de semana almenos parecemos todos un poco menos ocupados)..
se supone que a los treinta la vida de uno debería estar encarrilada profesionalmente.. aunque eso era antes, antes de todo este desastre de crisis que está sacudiendo nuestra sociedad hasta los cimientos.. mi drama, por decirle de algún modo, pierde intensidad si lo comparas con otros muchos dramas mayores.. no soy nada más que alguien que ha estudiado y que actualmente no tiene trabajo.. muchos conocimientos y ningún plano en el que aplicarlos.. llega así un momento, mes tras mes, en que comienzas a darte cuenta de que en realidad ya no te conformas con mucho, como antes, mientras te puedas ganar un sueldecillo que te permita ir tirando hasta que todo esto se solucione.. si.. no me conformo con mucho, pero quiero algo.. algo que me de firmeza y un poco de honor..
sé que no me puedo quejar.. llevaba trabajando más de seis años y al menos tengo un colchón de otros dos años de miniparo que almenos me da un ligera sensación de tranquilidad, aunque un poco áspera eso si..
dejémonos de dramas.. que asco.. una se cansa muchas veces de revolverse en tanta mierda.. algún día todo esto pasará y me cagaré en algunos compañeros, en mi nuevo jefe, en mi puto sueldo.. somos animales insatisfechos..

por suerte, en algún momento alguien pensó que en mi vida sería bueno que se diesen grande contrastes.. antes tenía un buen trabajo y un buen sueldo para mi edad, pero mi vida personal era una inmensa mierda.. tenía todas las raíces podridas..
hoy por hoy no tengo trabajo y me siento muy desaprovechada profesionalmente.. pero personalmente me siento completa con la mujer que comparte mi vida..

el traslado para comenzar a su lado resultó ser la mejor manera de sanear todas mis raíces y junto a ella eché otras nuevas mucho más firmes.. entrelazadas con las suyas..
tengo la grandísima suerte de haber encontrado a una mujer inmensa que me completa en todos los aspectos de mi vida.. a su lado sé que he crecido sanamente, esto es, de manera horizontal, hacia arriba y no de manera vertical e invasiba.. le miro a los ojos y encuentro un mar de paz en el que perderme.. simplemente a su lado las cosas funcionan de maravilla, con compás,  y eso es un milagro que se da de vez en cuando y que hay que saber aprovechar..

aquí ando a mis treinta años desempleada, pero con el corazón bien amarrado.. y en realidad si tengo que quedarme con alguno de mis contrastes prefiero este, el de la desocupada enamorada hasta el tuétano al de la ocupadísima de corazón ajado..

qué decir, no hay nada comparable a la sensación de irte a dormir y sentir a tu lado su calor, y despertar de nuevo y pelearse por ver a cual de las dos le toca preparar el café... hablar, cocinar, planear, volver a hablar, contárnoslo todo, hacernos compañía, darnos soporte, estar ahí cada día, fundar y formar familia, criar a nuestra pequeña perrita y hacer mil fotos, y asimilar y agrandar cada día ese pacto.. y hacerlo más grande y más fuerte y respirarlo profundamente sin más..

si, esta bien, aquí no hay drama.. esto es grande..